La Novia Se Prepara

Derek Prince
*First Published: 1998
*Last Updated: marzo de 2026
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Transcript
Quiero decirles, antes que nada, que para mí es un enorme reto y privilegio el seguir a dos hombres como Bill Bright y George Otis. He admirado y orado por el ministerio de ambos por mucho tiempo, y apasionadamente creo en las cosas que Bill Bright defiende. Quiero que lo sepan. El Ayuno y la oración, y el llevar el evangelio del reino a toda nación. Y en cuanto a ti, George, creo que te conté de nuestra visita a Cuba. Bueno, saben que mi programa de la radio se encuentra en una docena de idiomas, uno de los cuales es el español. Estábamos transmitiendo desde la estación de George en una parte de California a Cuba y a gran parte del resto de América Latina, y no teníamos dinero. Así que no pagamos, pero la transmisión continuó durante varios años. Luego hace aproximadamente un año y medio, o algo así, Ruth y yo fuimos a Cuba a predicar. No les puedo contar la historia, pero es complicada. No se me permitía predicar, pero podía hablarles a diez personas. Eso fue todo. Así que le dije: "Maravilloso. Estoy encantado, igual de encantado." Acabo de ir a otro país latinoamericano donde hablé a quince mil personas. Pero me sentía tan contento hablando a diez como a quince mil. Incluso hicieron casetes de todos mis mensajes y se reparten de Cuba a gran parte de América Latina.
Pero de todos modos. . . Ruth por lo general sabe lo que estoy por decir. Bueno, no soy muy conocido en el estado de Florida, que es donde he vivido durante treinta años. No hemos pasado mucho tiempo allí, …pero ahí es donde está mi casa. Así que allí estábamos en aquel hotel en La Habana y pedimos servicio de habitación. Vino un niño y lo primero que dijo cuando entró por la puerta fue: "Dios los bendiga", lo cual me pareció un poco extraño. Entonces le pedimos agua de soda, o algo por el estilo, y luego regresó y firmé el recibo y al ver mi firma me pregunta, "¿Eres Derek Prince?" Yo le dije, "¿Me conoces? Me contesto: "Oigo hablar de ti todos los días en la Escuela de biblia." Y les tengo que decir que, soy una personalidad bien conocida en Cuba. No había ninguna parte de Cuba en la que estuviéramos en que yo no fuera conocido. ¿Saben por qué? …Por la radio.
Cuba es una nación oprimida y hambrienta. Acabamos de recibir un mensaje ayer de que los cristianos que están allí le enviaron una invitación a nuestro representante para que vayamos a visitarlos. Decía: "Traigan algo de comida porque estamos todos sin comida." Y no fue exageración. Es muy cierto. Están sin comida. Pero de once millones de personas en Cuba hoy, se estima que al menos tres millones son creyentes en Jesucristo. Así que, gracias a Dios por Fidel Castro, y gracias a Dios por la radio. Los acontecimientos que se están dando allá son muy emocionantes. Algunos de los hermanos andaban introduciendo clandestinamente en Cuba parte de mi literatura que tenían en la maleta, y una de las cajas se cayó y se abrió descubriendo el material en español. Y comenzó a disculparse y el hombre lo recogió y le dijo: -Derek Prince? Él fue aprobado. Que increíble… Nunca hicimos una solicitud. Así que ahora las imprentas del gobierno en Cuba están imprimiendo mi material para diseminarlo por el resto de América Latina. Simplemente no se puede vencer a Dios. No hay modo.
Ahora les quiero comentar que, de cierta forma, realmente no quiero predicar. Hemos oído bastante, pero por otro lado probablemente se las debo. Después de todo, me pagaron el viaje, y pienso que Dios me ha dado un mensaje. Haremos nuestra proclamación. No va a ser la versión complicada. Haremos nuestra proclamación ministerial que está en Mateo 24:14.
“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”
¿Cuándo llegará el fin? ¿Cuándo?... ¿quiénes?, ¿los ángeles hayan predicado el evangelio? ¿O Quien? La gente como tú y yo. Si no llevamos el evangelio a aquellas naciones que no han escuchado, estamos prolongando el regreso del Señor ya que Él no regresará hasta que hayamos cumplido con lo que Él nos pidió que hiciéramos. Entonces, ¿qué me corresponde ahora? (Ruth: Predica) Ah… sí!,… predicar. Ya ven por qué necesito a una esposa. Tengo que decir que le doy gracias a Dios por mi esposa. Realmente se las doy. Dios me mostró en una visión - y no tengo muchas visiones - que yo iba a casarme con esta mujer. Sólo la había visto una vez en Jerusalén. Fui a orar por ella porque tenía un problema de la espalda. Y yo dije: "Bueno, tengo un ministerio para las personas con problemas de espalda, y el ministerio para el que ella trabajaba estaba distribuyendo mi material. Sería muy egoísta de mi parte si no hiciera algo por ella.
Así que fui a su oficina y les pregunté: "¿Se encuentra aquí una mujer llamada Ruth Baker que trabaja para ustedes?" Me contestaron, "Sí, pero está enferma. Tuvo un problema en la espalda. "Entonces, el Señor me dijo:" ¿Vas a orar por ella o no? "Así que les dije: "Sabes, tengo un ministerio para las personas con problemas de espalda. Creo que me gustaría orar por ella. ¿Creen que ella querría que yo viniera? "Entonces, llamaron y me dijeron que:" Sí ".
Entonces me iba encaminando, pero me perdí en las calles de Jerusalén. Me llevaba un joven amigo cristiano en una camioneta Volkswagen. Después de media hora nos dimos por vencidos. Asentimos en que: "Debe ser la voluntad de Dios que no la conozcamos". Así que nos detuvimos y nos dimos cuenta de que nos habíamos parado justo afuera de la casa donde ella vivía. Así que entré y allí estaba acostada en un sofá y nunca la había conocido antes. Así que le dije: "Bueno, tengo una forma bastante inusual de orar por las personas con problemas de espalda. Necesito explicarlo. Compruebo si tus piernas son iguales o no, y si no lo son, la pierna corta se estira y ahí es cuando uno sabe que Dios lo ha tocado y que se puede recibir sanidad". Por cierto, también se lo hice a una señora después del banquete anoche, justo en el medio de un pasillo.
Y saben que, me sentía un poco tímido. Le pregunté: "¿Me permites que te revisé las piernas?" Entonces ella me dijo: "Sí." Yo le dije: "Es asombroso. Tus piernas están exactamente iguales. Es muy raro encontrar personas con las piernas iguales. ¿Han orado por ti?" Ella me contesto:" Sí, fuiste tú. "Bueno, pues yo no me acordaba que había orado por ella. Pero fue tres años antes.
Así que creyendo que había cumplido con mi deber, me fui. Ahora yo estaba realmente buscando a Dios. Era hora de que regresara a Jerusalén porque mi llamado principal de Dios es a Jerusalén. Así que me pasé toda la noche en agonía tratando de escuchar de Dios. Tuve que tomar un avión la mañana siguiente y en plena noche tuve una visión de una mujer que llevaba un estilo de vestido bastante inusual árabe sentada en una postura inusual al lado de un sendero o una carretera que conducía a una colina muy empinada y que era un sendero serpenteante de un lado a otro, y entendí que ese era el camino de regreso a Jerusalén. No iba a ser directo. Iba a ser en zigzag. Pero entonces me dio la impresión de que la intención era de casarme con la dama en el fondo del sendero. Sólo la había conocido una vez. Creo que ni siquiera me acordaba de su nombre en ese momento, y me exalte un poco con el Señor. Le dije: "Señor, ¿acaso me estás pidiendo que me case con una mujer que no conozco y que no amo?" Y Dios no me respondió. Así que pensé que- aquí es donde los predicadores pentecostales se buscan problemas, así que voy a tener mucho cuidado. Así que creo que voy a llevar las cosas lentamente.
Así que volví a los Estados Unidos y después de un mes aun no tenía paz, así que escribí una buena carta que decía: "Si alguna vez vienes a los Estados Unidos hay una comunidad en la ciudad de Kansas que se interesa mucho por Israel y que estoy seguro de que estarían muy contentos de recibir una visita tuya." Recibí una carta diciendo, "Voy a venir la próxima semana para traer a mi hija a una Escuela bíblica".
Así que pensé: "Las cosas van avanzando". Y si me conocen bien, una de las cosas que menos quiero hacer es llamar a alguien por teléfono. Son muy particulares los días en que hago llamadas telefónicas. Pero me pareció que debía tomar al toro por los cuernos. Por lo tanto, sabía el número de teléfono de donde iba a hospedarse y sobre cual área ella estaba por allí, en Maryland. Así que llamé. Pregunté: "¿Se encuentra Ruth Baker?" Bueno, pues la familia con la que se hospedaba era muy ávida para escuchar mis casetes y la señora que contestó el teléfono me reconoció la voz. Entonces, tuve una conversación muy agradable con ella sobre la natación y cosas por el estilo. Pero como sea, las cosas se dieron como tal y terminamos casándonos. Y Dios me ha dado, diría yo que, la esposa más maravillosa. Le doy gracias a Dios por ella. Se lo digo y les digo a todos, "Sin ti no podría hacer lo que estoy haciendo por el Señor".
No tenía planeado decir todo eso, pero si alguno de ustedes se encuentra en una situación similar, tengan valor. Había un estimado y querido hermano que me escribió y me dijo que había perdido recientemente a su esposa y que creía que yo lo entendería ya que pasé por la muerte de mi primera esposa. Así que, hermano, sólo quiero decirte. Quienquiera que seas, dondequiera que estés, Dios está de tu lado. Sólo confía en Él y Él te ayudará. No traten de resolver sus propios asuntos. Déjenselo a Él. (Cuéntales del libro, quieren más detalles…(Ruth habla.) Si quieren saber más, hay un libro llamado “Dios es Casamentero”. Algunos de ustedes lo han leído. Pero básicamente habla de cómo encontrar a la pareja designada a uno, así usted sea un hombre o una mujer. Pero en él me refiero a cómo Dios me mostró que iba a casarme con cada una de mis esposas, mi primera esposa y la segunda. Soy una persona que se inclina a lo intelectual. Puedo lidiar con problemas intelectuales. No soy bueno para juzgar el carácter de la gente. Pienso que la gente es como se dicen que son, y saben que en la mayoría de los casos no es así. Por lo mismo, Dios nunca ha confiado en mí para elegir mi propia esposa. Él me ha mostrado cada vez con quién iba a casarme, y cada vez ha resultado en cien por ciento de éxito. Gracias Señor …Gracias a ti Señor.
Sólo confío en el Señor y que el mensaje que tengo es el mensaje que Él quiere que yo traiga. Porque pude haberme detenido al terminar Bill Bright y decir: "¡Amén! Vámonos. ¡Ya quedó así!" Yo creo en todo lo que dijo y estoy totalmente a favor de lo que predicó. Creo que es la única esperanza que hay para los Estados Unidos. Pero, y permítanme también decirles que, estoy apasionadamente comprometido a llevar el evangelio del reino a cada nación. Realmente ese es el lema de los ministerios de Derek Prince: “alcanzar a los no alcanzados y enseñar a los no enseñados”. Y desde que hemos adoptado ese ministerio y esa visión, Dios realmente nos ha permitido llegar a ciento cuarenta naciones y mis escritos se han traducido a sesenta idiomas del extranjero. Mi programa de radio se está dando en por lo menos doce idiomas incluyendo chino, ruso, árabe y español. Si contamos los que hablan esos idiomas, estaríamos contando a casi la mitad del mundo. Y gracias a Dios por la radio, hermano. Quiero que lo sepan. Ya saben que yo lo sé.
No pensé que necesitara un reto mayor que el que ya tuvimos. Quiero darle las gracias a Dios por los miembros de las juntas de los Estados Unidos y Canadá que están aquí. Me gustaría que se pongan de pie, pero nos tardaríamos demasiado. Le doy gracias a Dios por los miembros de nuestro personal que están aquí y que llevan puestos unas insignias muy atractivas. Si ven a gente de pie por los alrededores solícitos y listos para ayudar, muy probablemente son miembros de nuestro personal.
Pero siento que, y realmente lo he sentido así, y que sólo les he comentado brevemente parte de esto a algunos de los miembros de la junta directiva de los Estados Unidos, pero creo que Dios me ha dado una visión más allá. Esto lo digo de cierta manera con prudencia, ya que estoy totalmente comprometido con la visión que tenemos. Pero creo, si entiendo bien los tratos de Dios, que Él me ha estado diciendo: "Hay una cosa que es más importante para Mí que todas las cosas en las que estás involucrado. Es algo que me entusiasma más. ¿Sabes lo que es? Mi esposa, la iglesia. "Digo, es lógico. Cualquier hombre que va a casarse, tendrá amigos y ocupaciones que le interesan, pero creo que su interés número uno es su novia. ¿No es así? Y creo que Jesús me lo ha dejado muy claro, Su interés número uno es Su esposa, la iglesia. Y creo que Él me ha mostrado que tengo la responsabilidad de ser uno de los que preparan a la esposa para el esposo, porque en la actualidad, queridos hermanos y hermanas, la novia está lejos de estar lista.
Permítanme que les lea Apocalipsis capítulo 19 versículos 6:
“Y oí, como si fuera, la voz de una gran multitud, como el sonido de muchas aguas y como el sonido de poderosos truenos, diciendo: ‘¡Aleluya! ¡Porque el Señor Dios Todopoderoso reina!’”
Ahora hay tremendo entusiasmo en el cielo. ¿Pero tanto entusiasmo para qué? Continuemos.
“Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria, porque ha llegado la boda del Cordero, y su esposa se ha preparado.”
Así que por eso todo el cielo estaba emocionado, porque iba a haber una boda. Una cena de bodas.
Hace poco despedí a mi hija más joven y soltera en su boda. Mi pequeña hija negra africana que fue recogida moribunda del suelo de una cabaña africana y entregada a los brazos de mi primera esposa y míos. Y se casó hace poco más de un mes en Clearwater, en Florida. Y les digo que, había mucha emoción. Puedo comprender el que vaya a haber mucha emoción en el cielo. No me parece bien que una boda se dé sin la emoción. Pero quiero señalarles una cosa importante, dice: "Su esposa se ha preparado."
He vivido en varias culturas, del medio oriente, africanas, y así sucesivamente. No conozco ninguna cultura en la que el novio se encargue de que la novia esté lista. ¿No es así? Siempre es responsabilidad de ella. Y esta Escritura dice: "Ella se ha preparado." No dice se está preparando, si no ya está lista.
Hace años cuando pastoreaba una pequeña congregación en Londres, había una hermana jamaicana. Y cada vez que oraba, y era muy a menudo, ella decía: "Señor, ayúdanos a recordar que no será suficiente el estar preparándose. Ya tenemos que estar listos." Se me quedó grabado todos estos años. Así que tengan en cuenta, la novia o la esposa tiene que prepararse. Y uno de los preparativos se describe aquí en el versículo 8.
“Y a ella se le concedió vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente, porque el lino fino son las obras justas de los santos.”
Quiero quedarme en esta declaración por un tiempo. El lino fino que hará el vestido de novia para la esposa está hecho de los actos justos de los santos. Como ven, cuando aceptamos por primera vez a Jesús por la fe como Salvador y Señor, Su justicia es puesta a nosotros. Pero conforme vivamos para Él, tiene que ser trabajada en nuestras vidas. Y a lo que esto se refiere no es a la justicia puesta, sino justicia en acción. Su vestido de novia se compone de actos justos. Y eso nos plantea la cuestión, tendremos suficiente material para un vestido de novia verdadero, porque ninguna novia se casa nunca en bikini. Un vestido de novia suele cubrir bastante, y eso es lo que vamos a necesitar, un vestido de novia hecho de actos justos.
En Mateo 5 versículos 16 Jesús dijo, “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres.” Muchas veces pensamos que el dejar que nuestra luz brille se trata de algo pasivo, algo que sólo sucede porque somos cristianos. Pero si leen el resto de ese versículo dice:
“Deja que tu luz brille delante de los hombres, para que vean tus buenas obras y glorifiquen a tu Padre que está en los cielos.”
Así que nuestra luz brilla a través de las buenas obras que realizamos. Sin las buenas obras, no hay luz.
Ahora iba a repetir que- anda, hagámoslo. Esta es nuestra segunda proclamación. Que se la dejamos sin cargos adicionales. Así dice en Tito capítulo 2 versículos 11 al 14 (Reina Valera 1960):
"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."
Muchas veces me he hecho la pregunta “¿Por qué Dios no interviene y acaba con esta era? ¿Qué es lo que esta esperando?” Y la respuesta que siempre obtengo es-… por su propio pueblo especial. Eso es lo que Dios va a conseguir de la historia, es un pueblo para sí mismo. Y Pedro dice en 2 Pedro capítulo 3 (Reina Valera 1960):
“El Señor no retarda su promesa... sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
Ahora, obviamente, esto no se refiere a toda la raza humana, porque sabemos que muchos no llegan al arrepentimiento. Pero entiendo que se refiere a la esposa. Y Dios espera, y espera, y sigue esperando. Él podría llevarse a los que ya están listos, pero no se los va a llevar hasta que esté completo el número de ellos. En realidad, oficialmente no soy presbiteriano, pero sí, creo en la elección divina. No creo que alguna vez haya sorpresas para Dios en el cielo. Pero si puede ser que haya muchas para nosotros. Nos podemos encontrar a alguien allí, si por la gracia de Dios llegamos allí y decimos: "Nunca esperé verte aquí". Pero no creo que Dios diga algo así, "Nunca esperé verte aquí." Yo creo que Él sabe quién viene, y Él está esperando hasta que la lista se complete.
Pero …el vestido que vamos a usar está hecho por nuestras buenas obras. Y saben que siempre existe el conflicto en la iglesia entre la gracia y las obras. Algunas personas están a favor completo de la gracia, y otras lo están por las obras. Ambos son demasiado unilaterales. Esa Escritura en especial que citamos dice en Tito 2:11 y 14, “... la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres... [pasen al final] que sea celoso de buenas obras..” Así es la combinación correcta. La gracia que no produce buenas obras no es una gracia genuina, y las buenas obras que no nacen de la gracia no son buenas obras genuinas. No se puede tener solo una o la otra. Tenemos que tener ambos. Eso es lo que va a mostrar el vestido de bodas.
Ahora, la pregunta es, ¿cuáles son las buenas obras que Dios está buscando? Y a esto podríamos dar una larga respuesta. Pero sólo quiero que veamos un par de pasajes de 1 Timoteo. En primer lugar, ¿cuáles son las buenas obras para los hombres? Cuando se identifiquen, también encontraremos las buenas obras para las mujeres. El primer pasaje es 1 Timothy capítulo 3 comenzando en versículo 1 (Reina Valera 1960):
“Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad...”
Ahí tenemos un pequeño listado. Ahora pasemos a las mujeres que están en la misma epístola, capítulo 5. Quiero mostrarles que hay ciertas cosas que hay en común. 1 Timoteo capítulo 5: versículos 9 y 10. Esto habla de las viudas, viudas cristianas que han sido recibidas en un sistema por el cual la iglesia es responsable. ¿Cuántas iglesias hoy son responsables de las viudas en los Estados Unidos? ¿Qué ha pasado? La iglesia primitiva aceptó la responsabilidad de las viudas, con ciertas condiciones que Pablo menciona aquí.
“Sea puesta en la lista solo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido, 10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.”
Así que tienen allí esos dos pasajes que pueden estudiarlos como les convenga, un pequeño listado de buenas obras sencillas para hombres y mujeres.
Ahora, preguntémonos a nosotros mismos, acaso es eso lo que nuestras iglesias están enseñando y practicando. ¿Vemos este tipo de buenas obras surgiendo en la iglesia contemporánea sea carismática, o bautista, o presbiteriana, o lo que sea? ¿En dónde está su enfoque?
Quiero que pasemos a otro pasaje que para mí es el remachador si le puedo llamar así. Santiago capítulo 1 versículo 27.
“La religión pura y sin mancha ante Dios y el Padre es esta: [¿qué viene después?] visitar [o cuidar de] a los huérfanos.”
Eso fue lo primero en el listado. ¿Cuántas iglesias hoy lo hacen en este país?
Y cuidar a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Crecí en la iglesia pentecostal, no desde la infancia, pero desde que me convertí en creyente, me asocié con los pentecostales. Doy gracias a Dios por los pentecostales; Por todo en lo que me guiaron. Pero con los que estaba siempre andaban haciendo hincapié en lo negativo. No debes beber, no debes fumar, no debes ir al cine, etc., etc. Todos siempre hablando de mantenerse sin mancha alguna, pero había muy poco en cuanto a lo positivo. No cuidaban a los huérfanos, y tampoco cuidaban a las viudas salvo unos casos excepcionales. Pero fueron excepciones. Quiero decirles que nuestro énfasis no es bíblico. ¿Acaso no hay huérfanos? ¿No hay viudas? Les diré qué, hay una gran cantidad, una cantidad inusual de madres solteras. Y me relaciono un poco con algunas de ellas, y es una vida difícil. ¿No es así? ¿Alguien puede negarlo? ¿Cuánta ayuda reciben de la iglesia? ¿Quién se ocupa de ayudarlas?
Y los huérfanos. Bueno, comencemos fuera de los Estados Unidos. Se calcula que en este momento en África solamente, hay diez millones de huérfanos por el SIDA. ¿Qué están haciendo al respecto? Y se estima que cuando el SIDA realmente se acapare de la India, esta cifra en la India será mucho mayor. ¿Estamos, sea como grupo, o como individuos, o lo que sea, estamos realmente haciendo algo por los huérfanos? Entonces, ¿a quién se los encargamos? A las Naciones Unidas y, sin embargo, los despreciamos, con buena razón en muchos casos. No en todos los casos.
Creo que necesita haber de un cambio revolucionario en nuestra actitud hacia los huérfanos, las viudas y los niños. Y ya se lo he advertido a Gary, que le va a tocar una entrevista acá conmigo. Porque mucha gente tiene la idea que, "como tengo una familia grande, no me sobra el tiempo para el Señor, y probablemente no tendré con que apoyarlos económicamente". Gary es una contradicción viviente de ese axioma. Vamos, Gary. Pase al frente. Este es Gary Bergel bien conocido por todos ustedes, estoy seguro, como el Director Internacional de la organización “Intercesores For América”.
Gary, cuántos hijos tienen tú y Susan? (Gary) Tenemos diez hijos, ocho de ellos son hijos biológicos y dos adoptados que fueron rescatados del aborto y que son de origen multi-racial. (Derek) Birracial. ¿Cuántas razas diferentes son realmente representadas? (Gary) A último recuento en nuestro hogar, tenemos probablemente doce orígenes étnicos representados. (Derek) ¿Y por lo mismo hay mucho pleito y conflicto en tu casa? (Gary) No. Estamos experimentando nuevas dinámicas principalmente porque tenemos a los primeros adolescentes masculinos y femeninos viviendo juntos. Pero en realidad hemos visto a los niños defenderse unos a otros. Hace poco, nuestro hijo de diecisiete años amenazó con "descontarse" a uno del autobús escolar que andaba acosando y usando insultos racistas contra su hermana. Le dijo: "Si no le paras, te vas a arrepentir". Así que realmente los hemos visto ponerse en defensa uno del otro.
(Derek) Y luego, por supuesto, con una familia tan grande, no tienes mucho tiempo para el trabajo del Señor, ¿verdad? Quizá unas pocas horas por la semana. (Gary) En realidad, el Señor nos puso a enderezar el asunto estudiando la vida de Abraham y Sara, y nos dijo que dejáramos de separar nuestra vida en tantas partes diferentes. Que Él lo ve todo en conjunto y que toda vida que se vive para Jesucristo es un ministerio. Y sí, tengo un llamado de vigilante en la pared fuera de la capital de la nación, y con ello el llamado a Intercesores para América y el movimiento de la oración. Pero realmente no me han funcionado juntos. De hecho, siento que parte de mi fuerza en el movimiento de la oración viene de mi fuerza en casa. Y estoy plenamente convencido de que experimento una medida menos de la guerra espiritual ya que hemos tenido el privilegio de asumir esta obra, siendo apartados de las fortalezas del enemigo, y ahora nuestro adversario tiene que lidiar con el mismo Señor si quiere venir a lidiar con nosotros, porque el Señor está de guardia en nuestra casa.
(Derek) Entonces, ¿qué le aconsejarías a las personas que consideran cuantos niños deberían tener? (Gary) Que oigan del Señor. (Derek) Esa es una buena respuesta. (Gary) Y cumplir lo que Él te pide que hagas. (Derek) Amén. Eres una inspiración para nosotros, Gary. (Gary) Como lo han sido ustedes con nosotros, Derek y Ruth.
Susan, ponte de pie. Muy bien…. Él no hubiera podido lograrlo sin ella. (¡¡Aplausos!!)
Muy bien, ahora voy a pasar al frente a otra persona. Es Michael Kilgore quien es el Director de operaciones de los Ministerios Derek Prince. Está casado con Keren, que es la hija de Bob Mumford. Él tiene un enfoque diferente a esto, y voy a pedirle que nos cuente un poco sobre el método de mentores donde el está involucrado y que él aplica con los niños en su casa.
(Michael) Hace diecisiete años, Keren y yo, en el tiempo que nos enamorarnos, nos preguntamos: "¿Qué vamos a hacer con respecto a los hijos?" Ambos coincidimos en que tendríamos los hijos que Dios nos diera, y tenemos dos de los nuestros. Tenemos una hija de trece años y un hijo de once años. Pero por cuestiones médicas no podríamos tener más hijos. Así que intentamos por la adopción y no nos funcionó. Dios no lo permitió.
Y en los últimos dos años y medio dimos con un programa que nos permite tener niños en nuestra casa durante una semana, y luego se regresan a su propia casa durante el fin de semana. Luego regresan a nuestra casa durante la semana y se regresan a su casa para el fin de semana. Esto dura un período de seis a doce meses. Y en el proceso ponemos la verdad en acción. Hablamos de presupuestos, hablamos de la oración, hablamos del poder de la palabra de los padres, oramos por los niños. Un niño, Benny, me miró con el ceño fruncido y me dijo: "Jesús no hace nada". Yo le dije: "Bueno, Benny, ¿quieres que dejemos de orar por ti?" Y contesto: "¡No!"
Dos días antes de que Benny volviera a casa, aunque Keren y yo lo intentamos y nuestra hija, Abby también lo intento, fue nuestro hijo, Derek, quien desde la litera superior hasta la litera inferior donde estaba Benny, guío a Benny en la oración del arrepentimiento. Y Benny aceptó a Jesús.
(Derek) Alabado sea Dios. Gracias. ¿Qué consejo le darías a la gente?
(Michael) Mi consejo sería que sigan las indicaciones del Señor y no renuncien a la esperanza que han guardado. Cuanto más apliquen la verdad, más verdad entra en ustedes y sale de nuevo. Así que si le han pedido a Dios que los use y no se sienten usados, entonces es porque no han experimentado lo que Dios tiene para ustedes, cuando Dios nos usa, acabamos cansados. Y por lo mismo se sentirán usados. Muchas gracias. Gracias, Derek.
(Derek) Ahora, voy a hacer algo suelo hacer. Bueno, déjenme decirlo de la siguiente manera. ¿Cuántos de ustedes piensan que los niños son una bendición? Me parece que casi todos tienen la mano alzada. Entonces, ¿por qué tienen tan pocas bendiciones? Contéstense eso. Ya ven. Tenemos prueba aquí ante nosotros de que se puede lograr. No es cuestión de capacidad, es cuestión de voluntad.
Ahora la mayoría de ustedes saben de nuestra familia. Pero en 1928, hace setenta años, mi primera esposa aceptó a un pequeño bebé judío moribundo llamado Tikva. Los demás misioneros en Jerusalén decían, "¿Qué beneficio hay en aceptar a un bebé pequeño? Deberías de ponerte a predicar." Lydia era de Dinamarca, y recibía cartas de los cristianos daneses que le decían: "Ya te imaginamos predicando a las multitudes." Y Ella dijo - cuando recibí las cartas andaba lavando pañales. Pero de ese primer paso ha crecido una familia de la que ahora soy la cabeza y Ruth es mi pareja, tengo en total nueve hijos adoptados, de los cuales seis son judíos, uno es árabe palestino, uno es inglés y uno es negro africano. Y cuando llegó Ruth, trajo una pequeña dote de tres más, todos judíos. Así que entre nosotros somos responsables de una familia de doce hijos adoptados. No me podrán decir, si conocen mi horario, que no estoy ocupado en la obra del Señor. Creo que soy capaz de hacer más porque tengo el apoyo de hacer lo que Dios quería que yo hiciera.
Sé que muchos de ustedes ya pasaron la edad en que esto aplica, pero solo quiero que piensen en ello. La Biblia dice: Salmos 127:3-5 (Reina Valera 1960) “He aquí, herencia del Señor son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre”. ¿Por qué rechazar la recompensa del Señor? Saben, rechazar la gracia de Dios es una de las ofensas más graves. Si estudian lo que ocurrió entre Jacob y Esaú. Esaú era el bueno. Sin entrar en los detalles, él habría sido el miembro del club en cualquier lugar. Jacob era un personaje muy complicado. No creo que fuera un canalla. Llamarlo como tal lo distorsiona. Pero era muy vivo, muy egocéntrico y muy decidido. Pero Dios dijo: “Y amé a Jacob, y a Esaú aborrecí”, Malaquías 1:2-3 (reina Valera 1960). ¿Cuál fue la diferencia? Hay una declaración sencilla en Génesis 25:34. Y … “Así menospreció Esaú la primogenitura. " Y eso hace que Dios se enoje. Cuando despreciamos lo que Él nos ha puesto a nuestra disposición de Su bondad entonces nos encontramos bajo Su desaprobación. Jacob tenía muchos defectos, pero tenía una buena cualidad. Él quería lo que Dios tenía para él. Se fue por muchos caminos diferente para llegar, pero finalmente lo consiguió.
Me pesa escuchar a las personas que dicen: "Bueno, no pude permitirme tener hijos, o muchos hijos". ¿Qué clase de Dios tienen? ¿Tienen al Dios que alimentó a tres millones de israelitas durante cuarenta años en el desierto? Les diré que Lydia y yo pasamos por aprietos económicos. Pero nunca nos morimos de hambre. Hubo un tiempo cuando compraba mis rastrillos una a la vez porque era más económico que comprarlos por paquete. Así que sé lo que es tener escasez. Bueno, nunca me he lamentado del curso de la vida que Dios me dio. Y ahora, voy a necesitar a mi estadístico. Tenemos doce hijos, treinta y cinco nietos, unos sesenta bisnietos y tenemos tataranietos. También tenemos tres bisnietos que se van a casar este año. Tenemos un árbol genealógico que hizo uno de mis nietos, pero ocupo tanto espacio que no pudo encontrar una computadora donde cupiera. Pero él vive cerca de Detroit y fue con una de las grandes empresas de fábricas de autos y le proporcionaron una computadora que aceptara nuestro árbol genealógico. Pero ya es anticuado.
Así que estoy muy preocupado ya que son las buenas obras las que se va a usar en la cena de bodas del Cordero. Permítanme que haga hincapié de nuevo. Jesús se preocupa por los paganos, los no alcanzados, los no creyentes, los impíos, y estamos en la voluntad de Dios cuando nos acercamos a ellos con todo el recurso que tenemos. Pero Su principal preocupación, Su corazón está con Su esposa. Y creo, personalmente, que sólo entraremos en completa armonía con Jesús en nuestro ministerio en el momento que estemos con Sus prioridades. Eso fue una nueva idea, mas no diré revelación, sino un nuevo pensamiento que Dios me ha dado. Y mañana voy a hablar más, con la ayuda de Dios, sobre cómo será la esposa. Uh, oren por mí para hacer que sea digno de un tema tan glorioso, porque es un tema glorioso.
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