Me alegro de estar nuevamente con usted, para continuar con nuestro tema de esta semana: La armadura defensiva que Dios nos ha dado para nuestra guerra espiritual contra Satanás y su reino.

En Efesios 6, versículos del 13 al 17. Pablo enumera seis partes de nuestra armadura,

primero: el cinturón de la verdad;

segundo: la coraza de justicia;

tercero: el calzado del apresto del evangelio;

cuarto: el escudo de la fe;

quinto: el yelmo de la salvación;

sexto: la espada del Espíritu.

Hasta ahora hemos hablado del cinturón y de la coraza. Hoy vamos a estudiar las dos piezas siguientes: el calzado y el escudo.

Comenzaré por darle una descripción del tipo de calzado que usaban los legionarios romanos. Los calzados que usaban los legionarios romanos por lo general eran sandalias fuertes y pesadas que se ataban con tiras de cuero. Normalmente estas tiras llegaban hasta la mitad de la pantorrilla. Eran una parte muy importante del equipo del legionario porque le permitían marchar largas distancias a gran velocidad. De esta manera, podía desplazarse de un lugar a otro con facilidad, y durante la batalla, estaba disponible para ir a dónde quisiera su comandante en el momento en que éste lo necesitaba. Hágase la idea de que los zapatos le facilitan moverse rápidamente y estar disponible para su comandante, el Señor Jesucristo. 

Esto llegó a ser muy real para mí. Como mencioné antes en estas charlas, por dos años durante la Segunda Guerra Mundial serví con una unidad de servicios médicos del Ejército Británico en losdesiertos de África del Norte. A veces, cuando estábamos trabajando de noche con una división blindada, nos encontrábamos muy cerca de las líneas enemigas. En el desierto,no es fácil saber exactamente dónde se encuentran las líneas enemigas porque el campo de batalla está constantemente cambiando de lugar. En situaciones así, nuestro comandante siempre daba la orden de que por la noche no nos quitáramos las botas. Teníamos que dormir con las botas puestas. Desde luego que la razón es obvia. Si una persona despierta de un sueño profundo, su mente no está muy clara. Si no tiene puestas sus botas y hay confusión a su alrededor, puede perder tiempo buscando sus botas en la oscuridad, luego tratando de ponérselas y atarse los cordones. Sin embargo, sitiene puestas sus botas, está disponible inmediatamente. Lo importante en este caso es estar disponible para desplazarse rápidamente.

Esto también es cierto en cuanto a nuestro equipo espiritual, del cual Pablo está hablando. El nombre que se le da a los zapatos, o las sandalias, es: “el apresto del evangelio”. En otras palabras, estos zapatos nos preparan para hacer algo. Como creyentes, tenemos la obligación de tener un entendimiento claro del Evangelio. Muchos creyentes dicen ser salvos y nacidos de nuevo, pero no son capaces de relatar de forma inteligente cómo fueron salvos ni cómo otra persona puede recibir la salvación.En mi opinión, el “apresto del evangelio” implica estudiar y memorizar las Escrituras, y saber comunicar el mensaje del evangelio de forma inteligente.

Note también que Pablo lo llama “el evangelio de la paz”. Es un evangelio que produce paz en el corazón y la mente de los que lo creen y obedecen.

Con respecto a la paz, lo siguiente es muy cierto: sólo podemos transmitir paz a los demás si nosotros mismos latenemos. Es imposible transmitir algo que no hemos experimentado. Podemos dar opiniones y proferir teorías al respecto, pero no podemos transmitir paz.

Hay un pasaje muy importante en Mateo 10:12–13, donde Jesús les dio instrucciones a los primeros discípulos al enviarlos a predicar el evangelio por primera vez. Él les dijolo siguiente:

“12 Al entrar, digan: “Paz a esta casa”.13 Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y, si no, que la paz se vaya con ustedes.”

Note esa frase tan reveladora: “Al entrar, digan: “Paz a esta casa”.  Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él”. Dios quiere que impartamos paz. Cuando usted entra en un hogar, ¿tiene paz para impartir? Uno no puede impartir algo que no esté disfrutando uno mismo.

Permítame darle un pequeño ejemplo de cómo pudiera funcionar esto. Supongamos que usted está haciendo compras en un supermercado. Mientras está esperando en la fila para pagar, ve a alguien que parece estar a punto de sufrir una crisis nerviosa. Esa persona está muy nerviosa e inquieta, y Dios le muestra a usted que debe ayudarla. ¿Qué va a hacer? ¿Va a invitarla a venir al culto el domingo por la mañana? Eso no supliría su necesidad. Si eso fuese todo lo que pudiera hacer, usted no estaría calzado con el apresto del evangelio.Estar calzado con el apresto del evangelio significa estar listo para actuar rápidamente cuando Dios se lo indica. Antes que nada, debe tener paz. Tiene que hacer que la otra persona sienta que usted tiene algo que ella no tiene y que lo necesita desesperadamente. Las personas pueden percibir cuando alguien tiene paz.

Cuando esa persona se dispone a recibir esa paz, usted tiene que saber decirle en un lenguaje sencillo y no religioso exactamente cómo hacerlo. Tiene que saber comunicarle el Evangelio. Eso es lo que significa estar calzado con el apresto del Evangeliode la paz.

La segunda pieza de que vamos a hablar es el escudo de la fe. En el griego del Nuevo Testamento, hay dos palabras diferentes para “escudo”. Una se refiere a un escudo pequeño circular, cuya forma es parecida a la de una cesta de mimbre grande, redonda y plana. La otra palabra se refiere a un escudo largo y rectangular, cuyo nombre se deriva de la palabra puerta, ya que tiene más o menos la forma de una puerta. Es de este tipode escudo al que Pablo se refiere cuando dice: “el escudo de la fe” .Un legionario romano debidamente entrenado sabía usar ese escudo de modo que los dardos del enemigo no pudieran alcanzar ninguna parte de su cuerpo. El escudo lo protegía completamente. Es de este tipo de fe que Pablo habla al referirse a la fe como un escudo.

Cuando luchamos contra Satanás, si empezamos a causarle problemas, podemos tener la seguridad de que él tomará represalias. Puede ser que ataque primero nuestra mente,nuestro corazón, cuerpo o finanzas, así que necesitamos tener un escudo que nos cubra. Él arremeterá contra cualquier área que pueda alcanzar. Si no logra atacarnos a nosotros, atacará a las personas más cercanas a nosotros. Si usted es un hombre casado, Satanás atacará primeramente a su esposa. Casi se lo puedo garantizar. Es una de las formas en que tratará de desquitarse.Es necesario tener un escudo lo suficiente grande como para cubrir todas las cosas por las que Dios le ha hecho responsable: es decir, usted mismo, su familia y todo lo que Dios le ha encomendado.

Aprendí esta lección de una manera muy vívida una vez y trataré de relatársela brevemente.

En esa ocasión, estaba ministrándole a una mujer que tenía un demonio de suicidio. En cierto momento, fue liberada de forma muy notable y dramática, y supo que estaba libre. Tanto ella como yo alabamos a Dios. Al día siguiente, regresó a verme y me relató algo insólito. Dijo que más o menos en el momento en que recibió su liberación, su esposo estaba manejando su camioneta por la carretera y con él iba su perro, un pastor alemán, quien estaba erguido en la parte trasera de la camioneta, donde siempre le gustaba viajar. Sin motivo alguno, mientras que la camioneta rodaba a toda velocidad, el pastoralemán se lanzó repentinamente del vehículo y murió al instante.

Cuando ella me contó esto, en seguida entendí que el demonio de suicidio que había salido de la mujer había entrado en el perro. Satanás atacó lo primero que pudo alcanzar.Aprendí una lección que espero nunca tener que volver a aprender. Cada vez que ministro liberación a las personas, siempre reclamo la protección de la fe en la sangre de Cristo sobre todo lo relacionado con ellas. Nada de este tipo me ha vuelto a pasar. Eso me enseñó la importancia del escudo de fe como un escudo grande en forma de puerta que protege todo lo que Dios nos ha encomendado.

La fe se menciona dos veces en esta lista de armadura. La coraza es una coraza de fe y de amor, y el escudo es un escudo de fe. La palabra “fe” tiene un significado un poco diferente en los dos casos. La coraza de fe es tener fe para creer que somos la justicia de Dios, mientras que el escudo de fe es tener fe para recibir la provisión y protección de Dios, tanto para nosotros como para todas las personas que Dios ha puesto bajo nuestraprotección. Esta fe cubre todo lo nuestro.

Aprendí esto de una manera muy singular al principio de mi ministerio radial. Cuando empezó este ministerio, fue curioso ver cuántos problemas surgieron simultáneamente en la oficina y en la producción. El equipo que debía haber funcionado perfectamente, de pronto dejaba de funcionar. El personal se enfermaba, y los mensajes no llegaban. Se desató la confusión en nuestro ministerio que generalmente estaba bien organizado.Entonces me di cuenta de que tenía que extender el escudo de la fe. Satanás estaba tomando represalias, y como no me podía alcanzar a mí personalmente, estaba atacando algo del cual yo dependía: las personas que apoyaban mi ministerio. Sin embargo, extendí el escudo de la fe, reprendí ese espíritu de confusión y se restablecieron la paz y el orden. Una vez más, aprendí algo muy importante. Debemos extender el escudo dela fe a fin de tener protección y provisión total.

Nuestro tiempo por hoy a terminado. Regresaré mañana a la misma hora para hablar sobre la quinta pieza de nuestra armadura, el yelmo de la salvación. Estaré compartiendo algunas verdades preciosas que aprendí al enfrentar mis propios conflictos.

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