Me alegro de estar nuevamente con usted al llegar al final de otra semana. Hoy voy a continuar y concluir el tema que hemos estado estudiando toda esta semana, “La adoración”.

En mis charlas previas de esta semana expliqué que la adoración, es una actitud interna del espíritu, en la que el creyente nacido de nuevo se relaciona directamente con Dios, como un Espíritu. Es de espíritu a Espíritu, de persona a persona.

La Escritura nos da varios patrones diferentes para ilustrar el progreso hacia la verdadera adoración. En el Salmo 95, las fases sucesivas son: acción de gracias, y alabanza exuberante, arrodillarse y postrarse; quietud donde podemos oír la voz de Dios. En el tabernáculo de Moisés, el progreso hacia la adoración está ilustrado por los pasos que lleva del atrio, a través del primer y segundo velo, a la presencia inmediata de Dios.

Hoy en mi charla final sobre este tema hablaré sobre lo inevitable en la adoración. En definitiva, la decisión del hombre no será si adorar o no, sino ¿a quién adorar?

Este asunto de “a quien adorar”, está expuesto muy claramente en las palabras que Dios habló a Israel desde el monte Sinaí; las palabras a las que nos referimos generalmente, como los diez mandamientos. Aquí están los primeros versículos de los que Dios le dijo a Israel en aquella ocasión, Éxodo 20, del 1 al 5:

1 Entonces Dios habló todas estas palabras diciendo:2 «Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.3 »No tendrás otros dioses delante de Mí.4 »No te harás ningún ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No los adorarás ni los servirás. Porque Yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen. (NBLA)

Quiero que presten atención a ciertos puntos importantes: Primero, Dios no comparte su adoración con nadie ni con nada. Si le adoramos a Dios, solo a Él lo adoramos y solo Él tiene derecho a recibir adoración. No hay ninguna otra persona, ningún ser u objeto en el universo a quien podamos ofrecer adoración, excepto al Dios verdadero. Segundo, verá que la implicación de inclinarse siempre nos da una indicación de adoración, al hablar de los ídolos, que lo prohíbe, Dios dijo: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás (Versión Reina Valera) o adorarás; inclinarse y adorar son casi sinónimos. El Tercer punto, es muy serio. Las consecuencias negativas de la adoración incorrecta se extienden hasta nuestros descendientes, Dios dice que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación.

Yo no creo que eso implique todo tipo de pecado que cometa el hombre, pero este pecado es tan singular y grave; el pecado de adorar a cualquier otro dios, que no sea el verdadero Dios; Dios dice que las consecuencias las sufrirán hasta la tercera y cuarta generación de quienes la practican.

Lo siguiente que necesitamos ver, es algo que ya mencioné, pero tiene que ser enfatizado aún más. La adoración lleva al servicio, últimamente, servimos a quien adoramos. Esto aparece muy claramente en el diálogo entre Jesús y Satanás, cuando Jesús fue tentado a postrarse y adorar a Satanás. Note que esta fue la última tentación. Esto es lo que dice en Mateo 4, del 8 al 10:

8 Otra vez el diablo lo llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras». Observe esas dos palabras nuevamente: postrar y adorar. 10 Entonces Jesús le dijo: «¡Vete, Satanás! Porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás, y solo a Él servirás.

Note allí el orden y la conexión. Primero la adoración, luego el servicio, muchos cristianos tratan de invertir el orden, pero no funciona. No es lo mismo servirle sin adorarle.

Pero, hay también una relación funcional, a quien adoramos finalmente servimos. Cuanto más adoremos a alguien, ciertas consecuencias en nuestras vidas serán más notables. Mencionaré dos de estas consecuencias. Cuanto más adoremos a alguien o algo, más compromiso tendremos con esa persona o cosa; Y segundo, tomaremos más la identidad de esa persona o cosa.

La adoración lleva al compromiso y a la identificación. Esto es inevitable. Por lo tanto, la adoración es la decisión más importante y que nadie puede evadirla. Vea que originalmente el hombre fue creado para adorar; el no puede cambiar este aspecto de su naturaleza, lo único que puede hacer es cambiar la dirección de adorar a un Dios verdadero o a un dios falso. Más aun y por consecuencia, aquellos que se rehúsen a adorar al Dios verdadero, adorarán a algún dios falso.

Le daré brevemente unos ejemplos de los dioses falsos que los hombres adoran:

Primero, ídolos, ídolos de madera o de piedra, que son adorados en muchas partes del planeta. La palabra que usamos para eso es la idolatría.

Segundo, el hombre adora frecuentemente sus deseos y placeres físicos. Esto se convierte en su dios. El nombre que se le da a esto es “Hedonismo”, la adoración del placer.

Tercero, el dinero y las posesiones materiales. Muchas personas alrededor del mundo hacen que el dinero sea su dios, el nombre para eso es la codicia; y el Nuevo Testamento dice específicamente que la codicia es idolatría.

Cuarto, líderes políticos como Lenin o Hitler. Es interesante ver que, quienes creen en políticas filosóficas, pero rechazan la Biblia y al verdadero Dios siempre terminan adorando a un objeto substituto.

Y luego, los fundadores de sectas o ideologías. Los trágicos eventos asociados con JONESTOWN, en Guyana, muestran lo fatal que pueden ser los resultados de adorar al líder de una secta falsa.

Todos estos son formas de dioses falsos. Los enumeraré nuevamente:

Primero, ídolos materiales.

Segundo, deseos y placeres físicos.

Tercero, dinero y posesiones materiales.

Cuarto, los líderes políticos.

Quinto, los fundadores de culto o ideología.

Todas las formas de adoración falsa llevan a la misma persona, a Satanás.

Satanás desea adoración porque se cree igual a Dios. Dije que la adoración le pertenece solamente a Dios. Por lo tanto, cuando Satanás recibe adoración, reafirma su reclamo de igualdad con Dios. Así fue como Satanás cayó en primera instancia. Esto es descrito proféticamente en Isaías, capitulo 14, versículo 12, donde el profeta dice:

¡Cómo has caído del cielo, Oh lucero de la mañana, hijo de la aurora!

Hijo de la mañana o Lucero es uno de los nombres dados a Satanás.

Luego en los versículos 13 y 14; el profeta revela la motivación interna de Satanás que lo hizo revelarse contra el verdadero Dios; Isaías 14:13-14:

13 Pero tú dijiste en tu corazón: “Subiré al cielo, Por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, Y me sentaré en el monte de la asamblea, En el extremo norte.14 Subiré sobre las alturas de las nubes, Me haré semejante al Altísimo”. 

Note que, hay una frase que se repite cinco veces, aparece el verbo en primera persona, (subiré…me sentaré…levantaré…subiré y me haré…). Esa es la esencia de la rebelión de Satanás. Establecer su propia voluntad, en oposición a la voluntad de Dios, la ambición más grande de Satanás está expresada en la última oración, “Me haré semejante al Altísimo”. Eso ha sido la ambición más grande de Satanás, y lo sigue siendo, reclamar su igualdad con Dios. Y una de las maneras en que lo hace es reclamando adoración; pues cuando recibe adoración, eso lo identifica en cierto sentido como Dios.

Por un breve período Satanás llegará a lograr su ambición en la tierra. Veamos algunos versículos en Apocalipsis, capitulo 13, que ilustran algo que vendrá a la tierra, en los versículos 1 y 2, Juan dice:

1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

Al observar esto vemos que por detrás de todo, la bestia es un ser humano gobernando y el dragón es el mismo Satanás. Ahora vea las consecuencias en Apocalipsis, capítulo 13, versículo 4;

4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

Observe que en esa dirección está yendo la historia humana en su rebelión contra Dios. Satanás se mueve y trabaja en todo el mundo, y sobre los hombres y mujeres, sobre las naciones, sobre los dirigentes políticos en todas partes, con el objetivo supremo de ganar adoración. Y encontrará a un dirigente político al que podrá dominar; y este hombre recibirá adoración, y a través de él Satanás recibirá adoración.

Conociendo este plan de Satanás, nos enfrentamos con una pregunta. La pregunta es, ¿A quién adoraré? ¿Quién es mi Dios? Una vez más, yo le daré la única respuesta correcta dada por Jesús:

10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

Está usted dispuesto a decir eso: “Adoraré al Señor mi Dios, y a él solo serviré. Esa es la decisión más importante que usted puede tomar y que podría determinar su destino eterno.

Nuestro tiempo por hoy ha terminado. Regresaré la próxima semana a la misma hora, de lunes a viernes, para hablar sobre otro tema rico y emocionante de la Escritura.

La próxima semana es una semana especial en nuestro calendario estadounidense, la semana de Acción de Gracias. Hablaré sobre diversas formas prácticas en que esto nos afecta a todos los que vivimos en los Estados Unidos.

Si desean estudiar este tema de la adoración más a fondo en la tranquilidad de su propio hogar y con la oportunidad de enfocarse en pasajes de especial interés para usted, todos mis cinco mensajes de esta semana sobre la adoración están disponibles en un solo archivo de audio, cuidadosamente editado.

También esta semana estoy haciendo una oferta especial de mi libro, El Bautismo en el Espíritu Santo, que les dará una clave scriptural para liberar el tipo de adoración que Dios desea de nosotros.

El anuncio que sigue les dirá cómo obtener tanto el archivo como el libro.

Como
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