La diferencia entre fe y esperanza

Derek Prince
*First Published: 1979
*Last Updated: marzo de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted para continuar explorando juntos, el potencial, emocionante e ilimitado que contiene esa pequeña y muy conocida palabra de dos letras “FE”.
Ayer expliqué la diferencia entre la fe y la vista o más aún entre la fe y nuestros sentidos físicos. Nuestros sentidos nos relacionan con el mundo visible, material de tiempo y espacio, pero la fe nos relaciona con el mundo invisible y eterno.
Hay dos objetos principales de la fe en este mundo visible y eternoPrimero, Dios mismo.Segundo, la Palabra de DiosLa fe se comprende por la Palabra de Dios que es el poder creativo detrás de todo el universo, algo invisible que está detrás de todo lo visible.
Hoy voy a explicar una diferencia muy importante que muchas personas no comprenden claramente. La diferencia entre la fe y la esperanza. La falta de comprensión para distinguir esto a menudo conduce a la frustración en el pueblo de Dios. Muchas personas piensan que tienen fe, pero en realidad lo que tienen es esperanza. Así que es muy importante que cada uno de nosotros comprendamos claramente la diferencia entre la fe y la esperanza.
Primero, creo que brevemente debemos definir esperanza. La esperanza en la Escritura y en un buen sentido, es tener una expectativa firme y continua de lo bueno de parte de Dios. La esperanza en la Biblia, en un buen sentido, nunca puede ser divorciada de Dios. Es tener una expectativa firme y continua de lo bueno de parte de Dios. No se trata de forjarse ilusiones. Hay muchas esperanzas que la gente mantiene que no corresponden a esta definición que le he presentado, tenemos que entender la naturaleza de la esperanza, así como la naturaleza de la fe.
Pablo dice en 1 Corintios 13, versículo 13:
13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza, el amor: estos tres
Las tres cosas permanentes de la vida cristiana son la fe, la esperanza y el amor. Vemos que la fe y la esperanza están muy relacionadas y en cierto sentido podríamos decir que su producto en la vida es el amor.
La fe y la esperanza también están muy ligadas en ese primer versículo del capítulo 11 de Hebreos que vimos ayer. Vimos principalmente la segunda parte del versículo; vamos a enfocarnos en la primera mitad del versículo. Leeré todo el versículo 1 nuevamente.
Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve
En la primera mitad del versículo, note la relación entre fe y esperanza. La fe es la certeza de lo que se espera, yo creo sería preferible una traducción alterna que dice: “La fe es la sustancia de lo que se espera” o “realidad fundamental de lo que se espera”. La misma palabra griega está usada al principio de la epístola a los Hebreos con ese significado de sustancia o realidad fundamental.
Entonces, la fe es la sustancia, la realidad fundamental de lo que se espera. Esto nos muestra que la fe y la esperanza están relacionadas, pero que también son diferentes.Y nos dice algo muy importante de la esperanza: Toda esperanza genuina está basada en la fe. Esperanzas que no estén basadas en la fe son solo deseos o ilusiones. Pero la verdadera esperanza en el sentido bíblico está basada en verdadera fe, y aun así son diferentes, ¿Cuáles son las diferencias? … le sugeriré dos diferencias principales:
Primero: Fe es en el presente. La esperanza es en el futuro. Segundo: La fe está en el corazón. La esperanza está en la mente.El autor de Hebreos dice: La fe es la sustancia o la realidad fundamental. La fe es una sustancia, es algo real, es algo que tenemos aquí y ahora en nuestros corazones. Pero la esperanza esencialmente mira hacia el futuro. Esa es la primera diferencia básica. La fe está en el presente. La esperanza mira hacia el futuro. Ambas son válidas, pero ninguna sustituye a la otra.
Y nuevamente la fe se establece en el corazón. La esperanza está en la mente. Esto es muy claro e importante. Pablo dice en Romanos 10:10 (NBLA)
Porque con el corazón se cree para justicia
Con el corazón creemos. Esa es la clase de fe que resulta en justicia. Muchas personas tienen opiniones intelectuales y le dan una aprobación intelectual a la doctrina, pero no está en su corazón y no cambia su manera de vivir. La fe del corazón produce justicia. Esa es una manera para saber si una persona está creyendo con su corazón o solo con su mente. El problema está en que tendemos a cambiar estas cosas y ponerlas en el lugar equivocado. La fe en la mente no producirá lo que Dios promete. La fe en el corazón es la que produce los resultados que Dios ha prometido.Pablo continúa diciendo en 1ra de Tesalonicenses 5, versículo 8:
8 Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios, habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por casco la esperanza de la salvación
Pablo está hablando aquí de la armadura cristiana. Se refiere a dos piezas específicas de la armadura: La coraza y el yelmo. Obviamente la coraza se relaciona con el corazón y esta es la fe y el amor.
Además, es obvio, el yelmo se relaciona con la cabeza y la mente. El yelmo se refiere a la esperanza. La Escritura nos confirma que la fe está en el corazón, en el pecho; la esperanza está en el área de la cabeza, en la mente.
Estos son los dos puntos importantes de la diferencia entre la fe y la esperanza. La fe es ahora. La esperanza está en el futuro. La fe está en el corazón. La esperanza está en la mente. He dicho que la fe está en el presente y es una sustancia. Alguien lo expresó muy bien que en la fe se dan tres cosas: los hechos, la fe y los sentimientos. Se tiene que presentar en ese orden. Los hechos están en la Palabra de Dios. La fe está basada en esos hechos. Los sentimientos se alinean con la fe. Pero si los ponemos en el orden equivocado y comenzamos con los sentimientos, nuestros sentimientos son muy variables. Cambian diariamente. Son como nuestros sentidos. No nos relacionan con algo que sea permanente.La persona que vive por sus sentimientos es inestable. Sus emociones van hacia arriba y abajo; adentro y afuera. La única base para la fe son los hechos. La realidad de la Palabra de Dios, estos ya están declarados. Ya están establecidos. La fe está edificada en estos hechos. La fe está en el ahora. La fe nos relaciona con los hechos de Dios como los conocemos en la Biblia. Está edificada sobre una base histórica.Es importante reconocer que el cristianismo es una religión histórica. No es una teoría. No es solo una filosofía, sino que es una religión basada en eventos que han ocurrido en la historia humana. Y la fe se relaciona con esos eventos y con los hechos de Dios.
El libro de Hebreos, capítulo 12, versículo 2 dice dos cosas de Jesús. Es el autor y el consumador de nuestra fe, Jesús estableció la base para nuestra fe. Como consumador, Él es quien continuará y completará lo que empezó.En otro pasaje en Hebreos capítulo 3, versículo 1, Jesús es llamado el apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión. Es la misma verdad puesta de otra manera. El vino como apóstol de Dios e hizo lo que se necesitaba hacer para darnos la base de nuestra fe. Como nuestro Sumo Sacerdote, El regresó a Dios y a su presencia, Él nos representa y completará la obra que empezó como nuestro apóstol.
En esa capacidad, la fe nos relaciona a Jesús como el autor y el apóstol. El que empezó nuestra fe, quien estableció el fundamento, y quien hizo lo necesario para proveernos la salvación.
Pero la esperanza nos relaciona con Jesús como el consumador de nuestra fe y como nuestro Sumo Sacerdote. Quien con su oración y ministerio de intercesión en el cielo completará en nosotros lo que empezó con su obra apostólica para nosotros en la tierra.
La fe está basada en lo que Jesús ha hecho. La esperanza mira hacia adelante a lo que Jesús va a hacer.
Pero antes de cerrar la charla de hoy, solo quiero enfatizar que de ninguna manera estamos desacreditando la esperanza. Simplemente la estamos diferenciando de la fe. La esperanza es muy importante en la vida cristiana, es el yelmo de la mente. Es lo que protege nuestra mente de la depresión, la ansiedad y el miedo.
La esperanza debe tener una base bíblica firme, de otra manera solamente será solo un ideal. Hay una base bíblica suficiente para cada esperanza y está en Romanos 8:28 (NBLA):
28 Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.
Ahora, si cumplimos esas condiciones que amemos a Dios y que caminemos en su llamado y su propósito para nuestras vidas, entonces sabemos que todo lo que suceda, Dios hace que obre para bien. Así que nunca hay lugar para el pesimismo. Esta es siempre la base de nuestra esperanza. Es nuestra fe en la bondad de Dios y esta esperanza protege nuestra mente. Nos aleja de la depresión, del malhumor y de ser cambiantes.
Vemos que cada una tiene su función. La fe está en el corazón, es la coraza. La esperanza está en la mente, es el yelmo.
Bueno, nuestro tiempo se ha acabado por hoy. Pero estaré de vuelta con ustedes mañana a esta hora.
Compartiremos con usted otra razón básica de por qué la fe es tan importante, es la única base para una vida justa.
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