El propósito de los dones

Derek Prince
*First Published: 1979
*Last Updated: marzo de 2026
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Me alegro de estar nuevamente con usted en el comienzo de una nueva semana para compartir las verdades que la vida me ha enseñado, las verdades que han marcado la diferencia entre el éxito y el fracaso en mi vida, y que pueden hacer lo mismo por usted.
Déjame comenzar diciendo "Gracias" a aquellos de ustedes que me han estado escribiendo. Antes de terminar esta charla, les daremos una dirección de correo a la que pueden escribir. Siéntanse libres de compartir con nosotros sus necesidades personales, sus problemas, sus solicitudes de oración.
Hoy y por el resto de la semana, estaré hablando de un tema muy interesante e importante: “Los dones del Espíritu Santo”. Estos dones siempre han estado allí en la Biblia, disponibles para la iglesia. Y aun así por mucho tiempo no fueron reconocidos ni utilizados por la mayoría de los cristianos. Sin embargo en las últimas décadas ha habido un redescubrimiento espontáneo de estos dones, con el resultado que en casi cada sección del cristianismo hoy, en toda la gama de la iglesia, se está aumentando los hombres y mujeres, ministros y laicos, cuyas vidas y ministerios han sido revitalizados, redirigidos y recibieron un poder nuevo al ejercitar estos dones espirituales.
En mi primera charla hoy, voy a hablar sobre la naturaleza y el propósito de estos dones espirituales. Comenzaré leyendo 1ra de Corintios, capítulo 12, versículos del 7 al 11, donde Pablo da una lista de los dones. El enumera 9 dones específicos del espíritu, empezando con el versículo 7 dice:
“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia, según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno de particular como él quiere.”
Volveré a leer la lista de dones sin agregar más palabrasEl primero es, la palabra de sabiduría.El segundo, la palabra de ciencia o conocimiento.El tercero, fe.El cuarto, los dones de sanidades.El quinto, el hacer milagros.El sexto, profecía.El séptimo, discernimiento de espíritus.El octavo, diversos géneros de lenguas.Y el noveno, interpretación de lenguas.
Ahora quiero apuntar 4 verdades importantes que conciernen a todos estos dones: -El primer dato es que es un don. No pueden ser ganados o adquiridos con trabajo. No son condecoraciones merecidas. Son dados por Dios conforme a su soberana discreción, y debemos recibirlos con una simple respuesta de fe. No toma ningún tiempo para adquirir los dones espirituales.
Segundo, tanto al principio como al final de esa lista, Pablo usa la frase “A cada uno”. Al principio dice “A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho”. Y luego al final dice “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como Él quiere.” Así que al principio y al final de esa lista de los dones espirituales, Pablo enfatiza que son para cada uno y están disponibles a todos los creyentes. Mi convicción personal es que Dios quiere que todos los creyentes ejerciten estos dones. No están reservados para cierta denominación, unos pocos espirituales o una minoría privilegiada. Son para cada uno.
La tercera verdad, es que Pablo describe estos dones con una palabra clave “manifestación”. Esta manera en particular es lo que distingue a muchas otras el mover del Espíritu en nuestras vidas. La palabra “manifestación” indica que algo es perceptible por los sentidos humanos. El mismo Espíritu Santo es invisible y como persona mora en el creyente. No puede ser percibido por los sentidos, sino que a través de estos dones, el Espíritu Santo se manifiesta por medio de un creyente en un mundo de espacio y tiempo. Como resultado de estos dones, estamos conscientes de que el Espíritu Santo está presente, por lo que percibimos con nuestros sentidos. Así que la palabra clave allí es “manifestación”. De alguna manera, cada uno de estos dones tiene un impacto en un mundo de tiempo y espacio, que puede ser percibido por nuestros sentidos.
La cuarta verdad, es que los dones son sobrenaturales. Son manifestaciones de Dios en la persona del Espíritu Santo, y están en un nivel más alto que la simple capacidad o educación humana podría permitirnos alcanzar por nuestros propios medios.
Repetiré esas 4 verdades: Primero, son dones, no pueden ser ganados.Segundo, están disponibles a cada uno.Tercero, la palabra clave es “manifestación”, producen resultados que pueden ser percibidos por nuestros sentidos.Y cuarto, siempre son sobrenaturales, siempre están en un nivel más alto de lo que se podría lograr con nuestra propia capacidad natural.
Lo siguiente que quiero decirle para que comprendamos estos dones y para los propósitos de nuestro estudio a través de esta semana, es que los dividiré en tres grupos, cada grupo contiene 3 dones.
El primer grupo contiene los dones de revelación, y bajo este título tenemos la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y la distinción o discernimiento de espíritus.
Al segundo grupo lo llamaré los dones de poder, bajo esta categoría tenemos fe, milagros y sanidades.
El tercer grupo comprende los dones vocales, dones que necesariamente operan a través de los órganos vocales humanos, en este grupo tenemos las lenguas, la interpretación de lenguas y la profecía.
Ahora quiero hablar del propósito de Dios para el cual están disponibles estos dones para nosotros. Quiero sugerirle cuatro propósitos que cumplen: El primero es que los dones dan lugar a la soberanía de Dios. Esto es algo que el cristianismo contemporáneo no da mucho espacio. Sin embargo, Dios está en control supremo de su iglesia, y Él no quiere nada en la iglesia que esté puramente bajo la dirección humana y que no da lugar a su intervención o gobierno. Pero a través de estos dones sobrenaturales Dios puede intervenir y manifestar su soberanía, su control supremo y absoluto sobre toda la iglesia.
Segundo, los dones como ya los he descrito, nos lleva más allá de nuestra habilidad natural. Esto es muy importante. Una vez me propuse estudiar el lugar donde se vio las manifestaciones sobrenaturales en el cristianismo y en la vida y obra de la iglesia. Decidí que el mejor registro donde podía buscar era el libro de Hechos, que es el único registro bíblico, histórico del cristianismo en acción. Así que leí el libro de los Hechos que tiene 28 capítulos, tratando de descubrir que sucedería si quitara toda referencia a las manifestaciones sobrenaturales. ¿Sabe lo que descubrí después de haber leído esos 28 capítulos?... Si yo quitara toda referencia a lo sobrenatural, ninguno de estos 28 capítulos quedaría intacto. Así que de acuerdo con el Nuevo Testamento me convencí intelectualmente de que el cristianismo es una fe sobrenatural. Y no podemos hablar del cristianismo del Nuevo Testamento que se vive puramente en el nivel natural.
La tercera razón o propósito de los dones, es que confirman nuestro testimonio de Jesucristo. Esto está claramente señalado por Pablo en 1ra de Corintios 1, versículos del 4 al 8, donde le dice esto a los cristianos de corintios:
“Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia; así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.”
Note por lo que Pablo le da gracias a Dios de parte de los cristianos corintios, de que el testimonio de Cristo fue confirmado, fortalecido o establecido entre ellos, por el hecho de que no les faltaba ningún don. Y particularmente especifica los dones de lengua, los que llamamos los dones vocales; los dones de ciencia, que llamamos los dones de revelación. Así que vemos que un propósito principal de estos dones es el de confirmar o fortalecer el testimonio de Jesucristo a Su pueblo – la iglesia.
También notamos que Pablo dice que a estos cristianos no les faltaba ningún don, esperando la revelación de nuestro Señor Jesucristo. Y luego dice “Dios os confirmará hasta el fin”. En otras palabras, Pablo afronta claramente que la operación de los dones espirituales continuará en la iglesia hasta el fin de los tiempos.
La cuarta razón o propósito de estos dones, es que capacitan a todos los creyentes para contribuir al bien común, que es la razón por la que Pablo las mencionó en 1ra de Corintios 12. Es muy significativo, que inmediatamente después de enumerar los dones, él habla del cuerpo y de sus miembros. Porque los dones espirituales son unas de las maneras principales en que los miembros del cuerpo pueden contribuir al bien común.
En 1 Corintios 14:26, Pablo dice lo siguiente al hablar de la unión de la iglesia:
“¿Que hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.”
Vemos que cuando los dones están disponibles, los creyentes no vienen a una reunión solo para recibir, o solo para escuchar, sino que lo hacen para contribuir, contribuyen de esas habilidades espirituales y sobrenaturales, que han recibido a través de estos dones.
Nuestro tiempo por hoy ha terminado. Regresaré mañana a la misma hora, para continuar con este tema de “Los dones espirituales” y hablaré del primero de los Dones de revelación; la palabra de sabiduría.

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