Tengo algunos anuncios, pero antes de hacerlos tendremos nuestra proclamación. Anoche hicimos una proclamación que empezó con “El Señor es bueno . . ”. Y esta mañana vamos a hacer otra proclamación que comienza con las mismas palabras. Ha sido tomada de Nahúm 1:7, y especialmente a la luz de lo que Johannes estaba diciendo, es una proclamación muy oportuna.

Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en Él confían.

¿Qué les parece si la dicen después de nosotros? “El Señor es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en Él confían”. Muy bien, ahora lo repetiremos juntos. Esto nos da unidad. ¿Están listos? “El Señor es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en Él confían”. Muchas gracias.

Anoche dije, o no recuerdo cuándo, que tenía algunos anuncios pendientes. Tengo que contarle un poco, muy brevemente, acerca de cómo me involucre con IFA [Intercesores por los Estados Unidos]. Yo soy probablemente uno de los pocos inmigrantes que llegó a Estados Unidos por accidente. Además, como nací en la India, entré bajo la cuota asignada a este país. A finales de 1962, concluí seis años de servicio con una organización misionera en Canadá, y no sabía qué hacer después. Tenía conmigo a Lydia y a nuestra hija menor que adoptamos, nuestra pequeña hija africana, que en esos días se llamaba Joska, ahora la llamamos Jesika. Cuando presté mi servicio en la guerra en Oriente Medio me hice amigo de un soldado estadounidense que se había vuelto pastor de una iglesia de las Asambleas de Dios en Minneapolis. Él me había enviado una invitación abierta para pasar en cualquier momento una temporada de seis meses con él en su iglesia. Así que le dije a Lydia: “No tenemos dónde más ir, ni dinero, así que vamos a Minneapolis”.

Salimos de Vancouver, tomamos el tren a Winnipeg, y luego nos dirigimos hacia el sur desde Winnipeg a Minneapolis. Cuando llegamos a la frontera en Pembina, Dakota del norte, las autoridades de inmigración nos interrogaron. Preguntaron: “¿Cuál es el motivo de su viaje?” Yo dije: “Vengo a visitar a alguien”. “¿Cuánto tiempo dura su visita?” Yo dije: “Seis meses”. Entonces él respondió: “Eso es demasiado tiempo para una visita”. Entonces yo dije: “Bueno, tal vez usted pueda ayudarnos”. He aprendido a no discutir con personas como estas.

Entonces él dijo: “Entre, y arreglaremos para que inmigre en Minneapolis”. Esa no era mi idea para nada. Y en realidad fue un milagro, porque íbamos con nuestra hijita africana de cuatro años que no tenía papeles, nada. Solo aparecía en mi pasaporte británico. Esa era la única identificación que tenía. Si yo hubiera solicitado emigrar desde fuera, nunca nos habrían aceptado. De modo que llegamos a Minneapolis, e inmigramos debidamente. Más adelante, en 1970, adquirí la ciudadanía estadounidense. Como pueden ver, yo soy ciudadano de los Estados Unidos por elección. La mayoría de ustedes simplemente nacieron como tales.

Esta es pues la celebración del aniversario de veinticinco años de IFA. Este año también marca otros aniversarios. Ruth y yo estaremos celebrando nuestro vigésimo aniversario, y este libro, Moldeando la historia a través del ayuno y la oración, celebra su vigésimo quinto aniversario. Quiero comentar algo acerca de esto. El tema de este libro, —todos han debido recibir un ejemplar de cortesía—el tema de este libro es que los cristianos pueden influir sobre el curso de la historia por medio de la oración y el ayuno. A propósito, John Beckett me trajo un manuscrito del libro hecho a máquina en Rusia, con cuatro copias de papel carbón, para tratar de traducirlo. Me hubiera gustado conservarlas, pero él se las devolvió a la persona que se las había dado, un ruso. Cuando cayó el muro de Berlín, desde tres diferentes países de Europa del este me enviaron más o menos el mismo mensaje—me refiero a Rusia, Checoslovaquia, y Alemania del este—a causa de este libro. Ellos dijeron: “Usted ha sido partícipe de lo que sucedió, porque si no nos hubiera enseñado a orar, creemos que esto no habría sucedido”.

Sin embargo, hay otro aspecto muy emocionante acerca de este libro, y quiero que lo escuche con atención. En la página 95 hablo acerca de situaciones pasadas en las que vimos cambiar la historia por medio de la oración y el ayuno. Y en esa página yo hablo acerca de una reunión que tuvo lugar cuando era rector de una universidad de entrenamiento de maestros africanos en Kenia. Hubo una convención de nuestros estudiantes y maestros, y el Espíritu Santo se manifestó, y bajo su impulso yo pasé al frente y dije a esos jóvenes: “El futuro de Kenia está en sus manos. Será mejor que oren”. Kenia estaba frente a la posibilidad, real, de una invasión del Marxismo. Junto a mí estaba un joven, que ya no es tan joven, que traducía al Swahili, y cuando dije esto, todos empezaron a orar, y al cabo de un rato, él se puso de pie y dijo: “Dios me ha dado una visión”. Y él describió la visión según la cual los comunistas intentarían apoderarse de Kenia. Oramos contra eso, y nunca lo lograron. Pero es emocionante que ese joven esté aquí hoy. No porque yo lo haya convocado. Wilson Mamboleo, ¿dónde está? (Aplauso) Allí está. Es maravilloso tenerle de nuevo. ¡Dios lo bendiga! ¡Esa es la prueba viviente! ¡Ustedes entienden! Ese es un libro.

Tenemos otro aniversario este año. El septuagésimo aniversario de nuestra familia. En 1928, mi primera esposa Lydia se hizo cargo de una pequeña bebé judía agonizante, y los otros misioneros dijeron: “¿Para qué hacerse cargo de una bebé? Debería estar predicando”. Pues bien, de allí salió una familia que asciende a casi 150 personas actualmente. Yo siempre pienso en el pasaje: “los que menospreciaron el día de las pequeñeces”. Lydia obedeció a Dios, y Dios la bendijo. Algunas personas de mi familia están aquí. No las apenaré pidiéndoles que se pongan de pie.

Aquí terminan mis anuncios. Me temo que tomé demasiado tiempo, pero no creo que haya tenido un mensaje más difícil para comunicar que el que tengo por delante ahora mismo. En mi mensaje de anoche cité el pasaje de 1 Pedro 4:17: “Es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios”. Y creo que eso es cierto hoy aquí en los Estados Unidos. El juicio debe comenzar por la casa de Dios, y voy a ilustrarlo con dos ejemplos del Antiguo Testamento. Luego voy a presentar algunas ilustraciones contemporáneas de por qué el juicio tiene que comenzar por la casa de Dios.

Hay dos pasajes en el profeta Ezequiel. Ezequiel siempre ha sido uno de mis profetas favoritos. Es una persona muy interesante y fascinante. No muchas personas son tomadas por un mechón de cabello y transportadas desde Babilonia hasta Jerusalén. Él sí. Y aquí se relata algunas de sus experiencias posteriores a esto. Vamos a buscar Ezequiel capítulo 8 y luego Ezequiel capítulo 9, y terminaremos con Ezequiel capítulo 22. Todos estos pasajes, creo, son mensajes muy relevantes para la situación de los Estados Unidos y la iglesia en los Estados Unidos hoy. En Ezequiel capítulo 8, Dios muestra de forma muy gráfica, como si Él estuviera allí en persona, las abominaciones que sucedían al interior del templo de Jehová. Idolatría y prácticas paganas terribles. Esto ha sucedido en el mundo a lo largo de muchos, muchos siglos, pero la parte horrenda de esto es que tenían lugar precisamente en el interior del santuario de Dios mismo, y a manos de las personas que deberían ser ministros de Dios. Entonces quiero presentarle una pequeña imagen de algunos de estos sucesos. En Ezequiel 8:10 y los versículos siguientes. Él fue llevado al atrio interior del templo y dice:

Entré, pues, y miré; y he aquí toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared por todo alrededor [Piense en esto. Se trata del templo de Jehová] Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso.

¿Sabe qué es el incienso? Es adoración. Así que estaban los líderes del pueblo de Dios dentro del templo, adorando a estas figuras abominables y demoniacas. Y el Señor dijo: “aún no has visto todo”. Luego dijo en versículo 13:

Me dijo después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz.

Tamuz era un dios pagano de la fertilidad, que en ciertas temporadas del año las mujeres acostumbraban llorar—es decir, en el otoño cuando aparentemente moría. Luego resucitaba en la primavera. Así que reconocían a este dios pagano de la fertilidad justo allí en el templo. Luego Él dijo, “falta más por ver”:

Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que estas. [versículo 16] Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.

Todo esto estaba sucediendo al interior del templo de Dios, y los líderes de su pueblo lo practicaban. Y luego el Señor dice en el último versículo:

Pues también yo procederé con furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.

Ahora seguimos al capítulo 9, y vemos el juicio.

Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir. Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba que mira hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para destruir. Y entre ellos había un varón vestido de lino, el cual traía a su cintura un tintero de escribano; y entrados, se pararon junto al altar de bronce. Y la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa…

Dios retiró su gloria, y nunca la ha devuelto hasta hoy.

Y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario.

Como ve, el juicio debe comenzar por la casa de Dios. Vemos, pues, a un hombre vestido de lino con el tintero de escribano, que sale primero y pone una marca solo en la frente de una categoría de individuos—aquellos que han gemido y clamado por las abominaciones que sucedían. Y después de él iban los destruidores y mataban a todos; a hombres, mujeres y niños que no tenían la marca en sus frentes.

Yo creo que esto atañe a los Estados Unidos, al mundo occidental, pero estamos en los Estados Unidos, así que hablemos de los Estados Unidos. Creo que la iglesia, la iglesia, la iglesia visible, la iglesia cristiana profesante, ha sido seriamente infiltrada por contaminación espiritual, y por abominaciones como sucedió en el templo de Jehová en tiempos de Ezequiel. No pienso que usted necesariamente me aprecie por decir esto, pero a la vanguardia de este movimiento está el liderazgo de feministas y homosexuales. Y no dan muestras de arrepentimiento, sino que se jactan de ello y presumen, de forma agresiva. Y son personas que ahora tienen prácticamente una influencia decisiva en iglesias establecidas encabezando varias denominaciones, obispados y otros, en los seminarios y en las universidades teológicas, en las principales universidades de este país. Si yo nombrara a algunos, todos los reconocerían, son conocidos en todo el mundo.

Ha llegado a mis manos hace poco, creo que por acción divina, un libro que analiza lo que ha venido sucediendo. Da la casualidad que fue escrito por un británico. Un británico que, como yo, se quedó a vivir en los Estados Unidos. Así que el Reino Unido todavía tiene algo que aportar. Él es teólogo. Tiene toda clase de títulos que llevan su nombre. Y dice en esencia, y esto es tan perspicaz, la rebelión de los 60s, y todos recordamos esa generación rebelde, y gracias a Dios por muchos de ellos que se han vuelto de su rebelión. Pero él dijo, no ha terminado. Solo se ha vuelto respetable. Ha infiltrado los corredores de poder, incluso de la Casa Blanca. Y este es mi comentario adicional; difícilmente leo un diario más de una vez a la semana. Según entiendo, los diarios están llenos de escándalos que suceden en la Casa Blanca. La mayoría de nosotros hablamos acerca de inmoralidad, pero ellos no. Para ellos es la nueva moralidad. Es un asunto de preferencia personal. Si usted quiere ser inmoral, sea inmoral. Si usted quiere ser un homosexual, sea un homosexual. Si quiere ser un pedófilo, sea un pedófilo. Esta es la nueva moralidad, y se basa en gustos personales. Y una demostración clara de ello se encuentra hoy en la Casa Blanca. Usted no entiende. Ellos no van a decir esto abiertamente, porque les costaría votos. Pero ese es el proceso que está operando. Está infiltrando las altas esferas del gobierno civil y de la autoridad de la iglesia con abominaciones aún peores, en cierto modo, que las descritas por Ezequiel.

Permítame leer un pasaje de este libro. Refiriéndose a la nueva exégesis o forma de interpretar las Escrituras, dice:

Últimamente, el nuevo estilo de exégesis aparece por todas partes, de maneras más o menos radicales. Una muy notable viene de la revista académica británica The Journal for the Study of the New Testament, publicada por la Universidad de Sheffield y conocida por su inclinación evangélica conservadora. Su actual editor, Francis Watson, de la Universidad de Londres, publica un artículo en el que estima que el texto bíblico, Nuevo y Antiguo, es totalmente patriarcal y jerárquico. [Y ya sabe que hoy día patriarca es una mala palabra. ¿Lo sabe? Esta malvada dominación de los hombres sobre mujeres inocentes, es totalmente patriarcal y jerárquica]. Watson considera, de manera muy poco convincente e indudablemente correcta, todos los intentos por salvar estos textos recuperando entre líneas algún tipo de igualitarismo inmaculado. [Igualitarismo significa que todas las personas son iguales]. Él deja al lector con lo que él juzga como la estrategia más apropiada: la resistencia. [Es decir, resistencia a la verdad de las Escrituras]. Una resistencia tal, según Watson, tomaría la forma de una contra-lectura; leer el texto con actitud desafiante a contracorriente. [Y entonces el escritor añade unas comillas]. En la práctica esto supondría “la serpiente” [y recuerde que lo que está realmente atacando es Génesis capítulos 1, 2 y 3, que es la fuente de este sistema patriarcal injusto de autoridad. Yo uso la palabra “injusto”, comprenderá, entre comillas]. Esta interpretación consideraría a “la serpiente” como un liberador, “Eva” como heroína en su valiente búsqueda de la sabiduría, y “el Señor Dios” como un tirano celoso a quien solo le interesa preservar sus propios privilegios.

Esta es la teología de moda actualmente en las universidades y seminarios de gran prestigio, a los que nunca voy. Yo salí de uno y lo dejé. No creo que Cambridge esté tan mal como otras, pero estoy seguro de que está bastante mal.

Alguien me dijo que en Cambridge tienen cuatro escuelas superiores de teología, y siete iglesias. Y de ellas, todas las escuelas teológicas y seis de las siete iglesias, apoyaron la doctrina de la sustitución de Israel por la iglesia. Y estas son personas que entrenan ministros de la iglesia en el Reino Unido. Pero esto es relativamente leve comparado con lo que estamos hablando aquí.

De hecho, para decirlo tal como es, a Dios se le ha atribuido el papel de Satanás, y a Satanás el papel de Dios. Entonces cuando vuelvo a pensar en Ezequiel y en los setenta ancianos que adoran esas criaturas demoniacas en las paredes, eso es lo que vivimos hoy. Es una imagen muy gráfica de lo que está sucediendo.

Solo hay un tipo de persona que va a salvarse del juicio de Dios según esto. Aquella que gime y clama por las abominaciones que se cometen. Permítame entonces hacerle una pregunta sincera y personal: ¿Califica usted como tal? ¿Está usted gimiendo y clamando por las abominaciones que se cometen? Porque de lo contrario, el juicio que sobreviene a quienes cometen las abominaciones caerá sobre usted. Dios exige una reacción muy específica—gemir y clamar.

Permítame darle un pasaje adicional de Amós que creo que ilustra esto. Amós, por supuesto, fue un profeta anterior a Ezequiel. Pero en Amós capítulo 6 tenemos (perdóneme si soy sarcástico), tenemos una imagen del movimiento carismático. Amós 6:3. Ahora bien, eso definitivamente no es cierto respecto a todos los carismáticos. Cuando voy a ver al médico las personas me preguntan: “¿De qué denominación es usted?” Me resulta difícil decirles. Yo solía decir: “Bueno, si sabe lo que significa la palabra carismático, [y no saben], eso es lo que soy”. Ya no me siento libre de decir esto. Porque se ha mezclado con tantas cosas que ahora estoy en total desacuerdo con ello. De cualquier modo, este es un clamor del Señor por medio del profeta Amós. Ya sabe que “Amós” quiere decir “carga”. De modo que él es el hombre con la carga, que desanima.

…oh vosotros que dilatáis el día malo [esto me recuerda lo que Johannes estaba diciendo en nuestra primera reunión. ¿Está dilatando el día malo? Yo no creo que esté tan lejano. Realmente creo que está muy cerca], y acercáis la silla de iniquidad [en otras palabras, ellos ejercen un control violento sobre el pobre]. Duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; [Se están dando, como se dice, la gran vida. La están pasando en grande]; gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David [tienen una gran orquesta, con músicos talentosos]; beben vino en tazones [tal vez esto no se aplique a la mayoría de carismáticos], y se ungen con los ungüentos más preciosos [están viviendo a lo grande, pasándola bien. Solo hay un problema. . .] no se afligen por el quebrantamiento de José.

Como ve, es el mismo mensaje. ¿Está gimiendo y clamando? ¿Se duele, se preocupa por lo que está sucediendo? ¿O solamente se está divirtiendo? El problema número uno de nuestra era es el amor de sí mismo. Y usted puede ser muy carismático y muy amante de sí mismo. Y puede asistir a todas las mejores conferencias, y escuchar la mejor música, y gastar mucho más dinero en música que en materiales de enseñanza, lo cual es cierto de la iglesia actual. Pero no se duele por los sufrimientos en el mundo que le rodea. Ese no es el espíritu de Jesús. Está lejos de ser el espíritu de Jesús. Y Pablo dice en Romanos capítulo 8, “Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él”. El Espíritu de Cristo es un Espíritu humilde, compasivo, amoroso, sacrificado.

Voy a serle franco. Yo recibo de cuando en vez invitaciones para conferencias, grandes conferencias. Y amo a las personas que lideran las conferencias, son mis amigos. Pero debo decir que ya no me siento libre para ir y pasarla en grande en estas grandes conferencias. Las puede encontrar en los avisos publicitarios de Charisma, en todas las páginas. Yo me encontré con el editor de Charisma (es un amigo mío) hace once años, por casualidad, y le dije: “¿Sabes? Los artículos de tu revista me parecen bien. Pero después de leer las propagandas siento que necesito darme un baño. Hay demasiada auto promoción, auto exaltación, orgullo”. “Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él”. Usted puede hablar en lenguas, puede hacer milagros, pero si no tiene ese Espíritu, no pertenece a Jesús. Recuerde, hablar en lenguas es un don. Hacer milagros es un don. Echar fuera demonios es un don. Yo he usado esos dones. Pero recuerde lo que Pablo dice: “Cuando ha recibido un don no es mejor de lo que era antes de recibirlo. Eso no lo ha cambiado en absoluto”.

Usted podría recibir un regalo de un millón de dólares, tener todas las oportunidades para hacer lo que se puede hacer con un millón de dólares, pero eso no cambiaría un ápice su carácter. Si usted era egoísta, codicioso y presuntuoso antes de recibir el regalo, ¿sabe cómo sería usted después de recibir el regalo? Egoísta, codicioso, y presuntuoso. El verdadero problema, creo, con el movimiento carismático, es que hemos puesto los dones en el lugar equivocado. No son medallas. No son señales de un gran logro del carácter. Son herramientas para ser usadas en el servicio al Señor.

Cuando pienso en esas conferencias, no planeé decir esto, pienso en todo el dinero y el esfuerzo, y en los predicadores—diez predicadores. Y hay millones de personas en el mundo que nunca han visto un solo predicador. Mi corazón se inclina a los perdidos. Mi corazón se inclina hacia las personas que no tienen. El lema de nuestro ministerio es: “Alcanzar a los no alcanzados, enseñar a los que no han sido enseñados¨. Ya no me siento libre para darme gusto en esas reuniones en las que nos sentamos en sofás y se escribe la música de los violines. Gracias a Dios por la música de adoración. Por favor entiéndame. Pero si esto solo tiene intereses egoístas, no es bueno.

Lo llevaré de vuelta a 2 Timoteo 3, el problema número uno de nuestra era es el amor de sí mismo, y luego Pablo dice en el versículo 5, si la gente no aprende, no desperdicie su tiempo con ellos. Esta es la “versión Prince”. Puede examinarlo por sí mismo. En lo personal, en la medida de mis posibilidades, y tengo muchas limitaciones, yo no pierdo tiempo ministrando a personas que no van a cambiar. Espero que algunos de ustedes hayan cambiado. Confío que algunos de ustedes pueden cambiar. Pero si usted no ha cambiado y no piensa cambiar, esta conferencia es para usted una pérdida de tiempo.

Sigamos con Ezequiel capítulo 22. Esta es una declaración del juicio final de Dios sobre Israel en este tiempo. Empieza con esto en el versículo 23:

Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, di a ella [se refiere a la tierra de Israel]: Tú no eres tierra limpia, ni rociada con lluvia en el día del furor.

Y viene a mi mente, hace cuántos años, casi 40 años, cuando Wilson Mamboleo era estudiante en la universidad de la cual yo era rector, y lo escuché decir, y no sé si él recuerde haberlo dicho, pero él dijo: “Lo único que puede limpiar una tierra es el derramamiento del Espíritu Santo”. Esto me quedó grabado todos esos años. Lo único que puede limpiar una tierra es el derramamiento del Espíritu Santo. Y esta tierra de Israel no había recibido esa lluvia y no había sido limpia. Y luego el profeta continúa y encontramos ahora cuatro grupos de personas. Por casualidad, en nuestro idioma, hay cuatro súplicas y 3 comienzan por la letra “P”. Es fácil recordarlos... Son: profetas, sacerdotes, príncipes, y pueblo. Pero note que Dios no empieza con el pueblo. Ni siquiera empieza con los príncipes. De hecho, tampoco empieza con los sacerdotes. Empieza con los profetas, y esa es la raíz del problema. El profeta es el que interpreta la voluntad y los caminos de Dios, para el pueblo de Dios. Y si la interpretación es falsa, el pueblo se desvía. ¿Me permite leerlo?

Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como león rugiente… [leyendo el siguiente versículo, el versículo 26:] sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio [cuán cierto es esto de la iglesia contemporánea]; Sus príncipes en medio de ella son como lobos que arrebatan presa… [Luego vuelve a los profetas] Y sus profetas recubrían con lodo suelto…

Estaban recubriendo las cosas para que se vieran bien, pero no pasaron la prueba. En otro pasaje dice la Biblia: “la pared… que recubrían con lodo suelto… caerá… [se] romperá”. Por último, tenemos el pueblo y la tierra. Pero como sabe, muy a menudo los cristianos nos enfocamos en el pueblo, y podemos enumerar todos sus problemas, y tiene muchos. Pero no es allí donde empieza Dios. Ni siquiera empieza con los príncipes, los gobernantes, el gobierno. Empieza con la iglesia. Allí es donde está la raíz del problema. Empieza con los profetas, los que aseguran que representan a Dios y personifican la voluntad y el camino de Dios, que hablan en nombre de Él. Hermanos y hermanas, es una gran responsabilidad asegurar que hablamos en nombre de Dios.

Quiero llevarle brevemente a algunos pasajes acerca de los profetas. Si usted asiste, y yo no he tenido la experiencia, pero estoy seguro de que es cierto, a una reunión de la Nueva Era, ¿sabe qué va a encontrar? Una reunión de falsos profetas. Y abundan. Es muy interesante. En tiempos de decadencia espiritual se multiplican los falsos profetas. En tiempos de Elías, hacia el final del reinado de Acab, había cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y cuatrocientos profetas de Asera, una deidad pagana e inmoral. Eso suma 850 falsos profetas. Y se menciona solo un profeta verdadero. Se llamaba Elías.

Había siete mil personas en Israel que no inclinaron su rodilla, pero no eran profetas. Así que después que descendió el fuego, Elías dio muerte a ochocientos cincuenta profetas falsos. ¿Sabía acerca de los profetas que hacen esa clase de cosas? ¿Cortar cabezas? Bueno, es parte del ministerio profético. Entonces usted dice: “Bien, ochocientos cincuenta falsos profetas ya no están. Eso dejará todo despejado”. No. Poco después, todavía en el reinado de Acab, él trata de persuadir a Josafat, rey de Judá, para hacer guerra contra Ramot de Galaad. Y tiene cuatrocientos falsos profetas. Y en esa ocasión también había solo un profeta verdadero. Se llamaba Micaías. Él fue el único que dijo la verdad.

Así que durante ese período hay mil doscientos cincuenta falsos profetas, y dos profetas verdaderos. ¿Cree que la proporción es diferente en la actualidad? Y si es así, ¿qué tan diferente? Yo no creo que sea muy diferente.

Ahora quiero señalar un par de cosas acerca de juzgar a los profetas. Permítame también hacer un comentario. Hace mucho tiempo, algunos de ustedes pueden recordar, yo solía ser uno de los oradores del [la Confraternidad de hombres de negocios del Evangelio completo]. Gracias a Dios por ellos. Pero realmente tuve un problema con ellos porque ellos alientan a las personas a profetizar, pero nunca examinan las profecías. Y han comunicado profecías muy desequilibradas. Yo no creo que sea bíblico permitir la expresión del don de profecía sin examinarla. Eso no significa que tenga que controlarse a cada persona, pero cada cual debe saber que es responsable de lo que ha dicho. Y debe haber un liderazgo capaz de examinarlo.

De cualquier modo, permítame hacer dos observaciones acerca de falsos profetas, ambas del libro de Deuteronomio. Deuteronomio capítulo 13, vamos a ver los versículos 1–5. Este es un pasaje excepcional y encierra una lección muy importante. Deuteronomio 13, empezando en el versículo 1:

“Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis”.

Esta es una situación excepcional. Habla de un profeta que da una señal sobrenatural, una predicción, y se cumple. Pero no viene de Dios. ¿Cómo sabemos que no viene de Dios? Porque enseña a desobedecer a la voluntad revelada de Dios y las Escrituras. Como ve, hoy día hay personas en muchos lugares que se enfocan en las manifestaciones; no tienen tiempo para la enseñanza. Usted puede tener todas las manifestaciones, pero va a equivocarse si no tiene un fundamento sólido en las Escrituras. Conozco muy pocos lugares hoy donde se dedique mucho tiempo al estudio de la Biblia. No digo que no existan, pero no los conozco. Así que son propensos al engaño. Usted necesita conocer la voluntad de Dios revelada en las Escrituras; de lo contrario, va a desviarse.

Entonces dicho profeta es sentenciado a muerte. No quiero ser cínico, pero creo que si tuviéramos las mismas reglas hoy habría menos profetas. Ahora sigamos con Deuteronomio 18:20–22.

“El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá [en esos días era muy arriesgado ser profeta. Uno no salía a improvisar con una profecía. Se sabía que podía costarle la vida. Desearía que fuera así hoy]. Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él”.

Ahora bien, no voy a hacerlo, pero podría darle una lista de profetas reconocidos en el movimiento carismático que han predicho cosas que no se cumplieron. ¿Es eso cierto, Johannes? Y se salieron con la suya, porque la gente no está fundada en la Palabra de Dios. No es mi función juzgarlos. Mi función es guardarme del engaño. Como ve, hay dos maneras como puede ser engañado. Un profeta puede hacer una predicción que se hace realidad, pero enseña algo contrario a las Escrituras, y usted no debe escucharlo. O puede predecir algo que no es verdad y que no viene de Dios, y en cualquier caso, tiene que estar alerta. No basta con que alguien haga una predicción que se cumpla. Hay que analizar si está enseñando conforme a las Escrituras.

Veamos un momento el pasaje de Mateo 24. Muchos de ustedes me han oído decir esto, pero quiero decirlo otra vez. Hace muchos, muchos años, cuando todavía estaba en el ejército británico y era un bebé en la fe, leí una declaración de Meyer Pearlman, quien hacía entonces parte de la dirección de las Asambleas de Dios en los Estados Unidos—un creyente judío, Dios lo bendiga. Y él dijo esto. Me ha ayudado toda la vida. Él dijo: “Cuando se quiere interpretar la profecía bíblica, es como juntar las partes de un cuerpo, y hay que tener cuidado por dónde se empieza. No empiece con la mano izquierda o la mano derecha, porque usted no sabe cómo organizar el resto. Hay un lugar donde se debe comenzar –dijo-. Es la columna vertebral. Cuando pone en su lugar la columna vertebral, todo lo demás puede encajar. Lo mismo sucede con la profecía bíblica”. Y él dijo: “La columna vertebral es el gran discurso de Jesús que está registrado en tres Evangelios diferentes: en Mateo 24, Marcos 13, y Lucas 21”. Se necesitan los tres porque presentan diferentes aspectos de la misma verdad. Si usted está bien fundamentado en esto, entonces tiene la base a la cual puede conectar el resto del cuerpo.

Sin embargo, hay algo más que puedo señalar conforme a mi propia experiencia, yo no busco entender la profecía. No tengo un sistema. Ni siquiera tengo una tabla. Solo dejo que el Espíritu Santo me hable. Yo leo mi Biblia dos veces al día, al menos, yo no… ya sabe, David dijo en uno de sus Salmos: “como un niño destetado está mi alma”. Yo no me ejercito en asuntos complejos ni en cosas demasiado elevadas para mí. Después de ser predicador en África durante cinco años, es muy claro para mí. Wilson Mamboleo puede corroborarlo. Pero en una reunión como esta, las dos o tres primeras filas estarían ocupadas por mamás africanas que amamantan a sus bebés. Siempre intenté proyectar mi mirada hacia la cuarta fila. Cada vez que un bebé lloraba, la mamá lo amamantaba. Así es un niño destetado, como sabe. David dice: “como un niño destetado está mi alma”. Yo no lloro para obtener mi alimento. Tomo mi alimento cuando Dios lo provee, y conforme Él lo provee. Esa es la manera, creo yo, como deberíamos acercarnos a entender la Biblia. No moleste a Dios. No lo fastidie con sus problemitas. Deje que Dios le hable.

Y quiero decir algo para que Johannes no tenga que decirlo, porque sé que él lo diría si yo no lo hago: Por favor tenga cuidado con las revelaciones extra-bíblicas. Hace poco prediqué un mensaje sobre esto. Mi último mensaje en la Iglesia Buenas Nuevas. Verá, hay algo con respecto a la Biblia. Usted tiene una garantía. “Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil”. Yo diría que cuando se busca una revelación extra-bíblica, debe buscar quién le da la garantía. Esa es una cuestión importante. Yo prefiero ceñirme a lo que está garantizado por Dios. Espero que entienda que no estoy hablando acerca de personas en otro planeta.

Ahora busquemos Mateo 24 solo un momento, el versículo 11. Esta es una imagen del fin de los tiempos, y todos debemos conocer esto casi de memoria. Aquí le preguntaron a Jesús: “¿Qué señal habrá de tu venida?” Y Él revela varias señales. Y una señal es falsos profetas, y cuatro veces en 21 versículos, Jesús nos advierte contra el engaño. Cualquiera que diga “yo no puedo ser engañado”, ya ha sido engañado. Porque Jesús dijo que todos podemos ser engañados si no tenemos cuidado. Pero Jesús dice en el versículo 11:

“Y [y creo que se trata básicamente del tiempo que vivimos] muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos [¿cómo puede entonces garantizar que esto no le sucederá cuando habrá muchos que engañarán a muchos?].

Quiero que miremos un momento una imagen del profeta verdadero y del falso, volviendo a Jeremías 23:16–18. Por cierto, Jeremías tuvo tantos problemas con falsos profetas que se comportaba casi como si estuviera ebrio. ¿Les parece si miramos ese versículo? Me pregunto si puedo encontrarlo. Oh, sí... Está en el mismo capítulo, 23:9.

A causa de los profetas [los falsos profetas] mi corazón está quebrantado dentro de mí. . .

Así que Jeremías estaba quebrantado de corazón por causa de los falsos profetas.

Todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras [el hebreo dice “las palabras de su santidad”].

Algunas personas dicen que el Espíritu Santo nunca hace actuar a alguien como si estuviera ebrio. Pues bien, no es posible negarlo las Escrituras, porque Jeremías se estaba comportando como un ebrio. Pero no era una bendición. Era su reacción frente a los falsos profetas. Él estaba, ¿conoce la palabra horrorizado? Esa es la mejor palabra. Él no pudo tolerar lo que sucedía.

Yo he visto a personas ebrias en el Espíritu. Pero busco el fruto. Quiero saber qué produce esa experiencia. Y observe que la razón que lo llevó a actuar así fue el Señor, y las palabras de su santidad. Si la Palabra del Señor no se predica, ¿cómo sabemos la causa de las reacciones? Si estudia el Nuevo Testamento se dará cuenta de que las señales sobrenaturales están siempre diseñadas para seguir y confirmar la predicación de la Palabra. Marcos 16, “Y estas señales seguirán a los que creen. . ”. Y siga adelante con el libro de Hechos y hasta la epístola a los Hebreos. Cuando no tiene la palabra predicción, ¿cómo sabe de dónde vienen las señales?

Bueno, miremos esta imagen de los verdaderos y de los falsos profetas en Jeremías 23:16–18. Primero vemos los falsos. Empezando en el versículo 16 de Jeremías 23:

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: “No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: “Jehová dijo: ´Paz tendréis´; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: ´No vendrá mal sobre vosotros´”.

Como ve, es una mentira. Y esas personas son engañadas para su propia destrucción. Un profeta puede profetizar toda clase de cosas agradables, pero si usted no camina conforme a la verdad de Dios, no está preparado. Lo están engañando. Y luego Jeremías continúa diciendo lo que significa ser profeta.

Porque ¿quién ha estado en el consejo del Señor, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién ha prestado atención a su palabra, y la ha escuchado? [LBLA]

Así que el verdadero profeta está en el consejo del Señor. Esta es una imagen muy gráfica, porque en la cultura oriental o de Oriente Medio, el siervo se queda de pie esperando las órdenes de su amo. Y podía quedarse esperando dos horas, y nada sucedía. Conozco a muy pocas personas que estén dispuestas a quedarse de pie dos horas y no escuchar nada. “Bueno, Señor, está pasando algo en aquella galaxia. Realmente me gustaría saber qué es eso, o aquel movimiento político. Creo que me ausentaré por un tiempo para ir e investigar”. Eso no funciona. La persona a quien Dios habla tiene que permanecer en el consejo del Señor. Ese es el espíritu de un siervo, y no hay muchos así. Espero que no le parezca que soy cínico. Realmente hablo a partir de una larga experiencia. Gracias a Dios por aquellos profetas que son verdaderos, y gracias a Dios por aquellos a quienes Dios ha unido a nuestro ministerio. Pero son la excepción y no la regla.

Examinaremos algo más acerca de estos profetas. Versículos 21 y 22, ahora estamos hablando acerca de los falsos profetas. Jeremías 23, versículos 21 y 22:

“Yo no envié a esos profetas, pero ellos corrieron; no les hablé, mas ellos profetizaron. [¿Cuántas personas están ocupadas corriendo y aun así no tienen mensaje alguno de parte del Señor?] Pero si ellos hubieran estado en mi consejo, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y les habrían hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras”. [LBLA]

Verá, un profeta nunca transigirá con el mal—un profeta del Señor. Nunca. Y un profeta que tiene un mensaje del Señor hará volver a las personas de sus malos caminos. Pero el profeta que corre sin un mensaje del Señor no bendecirá a nadie.

Creo que he sido carismático demasiado tiempo, a decir verdad. No digo que lo haya visto todo, pero he visto muchas cosas. “Hermano, ¿quiere una palabra del Señor? Déjeme imponerle manos y profetizar sobre usted”. No sobre mí. Tengo mucho cuidado con quién me impone manos. La Biblia dice no impongan manos sobre nadie con ligereza.

Bien, puede leer este libro inspirador. Allí hablo un poco al respecto. De todos modos, debo seguir. Regresemos a Ezequiel 22, y miremos ahora algunos de los versículos más tristes de toda la Biblia. Es una lista de los pecados de los profetas, los sacerdotes, de los príncipes y del pueblo. Y luego al final dice, en el versículo 30:

“Busqué entre ellos alguno que levantara un muro y se pusiera en pie en la brecha delante de mí a favor de la tierra, para que yo no la destruyera, pero no lo hallé. [Un solo hombre, y Dios no pudo encontrar uno]. He derramado, pues, mi indignación sobre ellos; con el fuego de mi furor los he consumido. . . ”. [LBLA]

Si Él hubiera podido encontrar un hombre, la historia habría sido diferente. ¿Qué esperaba Él que hiciera aquel hombre? Dos cosas. Que levantara un muro, y que se pusiera en la brecha. Levantar el muro, creo yo, es restauración. Ponerse en la brecha es intercesión. Pero deben ir juntas. No es posible ponerse en la brecha cuando no hay muro, y los muros han sido derribados. ¿Qué función cumple un muro? Divide, separa, aísla a un lugar de otro. Básicamente, en la iglesia contemporánea, la mayoría de los muros que dividen han sido derribados. Y se necesita un hombre que los reconstruya, si eso es posible. Y luego se van a necesitar intercesores que se pongan de pie en la brecha.

He escuchado a Johannes decir esto, y estoy completamente de acuerdo. La intercesión no es simplemente orar; es una postura; es una posición que usted toma entre Dios y los objetos de su ira. Allí dice: “Señor, ellos merecen el juicio, pero si tú los destruyes, tienes que destruirme primero a mí”. La intercesión es una vida rendida. No son simplemente unas pocas horas de oración de cuando en vez.

Abraham era un intercesor. Cuando el Señor y dos ángeles lo visitaron, el Señor le explicó: “Vamos a examinar la situación en Sodoma. Hemos recibido un informe terrible”. Y los dos ángeles salieron, pero el Señor se quedó un poco más. Y dice que “Abraham se quedó delante del Señor y negoció un trato a favor de la gente de Sodoma”. Y si recuerda, él bajaba sus cifras: “Si hay 50, 45, 40, 30, 20, 10. Si hay diez, ¿perdonarías a toda la ciudad?” El Señor dijo: “Sí”. Pero no pudo encontrar diez. Sin embargo, el hecho de que Abraham se puso delante del Señor a favor de Sodoma constituye una hermosa ilustración de un intercesor. No es solo orar. Es tomar una posición en Dios.

Ahora para concluir quiero señalar algo brevemente, quiero hablar acerca de los muros que han sido derribados, de líneas de demarcación y separación que se han eliminado. En mi Biblia de estudio, encuentro que Dios está dispuesto a tolerar algunos tipos de maldad durante períodos extraordinariamente largos. Pero al leer el libro de Génesis, parece que hay dos límites que Dios preserva con gran celo. Uno se ubica en los días de Noé, en Génesis 6. Cuando los ángeles empezaron a tener relaciones sexuales con las mujeres, Dios dijo: “No más”. Y usted sabe que esos ángeles no hacen parte de aquellos ángeles satánicos que están en los lugares celestiales. Están en Tártaros, un lugar reservado para el juicio donde están encadenados por la eternidad en oscuridad. Puede leer acerca de esto en 2 Pedro y Judas. Y se habla mucho de ellos en la mitología clásica.

Así que cuando se rompió esa barrera, Dios dijo: "Ciento veinte años—eso es todo." La otra barrera, que creo que es tan importante para Dios, es la barrera entre hombres y mujeres. Y en el tiempo del otro gran juicio ejemplar de Dios, el juicio sobre Sodoma y Gomorra. Fue esa barrera la que se había roto. Creo que cuando esa barrera se rompe, el juicio está muy cerca.

Recuerdo que hace muchos años pasé por un salón de peluquería. Vi en la puerta de cristal solo una palabra: “Unisex.” Mi reacción fue que debíamos estar cerca del fin de la era. Debemos estar cerca del fin de la era. Ahora, no estoy hablando de estilos de cabello, entiendes. Estoy hablando de una actitud hacia la vida.

Permítame citar otro pasaje controvertido en caso de que no le baste con lo anterior. Deuteronomio 22:5.

“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace”.

Yo no sé si usted pueda identificarse con lo que digo, pero hace poco tuvimos la alegría del matrimonio de nuestra hija menor, nuestra hija africana. Fue una ceremonia hermosa, una de las más hermosas que he presenciado. La recepción tuvo lugar en un club campestre. Cuando llegamos al lugar, había una persona, yo la miré, y realmente, francamente, no supe si era un hombre o una mujer. Al final concluí que era una mujer. Era muy agradable, muy amable, muy cortés. No había nada malo en su comportamiento. Pero yo pensé: ¿A dónde hemos llegado?

Recientemente vi una foto de Dwight L. Moody, una fotografía, y noté la plenitud de su barba. Pensé: "Vaya, tenía una gran barba". Luego pensé para mí mismo: "Todos los hombres tenían barba en esa época". Para nosotros parece extraño. Pero para Dios, es normal. Si le quitas la melena al león macho, ¿qué tienes? Una criatura indistinguible. ¿Cómo sabes con qué estás tratando?

No sé si puedes empatizar con lo que estoy diciendo, pero recientemente tuvimos la emoción de ver a nuestra hija menor, nuestra hija negra, casarse. Fue una ceremonia de boda hermosa, una de las más bellas en las que he estado. La recepción se llevó a cabo en un club de campo. Cuando llegamos, había una persona, y miré y realmente, honestamente, no sabía si era un hombre o una mujer. Al final, concluí que era una mujer. Era muy dulce, muy amable, muy educada. No había nada malo en su comportamiento. Pero pensé para mí mismo, ¿a dónde hemos llegado?

Luego se dice (damas, pueden ser bondadosas conmigo), básicamente son las mujeres las que han cambiado, no los hombres. Fue Eva la que tomó el fruto. No estoy aquí para imponer estilos de vida, ni de vestir. Solo quiero señalar que es un elemento principal en nuestra cultura contemporánea. Es una señal de la situación en la que nos encontramos.

En... Enfoque a la familia, hace poco leí un aparte de sus producciones, y ellos señalaban que Microsoft, en su nuevo software, ofrecían una guía acerca de cómo escribir en el lenguaje apropiado. En esta guía de ayuda insinuaban dos cosas. Primero, no hablar acerca de hombre o mujer, sino de persona. No hablar de esposo o esposa, sino de pareja. Como sabe, Microsoft es uno de los principales pioneros de tendencias de nuestra generación. Esa es la tendencia. Nuestra moral se está debilitando sin que nos demos cuenta siquiera de que se nos está moviendo el piso. Por eso el juicio debe comenzar por la casa de Dios, porque nosotros, que representamos a Dios, no le hemos reflejado con fidelidad. Hemos transigido en asuntos fundamentales en los que Dios jamás hubiera cedido.

Espero haberles dado material para orar. Johannes, ¿te gustaría orar? ¿Podrías venir aquí? Creo que necesitamos una oración para todos nosotros, por la iglesia en América. Ven y únete a mí, Johannes. Me encanta este hermano, Johannes. Es un verdadero danés y tengo un lugar especial en mi corazón para los daneses. Mi primera esposa no solo era danesa, ¡era una vikinga! Y él dice: “Yo también.” Quizás deberíamos ponernos de pie.

Señor, solo queremos venir delante de ti y ante todo darte gracias porque todavía podemos oír una palabra, una verdadera palabra, que se basa en las santas Escrituras. Gracias porque hemos escuchado esa clase de palabra. Señor, sin importar cuán afilada, como espada de doble filo, haya sido, no vamos a detenernos, ni a retroceder. Queremos escuchar la palabra del Señor aun cuando es doloroso y lo es, Señor, para todos nosotros que somos miembros del Cuerpo de Cristo y que somos responsables juntamente con tu pueblo porque somos parte de ese pueblo, y no podemos decir “ellos”; tenemos que decir “nosotros”. No podemos decir “ellos”, tenemos que decir “nosotros”. Hemos pecado, Señor. Tenemos que decir como Daniel, en nombre de su pueblo, aun cuando él como individuo fue hallado puro y justo en tus ojos; él tuvo que decir no solo “nosotros” sino “yo” he pecado. Y Padre, nos duele nuestro corazón, y nuestros corazones se llenan de tristeza cuando pensamos en la forma como se ha comportado tu iglesia, y cómo ya nos hemos desviado hacia la apostasía, descuidando tu Palabra y enredándonos en el amor de sí mismos. Señor, perdónanos. ¿Qué más podemos decir? Perdónanos, Señor. Perdónanos por haber desechado las santas Escrituras. Nos hemos convertido en nuestros propios jueces de lo que es relevante y lo que ha dejado de serlo. Padre, hemos pecado contra tu autoridad. Hemos deshonrado tu Palabra. Hemos degradado tus valores. Señor, más que eso, hemos contristado tu corazón. Y Señor, es como si hubiéramos crucificado otra vez a tu Hijo. Señor, te pedimos que nos perdones. Y ayúdanos, Señor, a volvernos a ti para que tú vuelvas a nosotros. Concédenos el don del arrepentimiento, Señor. Ni siquiera sabemos cómo volver a la senda. Y cuando pensamos en tu iglesia, ni siquiera sabemos por dónde empezar. Señor, danos el don del arrepentimiento, el verdadero arrepentimiento en tu iglesia. Y aquí delante de ti, decimos: “He pecado, hemos pecado”, pero Señor, queremos ponernos en la brecha, por tu gracia y por la sangre del Cordero, por medio del perdón de nuestros pecados para clamar a ti a favor del Cuerpo de Cristo en los Estados Unidos, de la iglesia en los Estados Unidos, la iglesia que en tantas formas es tan bendecida, tan rica que casi parece la iglesia de Laodicea. “Somos ricos, tenemos todo, no tenemos necesidad de nada”, y aun así no sabemos cuán pobres somos, cuán desnudos estamos, cuán necesitados somos. Señor, al hacer esta oración, danos colirio para ungir nuestros ojos, abre nuestros ojos para que podamos percibir nuestra verdadera condición delante de ti, y arrepentirnos. Y ayúdanos a comprar el oro de un carácter refinado, Señor. El carácter de Cristo. Señor, nos hemos movido por mucho tiempo en los dones. Hemos fluido en los dones por demasiado tiempo, pero necesitamos carácter, Señor. Carácter divino que sea entretejido en nuestro hombre interior. Carácter en nuestras iglesias. Valores. La autoridad de tu Palabra. La naturaleza de Cristo, la semejanza de Jesús. Oh, Padre, restaura todo esto, te lo pedimos. Señor, guarda esta palabra en nuestros corazones. Que no desaparezca en el almuerzo. Que no desaparezca jamás. Guía a tu iglesia en los Estados Unidos al arrepentimiento verdadero. Tú sigues siendo el Señor que puede cambiarnos. Tú sigues siendo poderoso. Y este es todavía el día de gracia en el que podemos ser salvos y volvernos a ti, y podemos convertirnos en la luz de esta nación. Hazlo, Padre, por tu Hijo. Recuerda tu pacto con nosotros. Recuerda el sacrificio de tu Hijo. Recuerda la sangre del Cordero, la preciosa sangre de Jesús por la cual fuimos comprados con un precio semejante. Recuerda la cruz y cámbianos. En el nombre de Jesús, amén.

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