Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de otra semana, y en la culminación de un año viejo. En esta compartiré más “Llaves para vivir con éxito”. Llaves que Dios ha puesto en mis manos a través de muchos años de experiencia personal y de ministerio cristiano.

Quiero comenzar deseándoles a cada uno de ustedes un año muy bendecido. Resumiré mis buenos deseos para ustedes en un hermoso verso en el que el apóstol Juan transmite sus buenos deseos a un querido amigo cristiano. Se encuentra en la tercera epístola de Juan, versículo 2:

Ruego a Dios que usted prospere y tenga buena salud, así como prospera su alma.

Así que, ese es mi deseo para cada uno de ustedes. Oro para que prosperen y tengan buena salud, así como prospera su alma. Por supuesto, la frase decisiva es esa última frase, “así como prospera su alma.” Todo realmente depende de la prosperidad de nuestras almas.

El tema que he escogido para mis charlas de esta semana y para las siguientes está diseñado principalmente para ayudarlo a cultivar una actitud y una perspectiva que le permita apropiarse de la plenitud, la provisión y la bendición de Dios durante el año que se aproxima. Descubrirá que al entrar en este año y recibir todo lo que Dios tiene para usted mucho dependerá de estas dos cosas: Su actitud y su perspectiva.

El título que he escogido para esta serie de charlas es “Los doce pasos para un buen año”, y el título de esta primera charla de introducción es “Determinación correcta”.

El año nuevo es un tiempo en que tradicionalmente está asociado a las determinaciones que tomaremos. Quizás ahora no esté de moda, que al terminar un año y comenzar otro, todo el mundo hace sus buenas resoluciones para el año nuevo, aunque por lo general se reían de sí mismos sabiendo que sus resoluciones no durarían mucho tiempo. No obstante yo creo que en esa época es apropiado hacer resoluciones o afirmar las que ya se han hecho, las resoluciones o las decisiones determinan nuestras actitudes y nuestras actitudes a su vez determinan cómo enfrentarnos a cada situación, y la manera en que enfrentamos las situaciones determina el resultado. Voy a repetir esa secuencia:

Las resoluciones determinan las actitudes,

las actitudes determinan la manera de ver las cosas,

y la manera de ver las cosas determina el resultado.

La manera de ver las cosas determinará finalmente el resultado para este nuevo año en su vida. Un enfoque equivocado llevará a una consecuencia equivocada. Un enfoque correcto en Dios lo llevará a un resultado correcto. De manera que su enfoque a las cosas será decisivo. Esta a su vez depende en alguna instancia de sus decisiones y determinación. De modo que las determinaciones que tome para este año son importantes. Si no hemos hecho ya las decisiones correctas, debemos hacerlas ahora, en esta época. Y si ya hemos hecho las determinaciones correctas será beneficioso que las reafirmemos en esta época.

En la epístola de los Hebreos encontramos doce modelos de determinaciones, en cada una se lee: “Por tanto” y estos son muy interesantes. A su debido tiempo citaré cada una de estas oraciones que comienza con esas palabras “por tanto”. Esto es muy interesante para mí, ya que lo he estudiado detalladamente esta epístola en el idioma original del griego, y he descubierto que hay precisamente doce veces esta frase “por tanto”. Estas constituyen doce buenas decisiones para el año nuevo, o como prefiero llamarlas “Los doce pasos para un buen año”.

Las voy a poner en el orden en que aparecen en la epístola para darle una idea del material que vamos a cubrir esta y las siguientes dos semanas. Todas comienzan con esas palabras imperativas, “Por tanto”. No daré las citas bíblicas ahora, lo haré más adelante.

Sorprendentemente quizás usted no lo hubiera aceptado, si no la supiera:

Por tanto, temamos a Dios

Por tanto, esforcémonos

Por tanto, retengamos nuestra confesión

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia

Por tanto, avancemos hacia la madurez

Por tanto, acerquémonos al lugar santísimo.

Por tanto, mantengamos firmes nuestra confesión sin vacilar.

Por tanto, considerémonos los unos a los otros

Por tanto, corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante

Por tanto, demostremos gratitud

Por tanto, salgamos a Él fuera del campamento

Por tanto, ofrezcamos continuamente sacrificios de alabanza

Hay uno o dos puntos interesantes allí, dos resoluciones empiezan con la palabra “acerquémonos”, la primera al trono de la gracia, la segunda al lugar santísimo. También hay una que dice “retengamos nuestra profesión o confesión”, y otra que es similar que dice “Mantengamos firmes sin fluctuar la profesión o confesión.”

Estas son pues las doce decisiones, los doce pasos para un buen año y los estaremos viendo en detalle en mis charlas más adelante, trataré de mostrarle cómo se aplican a su vida y su situación. De qué manera son realmente pasos para un año nuevo.

Por ahora quiero explicar el significado de estas dos palabras introductorias que se usa al principio, “por tanto”. Estas contienen dos aspectos. Primeramente, como ya dije, denotan resolución, y el otro es que están en el plural de la primera persona. Esta indica que como individuos no solo debemos tomar ciertas resoluciones, sino que debemos hacerlo juntos. Creo que es una verdad que el Espíritu Santo está enfatizando de una manera especial entre el pueblo de Dios, de que no somos independientes, ni unidades autónomas, ni que cada uno está tratando de lograrlo por sí solo sin que le importe sus hermanos creyentes, sino que en un verdadero sentido estamos dependiendo uno del otro, y si queremos lograr el propósito de Dios vamos a tener que hacerlo juntos. Nunca lo lograremos como individuos solos.

Voy a leer dos versículos de Efesios 4 que hablan de este punto. Pablo habla de los ministerios que Cristo ha puesto en su iglesia para varios propósitos, la edificación del cuerpo, el perfeccionamiento de los santos, etc. En el versículo 13, Pablo resume los propósitos de estos ministerios, dice así:

13 De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.

Y luego refiriéndose a lo mismo respecto de Cristo, dice en el versículo 16:

16 Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro. (NVI)

Note el énfasis en ambos versículos que está puesto en el esfuerzo colectivo y en lugar de lo individual. Está hablando de la unidad y del conocimiento pleno del hijo de Dios y de la madurez, Pablo usa las palabras “todos” llegaremos a la unidad”… y del conocimiento del Hijo de Dios. Hasta que todos lleguemos a la madurez. Hasta que todos lleguemos a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. La implicación es clara. no lo lograremos con nuestras fuerzas. Dependemos de nuestros hermanos creyentes. Entonces, la resolución que hacemos no es algo individualista, egoísta de lo que voy a hacer en este año nuevo; sino una decisión que incluye a nuestros hermanos creyentes. “Por tanto”

Y también nuevamente en ese versículo 16, Pablo señala la relación que tenemos uno con el otro. El cuerpo entero es una unidad, está conectado por cada coyuntura y crece y se edifica solo cuando el amor en cada parte hace su actividad. Si una parte no funciona bien en el cuerpo humano, inevitablemente afecta a las otras partes. Tomemos el ejemplo del hígado, si el hígado no funciona bien afectará las otras áreas principales y sistemas del cuerpo humano; de manera que todas esas áreas y sistemas dependen del hígado, de la misma manera como cristianos dependemos uno del otro. La conclusión es esta, no podemos alcanzar la verdadera madurez sin nuestros hermanos creyentes. No es suficiente ponerse una meta individual; es necesario que tengamos también una meta colectiva. El Año Nuevo nos confronta con la idea de tomar decisiones, pero estas no son individuales para cada uno, sino que son decisiones que todos nosotros como creyentes debemos hacer juntos, si hemos de alcanzar la meta que Dios ha puesto para nosotros.

Bueno, nuestro tiempo de hoy terminó. Regresaré mañana a la misma hora, para continuar con este tema “Los doce pasos para un buen año”

Como
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