La Brujería Disfrazada

Derek Prince
*First Published: 1993
*Last Updated: marzo de 2026
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Vamos a hacer nuestra proclamación de esta noche. Deuteronomio 33:25–27- y la hemos tomado de NVI para que vean que no hay favoritismo. Es una preciosa traducción:
“Hierro y bronce serán nuestros cerrojos, Y como nuestros días serán nuestras fuerzas. 26 No hay como el Dios de Jesurún, Quien cabalga sobre los cielos para nuestra ayuda, Y sobre las nubes con su grandeza. 27 El eterno Dios es nuestro refugio, Y acá abajo los brazos eternos; Él echó de delante de nosotros al enemigo, Y dijo: Destruyelos.’”
Quiero decir que yo creo que eso es lo que Dios va a hacer esta noche. Va a echar a nuestro enemigo y nos va a dar el poder para destruirlo. Anoche Jonathan cantó una bella canción que él había escrito acerca de construir una carretera para el avivamiento. Quiero añadir algo más a esta idea, a partir del pasaje bíblico que vino a mi mente cuando meditaba en esa canción. El pasaje es Isaías 62:10 (NVI), que expresa el mismo pensamiento de un camino. Esto dice:
“¡Pasen, pasen por las puertas! ¡Preparen el camino para el pueblo! ¡Construyan, construyan la carretera! ¡Quítenle todas las piedras! ¡Desplieguen sobre los pueblos la bandera!”
Quiero comentar la frase “quiten todas las piedras”, porque creo que a lo largo de los siglos en el lugar que Dios ha dispuesto construir la carretera, el enemigo ha puesto grandes piedras que se interponen en el camino del pueblo de Dios. Y una de las cosas que debemos hacer es quitar las piedras para que pueda construirse la carretera. Mi objetivo ha sido adelantar esta labor. Puede que no haya comprendido completamente lo que yo he intentado decir, pero en mis dos últimos mensajes he tratado de explicar lo que considero dos de los más grandes obstáculos que frenan el avivamiento.
El primero era el orgullo, y el segundo era el legalismo. No soy tan ingenuo para suponer que he quitado por completo estas dos piedras, pero creo que por la gracia de Dios he puesto debajo de ellas una palanca y las he aflojado de tal modo que a partir de ahora será más fácil para el pueblo de Dios quitar juntos esos obstáculos que estorban el avivamiento. … anuncio personal, mi hija con su esposo estarán mañana con sus hijos y delante de ustedes estarán cuatro generaciones.
Esta noche voy a exponer un tercer obstáculo Es algo que va a sorprender a muchos de ustedes e incluso puede que escandalice a algunos. Quiero asegurarle que aun si se siente un poco ofendido por lo que yo diga, hablo con un amor profundo y con la intención de velar por su bienestar. También hablo a partir de mi amplia experiencia. No me baso en teorías sino en años de experiencia en los que he enfrentado este asunto específico. El título de mi mensaje es “La Brujería disfrazada”. Cuando Dios creó al hombre le dio autoridad para gobernar la tierra como su representante. Esto aparece en Génesis 1:27–28.
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: ‘Fructificad y multiplicad, llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.’”
Dios creó al hombre para que fuera su virrey, si sabe lo que la palabra virrey significa. Gran Bretaña no tiene un virrey en India, pero cuando yo nací allí en 1915 había un virrey, el hombre que representaba la monarquía en India. Era el representante del monarca. El hombre fue llamado a ser el virrey de Dios sobre la tierra. Fue llamado a ejercer la autoridad de Dios conforme al plan y a la voluntad revelada de Dios. Ese fue el estado nato del hombre. Cuando el hombre cayó en pecado y en rebelión, perdió la autoridad porque la autoridad solo puede ser dada por Dios a los que obedecen. Sin embargo, no perdió el impulso interior de dominar. Por desdicha, cuando el hombre domina en su condición caída, no lo hace con la autoridad de Dios sino por medio de un poder espiritual ajeno que ha usurpado el lugar de Dios. El nombre de ese poder es la brujería.
La brujería suplanta la verdadera autoridad de Dios y en su lugar busca dominar y controlar a otros. La palabra clave, creo yo, en lo que respecta a la hechicería es la palabra control. Control puede ser una palabra que se emplea en total inocencia, pero según el sentido en el que yo la uso esta noche es una mala palabra. Yo no creo que Dios controle jamás a alguien. Él nos ha dado a todos nosotros libre albedrío, y Él espera que cooperemos con Él de acuerdo con esa libertad. Pero Él no nos controla ni nos obliga a hacer algo en contra de nuestra voluntad.
No sé si alguna vez ha oído a alguien que se ponga de pie en una reunión para decir algún disparate, y luego añade: “El Espíritu Santo me obligó a hacerlo”. La verdad de los hechos es que el Espíritu Santo nunca nos obliga a nada. Él nunca anula el libre albedrío porque Dios mismo lo ha dado. Cualquiera que afirme que el Espíritu Santo lo obligó a hacer algo está hablando de un espíritu que no es el Espíritu Santo. Satanás sí buscará controlar. Él invalidará la voluntad humana. Él tomará en ocasiones el control de la personalidad humana y nos llevará a un estado en el que no sabemos en absoluto lo que estamos haciendo.
Es así como al cabo de unas horas, cuando alguien vuelve en sí, descubre que ha hecho cosas que nunca quiso hacer. En cambio, Dios nunca obra de esa manera. Siempre que está frente a algo que busca controlarlo, básicamente está frente a la brujería. En 1 Samuel 15:23 tenemos una revelación del fundamento de la hechicería. Samuel dijo a Saúl el rey:
"Porque como pecado de adivinación es la rebelión..."
Ahora, en muchas traducciones la palabra será “adivinación”. Pero en realidad existen tres aspectos diferentes del mismo poder maligno. Existe la hechicería que es el elemento de poder. Existe la adivinación que es el elemento revelador y que se ve comúnmente en la clarividencia. Y está la brujería que usa ciertos medios u objetos para controlar a las personas. Veremos como operan las tres formas muy brevemente.
La hechicería es el resultado de la rebelión. Siempre que encuentra rebelión puede buscar la hechicería porque son gemelas. En esencia, vivimos en una sociedad rebelde que ha rechazado deliberadamente el gobierno justo de Dios en la persona de Jesucristo, y el resultado es que nuestra sociedad está impregnada de hechicería. Siempre que encuentre rebelión puede buscar hechicería. Y si usted ministra liberación y una persona es liberada de un espíritu de rebelión, en seguida tiene que buscar un espíritu de hechicería.
La hechicería es lo que yo denomino la religión del hombre caído. Se encuentra en todas partes del mundo, en todas las naciones. Adquiere formas diferentes, pero hay ciertas similitudes fundamentales que se encuentran en las llamadas religiones primitivas. Su objetivo es controlar. Hay ciertas cosas que busca controlar. En primer lugar, las fuerzas de la naturaleza. En muchas naciones tienen a esas personas que “hacen llover”, curanderos que invocan la lluvia. Eso es lo que buscan hacer. O, puede que se propongan controlar las cosechas y producir fertilidad en una tierra. Pero el objetivo es controlar.
El segundo aspecto que quieren controlar es el curso de la vida, y en particular la capacidad para engendrar hijos. Hace algunos años, creo que en 1987, mi esposa y yo estábamos en Zambia en una gran asamblea en el noroeste del país, donde 7000 africanos se reunieron. Creo que la mayoría de ellos, casi todos ellos, profesaban ser miembros de una iglesia. Oramos por muchas cosas, pero una de las peticiones fue por las mujeres estériles que no podían tener hijos y querían ser madres. Alrededor de 200 mujeres pasaron al frente. Mi intérprete que conocía muy bien a su propio pueblo no nos dejó orar sin antes lanzar una pregunta. Él dijo: “¿Cuántas de ustedes han consultado al curandero para que les diera una pócima para curar la esterilidad?” Resulta que solo dos de las 200 mujeres no levantaron la mano. Eso le da una idea de la influencia que tienen los curanderos en culturas como las de África o Asia. Yanker sabrá que lo que digo es verdad.
La tercera cosa que la hechicería busca controlar es a los seres humanos, obligar a otros a hacer lo que queremos. Una manera evidente es hacer que un hombre se case con una mujer. Una mujer ve a un hombre con quien se quiere casar, va al curandero, consigue un brebaje y hace que el hombre lo beba, o algo parecido, convencida de que después de tomarlo él se va a enamorar de ella. Estos son apenas tres ejemplos entre muchos otros, pero lo que quiero señalar es que el objetivo siempre es controlar. El poder es siempre maléfico. Sin embargo, es sobrenatural.
No piense ni por un momento que Dios es el único poder que obra de manera sobrenatural. El diablo tiene mucho poder sobrenatural, y gran parte del poder que se usa en la hechicería, aunque maléfico, es sobrenatural. Hay muchas y diversas manifestaciones sobrenaturales. En cierto sentido, tienden a falsificar la verdadera religión basada en los pactos que Dios ha hecho con el hombre, primero mediante la ley de Moisés y luego por medio de la muerte de Jesucristo. Estas son algunas maneras como la hechicería, en cierto modo, imita la verdadera religión dada por Dios. En primer lugar, en los sacrificios. Los sacrificios son una práctica normal en la hechicería. Estos incluyen el sacrificio humano.
Esto no es algo del pasado. No tengo toda la información acerca de Gran Bretaña, pero déjeme decirle que en los Estados Unidos ocurren sacrificios humanos frecuentes. Tienen lugar en aquelarres o cultos de brujas. Lo que hacen es que el líder del culto embaraza a una mujer que está bajo su control, y organizan todo de tal modo que el nacimiento nunca queda registrado. Luego sacrifican el bebé a Satanás. Yo personalmente leí el relato de una joven que dio a luz a un bebé, y pusieron una daga en su mano, el líder del culto la sostuvo con la suya y la empujó a atravesar a su propio bebé. Esto no es algo del pasado distante o de las tierras supuestamente primitivas. Es una práctica generalizada. No me cabe duda de que existen ejemplos similares aquí en Gran Bretaña.
Segundo, la hechicería emplea juramentos, algo que es bíblico, hay muchos juramentos bíblicos. Usa pactos. Hay pactos entre personas que están en aquelarres o en otros grupos satánicos. Usa maldiciones; se especializa en maldiciones. Es uno de sus instrumentos más poderosos. Quiero decirle que hay poder real en las maldiciones satánicas, no se ría de ello. No diga ‘eso no podría sucederme’. Si lee mi Bendición o Maldición: usted puede escoger, hay allí ejemplos de maldiciones satánicas que casi arruinan la vida de algunas personas. Voy a leer un poco más adelante un testimonio de una mujer que recibí hoy en la reunión para ilustrar el hecho de que el poder en la hechicería es sobrenatural.
Quiero decirles, hermanos y hermanas, que esta batalla no se pelea en la esfera natural. Se pelea en la esfera sobrenatural. El poder de Dios es sobrenatural, el poder de Satanás es sobrenatural. Los siervos de Satanás tienen poder sobrenatural y, créame, los siervos de Dios necesitan poder sobrenatural. Otras estrategias que usa son los hechizos, hacer un maleficio a una persona. Encantamientos. Hace unos veinte años mientras vivía en los Estados Unidos, un hombre me pidió una cita para consultarme y dijo: “Quiero disculparme con usted porque soy un hechicero [o brujo]”.
Él dijo: “Me enojé con usted porque quería hablar en una reunión y usted no me lo permitió. Lancé una maldición contra su familia. Quiero disculparme”. No estoy completamente seguro que ese hombre dijera la verdad. Pero luego prosiguió jactándose de sus logros en la hechicería, y presumió de haber logrado la telequinesis. ¿Sabe lo que es eso? Ser capaz de mover objetos a distancia sin tocarlos.
Él describió cómo había logrado borrar su nombre de una lista en un recinto cerrado al que no tenía acceso. Pero luego dijo esto: “He descubierto que el método más poderoso de hechicería son los conjuros, y en eso me estoy especializando ahora”. Yo no creo necesariamente todo lo que él dijo, pero me dio una idea, el poder de cantar en el Espíritu Santo. Ese es el contraataque del conjuro. Quienes conocen otros países por fuera de Gran Bretaña, sabrán que los conjuros son una práctica muy común. Es algo normal, una forma corriente de hechicería.
Luego están las pócimas, de las que ya hemos hablado. Pócimas para el amor. También las drogas. Básicamente todas las drogas acerca de las cuales oímos tanto hoy día son formas de brujería. La brujería usa ciertas cosas para tomar el control de las personas. Otro medio que usa la hechicería es la música. La cultura de rock pesado de hoy, con sus drogas, es un ejemplo perfecto de brujería. Hasta donde sé, perdónenme los africanos si me equivoco, la mayoría del rock vino de África a través de Suramérica y hacia occidente. Pero no es nuevo en África. El ritmo del tambor en África ha sido un instrumento de brujería o de hechicería por cientos y cientos y cientos de años.
De hecho, el verdadero logro de un curandero es saber cómo lograr que la gente sea poseída por un demonio. Usan pócimas, usan música, usan otras cosas. En una ocasión cuando una tribu salió a batallar contra otra, la función del curandero era lograr que su tribu estuviera tan llena de demonios que fueran invencibles. Uno de los instrumentos principales que usó fue la música. Padres, siempre que encuentren hoy lo que se llama rock pesado y drogas, están frente a brujería. Ese es el nombre correcto para llamarlo.
En toda esta área de la que hablamos encontrará que hay una atmósfera de miedo y de oscuridad. Esta impregna todo el lugar. Y luego quiero tomar dos ejemplos para demostrarte que la brujería opera sobrenaturalmente. El primero se toma de una carta que recibí hoy de una dama aquí, supongo que está aquí en la congregación esta noche, que es de Nueva Zelanda, pero no me dio su apellido, solo me dio su nombre de pila y no estoy pidiendo su permiso, pero voy a leer parte de la carta. Ella dice,
“Quiero decirle cómo su enseñanza ha sido fundamental para liberarme de la depresión y la ansiedad. Hay mucha enfermedad mental en mi familia, tanto mi padre como mi hermano han estado en hospitales psiquiátricos muchas veces. En 1988 me diagnosticaron depresión. Soy de Nueva Zelanda y escuché su enseñanza en radio RHEMA de vez en cuando.”
Radio RHEMA es el ministerio de radio cristiana en Nueva Zelanda. Mi programa ha estado en el aire desde 1982 hasta el presente. Así que, en realidad, soy más conocido en Nueva Zelanda, creo, que en cualquier otro país. Ella dice,
“Escuché su enseñanza sobre bendiciones y maldiciones en 1988 mientras conducía hacia la casa de un amigo en la radio de mi coche. Escuché en casa durante las siguientes cuatro noches para poder oír toda esta enseñanza sobre el tema de las maldiciones. En la quinta noche estaba a punto de orar la oración que usted guía para liberarse de las maldiciones familiares. [Casi siempre termino este tipo de enseñanzas guiando una oración por la cual pueden liberarse de cualquier maldición sobre sus vidas.] Cuando comenzó su oración para que yo le siguiera en la radio, de repente hubo una extraña interferencia en las ondas de radio. Fue en el momento exacto en que estaba a punto de orar con usted. La música jazz comenzó a entrar por la radio sobre su voz y apenas podía oírle hablando la oración. Subí el volumen de la radio y apenas podía oírle débilmente detrás de la música. Como consecuencia, terminé gritando la oración por encima de la música, repitiéndo palabra por palabra. Cuando dijo amén, la interferencia se detuvo y la radio RHEMA continuó como de costumbre. Esta interferencia no había sucedido antes ni ha sucedido desde entonces en mi radio. Mi cuñada estaba escuchando en otra parte de Christchurch, Nueva Zelanda, y no tuvo interferencia en su radio mientras escuchaba su enseñanza esa noche, solo en la mía.”
Ahora eso no es natural, eso es sobrenatural. Ahora le doy otro ejemplo. Este lo tengo que contar. Hace unos años mi esposa y yo conocimos a una dama judía en Suráfrica que había confesado a Jesús como su Mesías. Ella nos contó su historia personalmente. Dijo que en cierto momento quedó completamente paralizada por una artritis reumatoide en ambas manos, sufría dolor crónico, y no podía usar sus manos.
Una amiga cristiana vino y le dijo: “Tengo tres cintas de audio para que escuche”. Eran mis tres mensajes “Maldiciones, su causa y su cura”. Esta dama judía era una persona más bien sofisticada y realmente no creía en maldiciones, pensaba que eran algo de la Edad Media. Pero para complacer a su amiga se sentó y escuchó los tres. Yo llegaba al final cuando guío a las personas en una oración para liberarse de una maldición.
En ese momento la cinta se trabó, no avanzaba, ni atrasaba, ni salía del aparato. Ahora no me diga que eso es natural. Es sobrenatural. Entonces esta dama judía dijo a su amiga: “Bueno, entonces no puedo hacer la oración”. Pero la amiga dijo: “Oh, sí, porque yo la he transcrito y si no puedes oírla puedes leerla”. Ella fue y buscó la copia transcrita y no tomaba más de tres minutos leerla.
Esta dama judía leyó la oración más para agradar a su amiga que por cualquier otro motivo. Le tomó, como dije, menos de tres minutos. No tenía idea de buscar sanidad, solo leyó la oración para liberarse de una maldición. Cuando terminó de leer, sus dedos se habían enderezado por completo, sin dolor alguno, y más adelante un médico diagnosticó que ya no tenía artritis reumatoide. Pero piense hasta dónde el diablo intentó llegar para evitar que ella dijera la oración. Él atascó la casetera. Espero que entienda por qué le cuento esto, porque no estamos frente a una fuerza natural, estamos enfrentando una fuerza sobrenatural que tiene una medida de control sobre los acontecimientos. No tiene el control total pero tiene mucho más control de lo que la mayoría estamos dispuestos a reconocer.
Aquello de lo que he estado hablando es lo que yo denominaría hechicería pagana. Pero la hechicería puede también disfrazarse de formas cristianas. Satanás puede causar más daño a la iglesia desde dentro que desde fuera. Recuerde que él siempre busca infiltrarse en la iglesia. Quiero darle un ejemplo muy gráfico del libro de Hechos. Hechos 16:16–18. Este es un incidente en el ministerio de Pablo en un viaje misionero en la ciudad de Filipos. Lucas lo relata en plural.
“Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando”
¿Ve el poder que le permitía adivinar el futuro? Es la adivinación. Sí, la palabra correcta es adivinación. El griego es muy gráfico, dice que tenía un espíritu, un pitón, es la palabra literal. La serpiente, la pitón, se asocia particularmente con la clarividencia. No es una serpiente que envenena a las personas sino que las envuelve hasta que les quita la vida. Una famosa médium en Washington, D.C., cuyo nombre no necesito mencionar, escribió en su libro que ella recibió su don cuando una serpiente subió a su cama y se enroscó en ella.
¿Puede creer que millones de cristianos son tan ingenuos para creer que el don de esta mujer viene de Dios? Y uno de los más famosos predicadores carismáticos cuyo nombre, si lo mencionara, todos lo conocerían aquí, resulta que me enteré que él la consultó. ¡Así de terrible es el alcance de este tipo de engaño en la iglesia! Ahora observe que ella daba a sus amos, porque ella era una esclava, gran ganancia por medio de la adivinación. Ahora amigos, hermanos y hermanas, las personas no pagan por algo que no funcione. La adivinación, hasta cierto grado, funciona.
Pedí permiso a mi esposa para contarle esto. Antes de que ella fuera salva, cuando todavía vivía como una mujer judía inconversa, por recomendación de un amigo ella fue a un adivino que nunca antes la había visto, y a quien ella nunca había visto. Este adivino le dijo tres hechos acerca de su vida. Primero, que no podía tener hijos propios. Segundo, que tenía tres hijos adoptivos. Y tercero, que su esposo la había abandonado. Los tres eran hechos absolutamente verídicos, pero no procedían de Dios, sino de Satanás.
Por favor no sea tan ingenuo para creer que cada verdad sobrenatural que le presentan viene de Dios, la fuente puede fácilmente ser Satanás. Sus amos se enojaron porque habían perdido su fuente de ganancia. Apenas salió de ella el espíritu ya no pudo adivinar más. Leamos.
“Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.”
Observe que cada palabra que ella dijo era cierta. Y no pudo saber eso por medios naturales, sino por revelación sobrenatural. Parecía que apoyaba el ministerio de Pablo y Silas pero venía de Satanás. ¿Por qué? Esta es mi opinión, porque creo que Satanás quiso infiltrar la iglesia de Filipo desde el principio. Y si Pablo y Silas hubieran sido como algunos misioneros modernos, ¿sabe qué habrían hecho? Habrían nombrado a la joven esclava como miembro fundador de la iglesia de Filipos.
Esto lo hizo durante muchos días. Pero Pablo, muy molesto, se volvió y le dijo al espíritu. Y nota, no estaba hablando con la chica, le dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella. Y salió de ella en esa misma hora. Y la ciudad entera se alborotó. ¿No es extraordinario? La liberación de una muchacha endemoniada trastornó a toda la ciudad.
Hablé anoche acerca del ángel de Satanás que zarandeó a Saúl, ahí estaba, listo para la acción. Convirtió toda la ciudad en un alboroto y Pablo y Silas fueron arrojados a la cárcel después de ser azotados cruelmente, solo porque habían expulsado el demonio de una esclava. ¿Por qué estaba Satanás tan enojado? Porque su plan quedó frustrado. Pablo no aceptó esto como algo que venía de Dios, sino que reconoció que su fuente era Satanás y lo rechazó totalmente. Debo decirle que yo creo que muchos misioneros contemporáneos frente a esa situación hubieran dicho: “¡Qué maravilla! Ella realmente sabe quiénes somos. Invitémosla a ser miembro de la iglesia”.
No se sí conozca el término “la quinta columna”. ¿Conoce esa expresión? ¿Cuántos de ustedes conocen la expresión “la quinta columna”? Soy tan viejo que no sé a veces si las personas —no sé si ustedes conocen el origen de esta expresión. Empezó en 1936 en España. Ese año resulta que yo iba desde Francia a través de los Pirineos de camino hacia España y terminé descubriendo que estaba en medio de una guerra civil. ¡Entonces me di vuelta rápidamente y regresé a Francia! En esa guerra civil cuando los españoles peleaban entre sí, cierto general español sitiaba una ciudad española. Alguien vino a él y le dijo: “Dígame, general, ¿cuál es su plan para atacar esta ciudad?” Él dijo: “Tengo cuatro columnas avanzando hacia la ciudad. Una desde el norte, una desde el sur, una desde el oriente y una del occidente”. Luego hizo una pausa y dijo: “Pero es mi quinta columna la que espero me entregue la ciudad”. La otra persona preguntó: “¿Dónde está su quinta columna?” Y él respondió: “Dentro de la ciudad”. Ese es el origen de la expresión quinta columna. Pero, ese no es el comienzo de la quinta columna. Satanás ha tenido una quinta columna en la iglesia durante cientos y cientos de años. Es el método predilecto para frustrar el ministerio de la iglesia.
Vuelvo a mi tema que es la hechicería disfrazada. La hechicería, tal como opera en un medio cristiano y con lenguaje cristiano, y tiene apariencia cristiana. Esto puede conmocionar a algunos de ustedes pero quiero decirles que no estoy hablando de teoría, hablo a partir de al menos veinte años de experiencia personal y de observar y manejar esta clase de situaciones.
Alrededor de la primera mitad de los años setenta, en los Estados Unidos, estuve muy intensamente involucrado en el ministerio de liberar a las personas de espíritus malignos y me volví, podría decir, tan famoso como notorio. De hecho, las Asambleas de Dios en los Estados Unidos categorizaron a Don Basham y a mí como herejes porque estábamos expulsando demonios de cristianos. No sé qué esperaban hacer con los demonios, pero eso fue lo que hicieron. Nunca han retirado la declaración, pero ahora somos bastante buenos amigos, simplemente. Alguien dijo sobre la iglesia católica romana, un teólogo católico dijo, la iglesia nunca retira sus declaraciones, simplemente emite nuevas. Estudie la historia. Es absolutamente cierto. Y eso, de nuevo, en cierto sentido, es una forma de brujería.
De cualquier modo, durante este período cuando estaba profunda e intensamente involucrado en este ministerio, cosas extrañas empezaron a suceder. Yo entraba en una congregación y una dama me decía: “Yo no sé qué pasa con usted pero cuando usted se me acerca empiezo a temblar”. Esto sucedió varias veces en diferentes congregaciones, pentecostales y carismáticas. Usualmente eran personas notables, como la esposa del diácono, la hija del pastor, o la solista de la iglesia.
Yo me preguntaba cuál era mi problema. Entonces le pregunté a Dios: “¿qué me pasa?” Esta fue la respuesta que me dio: “Es hechicería”. Yo dije: “Señor, ¿qué quieres decir con hechicería? ¿Cuál es tu definición de hechicería?” Porque yo siempre pienso en términos de definiciones. La definición que Dios me dio creo que es:
“la hechicería es tratar de controlar a las personas y obligarlas a hacer algo mediante el uso de un espíritu que no es el Espíritu Santo”. Y luego añadió algo más y dijo: “Si un hombre o mujer tiene un espíritu que puede usar, no es el Espíritu Santo porque el Espíritu Santo es Dios y nadie usa a Dios”. Y hermanos, si ustedes hacen parte del movimiento carismático en el mundo actual, se darán cuenta de que muchas personas afirman que usan el Espíritu Santo. Me alegra que Dios me lo haya advertido con antelación.
Entonces voy a hablar ahora acerca de la hechicería en la iglesia, en el cuerpo de Cristo, la hechicería disfrazada. Primero, debemos entender que la hechicería es ante todo una obra de la carne. En Gálatas 5, Pablo enumera las obras de la carne. En el versículo 20 él menciona la idolatría y las hechicerías. Algunas versiones dicen la adivinación, pero como he señalado ya sea que diga adivinación, brujería o hechicería, solo son tres aspectos diferentes de lo mismo. Así que, en primer lugar, la adivinación o la hechicería es una expresión de la naturaleza carnal del hombre, porque la naturaleza carnal del hombre desea controlar a otras personas y obligarlas a hacer lo que quiere. Ese deseo nunca viene de Dios. Es una expresión de la naturaleza caída del hombre.
Segundo, con mucha frecuencia la hechicería no solo es la carne sino un espíritu maligno, un demonio, que ha entrado por medio de la carne. Así como alguien puede tener lujuria como una simple expresión de su naturaleza caída, si un hombre tiene el hábito de satisfacer su lujuria, muy probablemente termine siendo esclavo de un demonio de lujuria, de odio, de temor. Con todas las emociones fuertes sucede lo mismo. En esencia, son naturales, pero nos entregamos a ellas sin límites, casi siempre terminaremos siendo esclavos de espíritus. Ahora, Yanka, yo estaba aquí antes de esto, con esto, antes que tú, déjame decirte eso y tendrás que reconocerlo. Me alegra que estemos de acuerdo. Pero mi forma de expresarlo y mi idioma son un poco diferentes; después de todo, él es nigeriano y yo inglés.
Hay tres palabras clave que evidencian la presencia y la obra de la hechicería. Número uno, manipulación. Número dos, intimidación. Número tres, dominación. La meta es siempre la tercera, dominar. Hay dos caminos alternativos para lograrlo: uno es la manipulación, el otro la intimidación. Ahora quiero darle algunos ejemplos. Voy a tratar de describirle un tigre. A partir de ahora, cuando usted encuentre un tigre, aunque sea en diferentes circunstancias a las mías, usted sabrá que es un tigre. Ese es mi objetivo. La manipulación puede empezar en el nacimiento. Salmo 58:3:
Se apartaron los impíos desde la matriz; se descarriaron hablando mentira desde que nacieron.
Permítame darle un ejemplo familiar. Un bebé recién nacido está en su cuna y su pañal está mojado. Llora. Entonces viene mamá, lo toma en sus brazos, cambia el pañal, le da un abrazo y lo consiente. La próxima vez que el bebé quiere un abrazo y ser consentido, llora, aunque su pañal no esté mojado. ¿Qué es eso? Manipulación. No es necesario ser viejo para practicarlo.
Permítame darle unos ejemplos de la cultura contemporánea. Primero que todo, del campo de la publicidad. Quiero decir que gran parte de la publicidad es ética y honesta y presta un servicio útil. Pero, en la publicidad también hay gran cantidad de hechicería encubierta. La hechicería recurre al orgullo y la codicia, con mucha sutileza. He hablado con algunas personas de la industria publicitaria, le sorprendería la pericia psicológica con que se planean los anuncios publicitarios. ¿Cuáles son los objetivos de esta manipulación? Bueno, he aquí dos de ellos. Que usted desee lo que no necesita y compre lo que no puede pagar. Esa es una de las motivaciones principales de la publicidad hoy. ¿Qué produce esto? Entre otras cosas produce adicciones. Nicotina, alcohol.
Recuerde esa atractiva imagen del hombre con el sombrero vaquero en un estupendo caballo, ni siquiera hace falta ponerle un nombre. Pero ¿qué le dice esto? Marlboro. ¿Por qué no fumar un cigarrillo? O, va por la calle como yo iba el otro día, creo que en Bromley. Hay esta imagen de un hombre saludable y feliz con una jarra de cerveza en su mano. No hace falta que diga nada, usted lo ve y piensa, “Quisiera tomar una cerveza”. ¿Qué produce esto? Produce adicción a la nicotina, al alcohol. Hay otra adicción que no se identifica tan comúnmente. ¿Sabe cuál es? Hacer compras.
Los hombres dicen ¡amén! Comprar es una adicción para muchos. Yo iba conduciendo hace un tiempo nuestro auto detrás de una dama de nuestra iglesia—nuestra iglesia es una buena iglesia—pero su pegatina del parachoques decía “nací para comprar”. Yo pensé para mí, ¡qué confesión para un cristiano nacido de nuevo, “nací para comprar”! Escuchen hermanos, tengo hijas judías. Le diré, una de las adicciones más comunes del pueblo judío es comprar. Ruth se ríe porque hemos vivido tantas experiencias con esto. Ese es un ejemplo práctico, en un ámbito no religioso.
Veamos otra área, la relación entre esposo y esposa. Ambos experimentan momentos en que usan la hechicería. En términos generales, no siempre, el hombre se inclina más al uso de la intimidación. Pero no se sienta mal por la mujer porque ella responde con manipulación. Y casi siempre gana. Pensemos en el hombre—ira; violencia; se pone tan bravo, tan enojado; grita y alborota toda la casa. Todo el resto de la familia dice: “Oh, esto no puede volver a pasar. Démosle la razón, dejemos que haga lo que le quiera”. ¿Cuál era su motivación? Controlar.
O podría ser mediante los celos. Conozco una pareja en la que el hombre ha controlado por lo menos durante cuarenta años a su esposa por celos. Si ella sale de los límites que él ha decretado para ella él se pone tan loco de celos que ella tiene miedo.
Enfurruñarse es otra. Conozco una familia, muy cercana a mí, de hecho, ¡mi propia familia! Mi padre era un buen hombre, un exitoso oficial del ejército británico. Pero si ciertas cosas no le gustaban él se enfurruñaba y durante veintiocho horas dejaba de hablar. Le daban una taza de té, ni siquiera decía gracias. Bueno, ninguna mujer quiere soportar eso. Si existe alguna manera de evitar esto ella haría lo que fuera. ¿Cuál es el motivo no diagnosticado de su corazón? Controlar, conseguir lo que quiere.
Sin embargo, veamos el otro lado. La esposa en teoría es el vaso más frágil. Ella no acostumbra usar la intimidación. Claro, hay excepciones. Una vez un hermano acudió a mí para ministrar a su esposa y mi primera esposa y yo fuimos hasta su casa y su esposa estaba de pie en la puerta con un cuchillo de carnicero en la mano. Pero no es lo usual. Por lo general la mujer toma el camino más mesurado. Resentimiento, lágrimas, enfado, intranquilidad, e incluso algún tipo de ataque nervioso. Y no es algo planeado, sino que ocurre en la esfera sobrenatural invisible.
Por ejemplo, conocí a una maravillosa familia cristiana hace unos años, todos eran buenos creyentes, pero la esposa tenía un trasfondo de ocultismo. En aquel tiempo no sabíamos cómo manejar eso. Ella también tenía opiniones muy firmes acerca de cómo debía manejarse el hogar. Si las cosas no se hacían como ella quería, le daba una migraña. Quiero decir que sufría dolores horrorosos. El mensaje se pasaba de un miembro a otro de la familia: “Mamá tiene una migraña, no hagan ruido. Caminen con cuidado, no la molesten”. ¿Qué era eso? Manipulación. No era planeado, no era consciente. Sino que estaba en la esfera sobrenatural oculta.
Otra manera como las esposas a veces manipulan a los esposos es mediante la culpa. El esposo ha sido cruel y poco mable, y ellas lo disimulan. Pero cada vez que la esposa quiere salirse con la suya insinúa con delicadeza y le recuerda cómo la maltrató. ¿Cuál es el resultado? Culpa. Quiero decirle algo, en mi opinión, el Espíritu Santo nunca hace sentir a una persona culpable. El Espíritu Santo nos convence de pecado, pero si usted lucha con la culpa eso no viene del Espíritu Santo. Una de las maneras más eficaces de manipular a las personas es hacerlas sentir culpables.
Hubo un libro publicado en la década de mil novecientos sesenta que fue un bestseller en los Estados Unidos, escrito por un joven judío, llamado 'Cómo ser una madre judía'. Y realmente se podría resumir como un manual de manipulación. Uno de los pequeños capítulos era 'Cómo hacer que tu hijo toque su violín en público usando como única manipulación la culpa. Jajaja, sabes cuánto dinero tu padre y yo pagamos por tus lecciones, sabes cuánto significa para nuestros amigos escucharte tocar.
No quiero que se entienda que soy antisemita, amo al pueblo judío y mi esposa es judía, pero básicamente las mujeres judías son manipuladoras maestras. No les escuché... bien. Bueno, pues, escuchen, mi esposa dijo que tengo que decir algo bonito después de todo eso y diré que Ruth y yo hemos pasado por esto nosotros mismos. Ambos, ninguno de los dos, estábamos exentos de este problema. Creo que hemos aprendido a reconocerlo y a lidiar con ello. Hasta donde sé, tenemos una relación totalmente abierta y honesta el uno con el otro. Nunca intento intimidarla y ella nunca intenta manipularme. Pero les diría que nuestro matrimonio es una excepción. Gracias a Dios por ello.
Esto es algo que a muchos de ustedes les resultará difícil de aceptar. He aprendido por observación que la manipulación, de hecho, la hechicería, afecta más frecuentemente a las mujeres que a los hombres. Por otro lado, cuando se apodera de un hombre lo convierte en un monstruo, es increíblemente maligno y difícil de manejar. En las mujeres, en muchos casos—y no tendría datos estadísticos—la hechicería se hereda por línea materna de generación en generación. Muchas bebés nacen ya con un espíritu de hechicería.
Tengo que ser cuidadoso, no quiero ofender a nadie. Le diré un lugar del mundo donde he notado esto, que es lo que denominan el Profundo Sur de los Estados Unidos; es decir, Alabama, Mississippi y otros estados. Hay una tradición en las mujeres sureñas. Y créame, nacen manipulando. No estoy hablando de los negros, que tienen sus propios problemas. Estoy hablando de las damas sureñas. Es algo que pasa de generación en generación. Recuerdo que mi esposa y yo tratamos con la esposa de un pastor que tenía ese trasfondo. Cuando llegamos a la raíz de su problema, fue una batalla. Fue casi una batalla física tratar con eso.
Y hay probablemente algunas de ustedes damas aquí que tienen ese problema desde nacimiento, heredado. Tienen que enfrentarlo y clamar a Dios que las libere. No será una liberación sencilla, será como si algo fuera arrancado de sus intestinos. Y si tiene un esposo amoroso y creyente, necesita pedir su ayuda. Si no, probablemente necesite acudir a un consejero aquí en el campamento. No digo que Dios no pueda hacerlo, pero es una gran lucha.
Hay otra manera como las esposas manipulan a los esposos y los esposos a las esposas, y es negando intimidad sexual. Hermanos y hermanas, esto está prohibido explícitamente en las Escrituras. Permítame citar 1 Corintios 7. Aquí también hablo de casos que yo mismo he tenido que enfrentar. 1 Corintios 7, empezando en el versículo 3:
El marido cumpla con la mujer el deber conyugal . . .Y eso incluye la relación sexual.. . . y asimismo la mujer con el marido.
La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Damas, mujeres casadas, ustedes no tienen derecho a negar la relación sexual a sus esposos. Y esposos, ustedes no tienen derecho a negarla a sus esposas. Ahora, quiero añadir una advertencia. Estoy hablando de lo que yo llamaría sexo normal y saludable. No estoy sugiriendo que las mujeres tengan que ser sometidas a experiencias perversas y sucias en nombre del sexo. Espero que eso haya quedado claro. Siento una profunda compasión por lo que padecen algunas mujeres en nombre del sexo. Ahora hablemos sobre los niños un momento. ¿Cómo manipulan los niños?
Bueno, en términos generales, mediante la rebeldía, con berrinches. Y usted sabe que es vergonzoso para los padres, especialmente si hay visitantes, cuando el niño lanza un berrinche, se tira al piso y patea en el aire y grita. Y en lugar de manejar la situación con firmeza y autoridad, tratan de taparle la boca, alejar al niño para evitar la vergüenza.
Conozco a una niñita, de hecho, es miembro de mi familia, ya no es una niñita. Siempre que quería una galleta o un panecillo esperaba hasta que mi primera esposa tuviera invitados, entonces se acercaba y decía, “mamá, puedo comer una galleta”, porque sabía que mi esposa no se la negaría en presencia de invitados. ¿Sabe qué era eso? Manipulación.
Padres, no se dejen manipular por sus hijos. Es lo peor que pueden hacerles, es desviarlos hacia un mal rumbo en la vida. Cuando crezcan y se casen van a aterrorizar a alguien si no han corregido eso antes.
Ahora los padres hacia los hijos, ¿cómo manipulan? Yo diría que ser posesivos es una forma terrible de manipulación, cultivar la dependencia de su hijo en usted como padre. Conocí a un hombre de unos treinta años, era un ministro que viajaba y predicaba. Él me dijo: “Desde que dejé mi casa a los dieciocho, sin importar en qué lugar del mundo me encuentre, llamo a mi mamá desde larga distancia cada noche”. No necesité saber más. Era manipulado, había sido entrenado para depender de alguien. Se sentía culpable cada vez que ofendía a su madre.
Otra forma de manipulación es explotar el afecto. Si quieres a mamá vas a la tienda, etcétera. Madres, es pecaminoso hablar a los hijos de esa manera. Si amas a mamá vas a hacer esto o aquello. Eso es manipulación.
Otra forma de manipulación es hacer que los niños crean que su amor por ellos depende de su buen comportamiento. Muchos de ustedes aquí recordarán su infancia y se darán cuenta de que se esperaba que ganaran el amor de sus madres por medio de la obediencia. El amor de los padres no debe ser algo que se gana, sino que se da libremente. Cada niño debe sentir la absoluta seguridad de que su padre y su madre lo aman, aun cuando se porta mal. Eso no significa que consientan su mala conducta, sino que nunca se trata de “¿será que mis padres me aman?”
Ahora sigamos con la iglesia. Hay muchas posibilidades de manipular en la iglesia, solo daré algunas. Primero, solicitar dinero. Quiero decir que una de las cosas que respeto acerca de Don Double es que él nunca manipula. Él dice las cosas como son. Pero muchos, muchos predicadores, pastores, evangelistas, manipulan.
Por ejemplo, una técnica, se organiza una reunión para donantes, un banquete. Usted dice: “Hay cinco personas aquí esta noche que van a dar quinientas libras esterlinas cada uno para este ministerio”. Uno tras otro, cuatro individuos más bien apenados se ponen de pie. Y todo el mundo se pregunta si soy yo el quinto. Y al final algún pobre tonto se pone de pie, ¿motivado por qué? Por la culpa, así es. Dios nunca motiva por medio de la culpa. Esto es algo que he visto en muchas partes del mundo. Y otra forma como los predicadores pueden manipular es agravando las descripciones de todas las situaciones trágicas que han visto. Por ejemplo, no sería difícil manipular a la gente si pudiera contarles historias acerca de Bosnia en este momento.
Creo que está bien contar la verdad acerca de la situación de las personas a quienes ministramos. Creo que está bien decir a las personas que otros necesitan ayuda. Pero creo que está mal obligar a la gente a ofrendar por un sentimiento de culpa. Es un sustituto satánico de la medida justa.
Y otro ejemplo, muy, muy común en los Estados Unidos. Recibirá su sanidad si envía cincuenta dólares a este ministerio. O, si quiere que su familia sea bendecida, envíe una ofrenda generosa y yo oraré para pedir la bendición de Dios sobre su familia. ¡Mentirosos! Y usted sabe dónde terminan los mentirosos. Siempre es importante recordar eso. También en la iglesia existe la motivación del miedo y las amenazas.
El pastor dice, “si abandona esta iglesia nunca prosperará”. Hay un caso en mi libro Bendición o Maldición, donde un hombre dijo exactamente eso. El que era un exitoso hombre de negocios nunca prosperó en los diez años siguientes. Su pastor había puesto una maldición sobre él. Otra forma es exigir lealtad incondicional. “Yo soy su pastor, usted tiene que obedecerme. Si no me obedece, está desobedeciendo a Dios”. ¡Eso es mentira! Pero es muy común. Otra forma de manipular es obligar a la gente a hacer pactos. He estado vinculado con algunas iglesias que empezaron con un pacto escrito en el que cada persona en la iglesia firmaba con su nombre y se comprometía a nunca apartarse, nunca separarse, a consultar siempre a los otros. No puedo recordar una sola iglesia que haya permanecido.
Creo que no es bíblico porque todos los cristianos están unidos por un pacto en la sangre de Jesús, y no tenemos que hacer un pacto especial. Eso es un reemplazo satánico. Y ¿sabe qué ocurre? Es decir, yo he vivido esto. Al final se da cuenta: no pertenezco a ese lugar, no estoy de acuerdo con esas personas, no creo en la forma como hacen las cosas, no pienso que sean completamente éticos, me voy. ¿Y sabe cómo lo llaman? Un quebrantador de pactos. ¿A quién le gusta que lo llamen un quebrantador de pactos? Pero todo es manipulación. Yo diría que esas son dos características de los cultos: exigir lealtad sin cuestionamientos y llamar quebrantadores de pactos a los que se separan.
Siempre que encuentre estas dos cosas se trata de un culto, y hay muchos cultos cristianos. Algunos de ustedes están involucrados en ellos. Yo diría que tienen el valor para salir de ahí. No se queden esclavos el resto de sus vidas. No se dejen manipular con culpa o miedos. También hay maniobras espirituales. Aquí es donde me vuelvo impopular. Por ejemplo, hay un don de interpretación después de hablar en lenguas. He crecido en el movimiento pentecostal a lo largo de los años. Es decir, creo que puedo decir que lo he visto todo. Dudo que exista algo que no haya visto. No creo que haya visto gente colgando de candelabros; no sé si alguien lo haya hecho. Pero he visto el resto.
Y puedo recordar en los días en Gran Bretaña cuando el movimiento pentecostal era mucho más débil, y había un pastor humilde, que con grandes dificultades tenía una congregación de cincuenta miembros. Había mujeres fuertes en esa congregación y ellas sabían exactamente lo que el pastor debía hacer. Si él no lo hacía una de ellas hablaba en una lengua y la otra daba una interpretación y así lo ponían en su lugar. ¿No es así? ¿Sabe qué es eso? Es manipulación. Nada tiene que ver con el Espíritu Santo.
Otro es el control sobre las personas mediante la oración. Esto puede ofenderle, pero yo creo que una persona jamás debería tratar de controlar a otra mediante la oración. Estuve en cierto país hace un tiempo, no quiero revelar muchos detalles, y había un hombre que estaba enfermo. Algunas damas, creo que me admiraban, sintieron que yo era quien debía orar por el joven. Bueno, yo oré al respecto y no sentí que fuera así, pero escuché que me estaban presionando con sus oraciones para acercarme a ese joven. Y entre más sabía al respecto más convencido estaba de que eso no venía de Dios. Creo que eran damas buenas, pero estaban mal informadas.
Había un sistema en los Estados Unidos, creo que más o menos difundido, en el que si se quería llevar a alguien a hacer lo correcto se levantaba temprano en la mañana y mientras la persona estaba todavía dormida le hablaban a su subconsciente. ¿Conocía eso? Fue un movimiento que continuó, podría nombrar a la mujer que lo lideraba. Y al hablar al subconsciente de las personas lograban hacerles pensar y decir y hacer lo que tenían que hacer. Eso es hechicería.
Luego sigue lo que yo denomino “la hechicería carismática”. En Ezequiel 12:24 (RVC)el Señor dice, y condena los pecados que llevaron a la destrucción de Jerusalén:
“No volverá a haber en Israel ninguna visión falsa ni adivinaciones de gente aduladora.” La iglesia hoy está llena de visiones falsas y de adivinación aduladora. Déjeme advertirle contra una cosa, la lisonja. Proverbios 29:5 dice esto:
El hombre que adula a su prójimo tiende una red ante sus pasos.
En otras palabras, le pone trampa. Hermanos y hermanas, muchas veces las personas buscarán tendernos trampas con la adulación, especialmente con la profecía aduladora. “Vas a ser un verdadero apóstol”. “Dios te ha llamado a ser profeta”. “Vas a ser pastor de una gran congregación”. ¿A qué recurre esto? Al orgullo, así es. Yo creo en la profecía. Muchas, muchas cosas en mi vida han sido pronosticadas en profecía y se han cumplido. Yo creo en la palabra de sabiduría, creo en la palabra de conocimiento. Pero, sé que existe una versión falsificada y satánica de cada una. Le sugeriré solo una forma de identificar la falsificada. Está revelada en las palabras de Jesús en Juan 16:14 (RV1960), hablando acerca del Espíritu Santo dice:
“Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber”.
Uno de los ministerios supremos del Espíritu Santo es glorificar a Jesús. Y siempre que la gloria es dada a alguien que no es Jesús puede poner en duda que sea el Espíritu Santo. Tan pronto como un personaje humano es puesto en el centro y exaltado, y que su atención se dirige hacia él—“él es el hombre de las respuestas, él es el hombre al que pueden acudir, él le dará la verdadera palabra de conocimiento”—básicamente es muy improbable que sea obra del Espíritu Santo, porque Él no glorifica al hombre, Él glorifica a Jesús.
Ahora, el Espíritu Santo es el que anima, Él puede hablar palabras de aliento. Una palabra de aliento fue lo que recibí la primera noche que viene a la oración. Doy gracias a Dios por eso. Pero, no glorificaba a Derek Prince.
Solo fíjese bien quién es el centro y quién es exaltado—en cualquier reunión. Le diré cómo invitar la presencia del Espíritu Santo a una reunión. ¿Me lo permite? Es muy sencillo, exalte a Jesús. Entre más lo glorifique más feliz está el Espíritu Santo. No tiene que forzarlo, no tiene que avivarlo. Él vendrá cuando usted hable de Jesús y de la cruz. El Espíritu Santo está listo para venir. Pero cuando se trata de poner a un hombre, un movimiento o una organización o incluso una experiencia en el lugar que corresponde a Jesús, está en terreno peligroso.
Muchos, muchos pentecostales se han desviado glorificando el bautismo en el Espíritu Santo. Han puesto el bautismo en el Espíritu Santo en el lugar que corresponde a Jesús. He dicho a mis hermanos pentecostales muchas veces: “Escuchen, no es tan importante predicar acerca del poder del Espíritu Santo, lo que importa es predicar en el poder del Espíritu Santo”.
Bueno, ya nos acercamos al final de la lista. Hay un área más que es tremendamente seria y necesito tratarla en este tema de la manipulación y la hechicería y es la seducción sexual. Hay un exceso de esto en la iglesia de hoy; tanto hombres como mujeres pueden padecer esto. Los líderes hombres por medio de la consejería de las hermanas, de mujeres angustiadas, abandonadas, que anhelan que alguien les demuestre afecto. Y todo puede comenzar con una motivación muy inocente, pero termina en inmoralidad sexual. Creo que los hombres de ministerio debemos protegernos.
Personalmente, yo nunca aconsejaría a una mujer a solas. Gracias a Dios que tengo una esposa que me acompaña. Tenía a mi primera esposa. Durante el período en que fui viudo, si me pedían aconsejar a una dama yo siempre pedía que me acompañara una mujer cristiana madura que se sentaba en la sesión. Nunca me expuse a la tentación. Yo aconsejo a los hermanos que hagan lo mismo.
También las mujeres son seducidas a menudo por los hombres en posición de autoridad espiritual. No sé si lo ha notado, pero hay algo en los ministros en sus túnicas negras que resulta atractivo al sexo femenino. ¿Lo ha notado? Las mujeres corren detrás de los sacerdotes. Esto no es un ataque contra las iglesias que tienen sacerdotes. Pero hay algo ahí. Hay una situación que ocurrió incluso este año en los Estados Unidos en una iglesia muy grande en el sureste, una iglesia con 14.000 miembros. Se descubrió que los líderes hombres enseñaban esto a las mujeres bajo su cargo, que les servían.
Que cuando alcanzaban cierto nivel de madurez espiritual era bueno tener una relación sexual; era una señal de madurez. Esto siguió destruyendo a muchas mujeres hasta que una mujer que había estado en la iglesia tuvo el coraje de sonar la alarma en esa situación. Fue anunciado en los principales diarios de los Estados Unidos.
Ruth y yo tenemos un querido hermano cristiano a quien he conocido probablemente veinte años. Él es un ministro maduro, ha estado cuarenta años en el ministerio, ha establecido una gran iglesia exitosa con muchas iglesias satélites, ha entrenado a toda una generación de jóvenes líderes. Y un día un amigo de los Estados Unidos nos llamó y dijo: “¿Tienes abrochado el cinturón? Porque voy a decirte algo”. Lo que él nos dijo fue que este hombre cierto día oraba con su esposa como solían hacer en la mañana, fue a su oficina de la iglesia, dejó sobre su mesa los documentos de divorcio para su esposa, salió, aseguró la puerta, tomó su auto y desapareció.
Se supo después que él había fijado una fecha para casarse con otra mujer. Empezamos a orar. Dios intervino de una forma maravillosa, la otra mujer decidió regresar a su familia. Pero cómo se conmocionó esa congregación, qué revuelo causó en esa ciudad. Es decir, si ha existido un hombre a quien todos consideraban maduro, estable, confiable, era ese hombre. Mientras meditaba en esto un pasaje vino a mi mente de Proverbios 7. Quiero decir que nadie está exento de estas tentaciones, definitivamente no Derek Prince. Solo leeré los últimos versículos de Proverbios 7. Hablan acerca de la ramera y de su víctima:
“Con su discurso seductor lo hizo ceder, con sus labios halagadores lo sedujo.”
Nota la palabra 'halagador' de nuevo...
“Inmediatamente fue tras ella, como un buey va al matadero o como un necio a la corrección de las estacas hasta que una flecha le hirió el hígado. Como un ave se apresura a la trampa, él no sabía que le costaría la vida. Ahora, por tanto, escúchenme, hijos míos, presten atención a las palabras de mi boca. No dejen que su corazón se desvíe hacia sus caminos, no se extravíen en sus sendas, porque ella ha derribado a muchos heridos y todos los que fueron muertos por ella eran hombres fuertes.”
Y un aspecto sobresaliente de la hechicería es que se ensaña contra hombres fuertes. Su blanco predilecto es el liderazgo fuerte. Por desdicha, no pocas veces lo logra. Entonces, dirá, hermano Prince, nos ha dicho todo lo malo, ahora díganos lo bueno que tenemos que hacer. Hacerlo me tomaría demasiado tiempo, no me propongo intentarlo. Le daré un pasaje en 2 Corintios 1:12. Pablo habla acerca de sí mismo y de su ministerio:
"Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros."
Y yo sugiero que el remedio positivo es sencillez y sinceridad piadosa. Mi Biblia en el margen comenta sobre la palabra sencillez, es lo opuesto falsedad. En otras palabras, seamos absolutamente abiertos, absolutamente honestos, sin agenda personal oculta, sin motivos ocultos, sin relaciones secretas. Andemos en luz como Él está en luz.
A veces esto exige confrontación. Resulta que sé, como británico hasta los huesos, que si hay una cosa que los británicos quieren evitar, es la confrontación. Muchas naciones no son así.…. No es así con los daneses…mi primer esposa era danesa… Me di cuenta que es una forma de cobardía evitar la confrontación. Permítame leer solo dos versículos de Proverbios. Observe cuántas veces tenemos que volver a Proverbios. La sabiduría de Proverbios es realmente lo que necesitamos muchas veces en estos días. Proverbios 27:5:
Es mejor confrontar a una persona abiertamente que amarla en secreto.
Y luego en Proverbios 28:23:
“El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia Que el que lisonjea con la lengua.”
Note de nuevo esa palabra lisonja. ¿Ve cuántas veces ha aparecido? Entonces, si hay algo mal en la vida de alguien cercano a usted, quizá algo que le ofende o que ofende a la iglesia, no dé rodeos, enfréntelo cara a cara. Confróntelo abiertamente. Permítame darle un ejemplo del ministerio de Pablo en Gálatas 2, empezando en el versículo 11:
“Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, yo le resistí cara a cara, porque había de ser reprendido. Pedro, el líder de los apóstoles. Hacerlo precisó coraje.”
Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Porque los judíos ortodoxos creen que es incorrecto comer con gentiles, pero en Cristo se ha derribado la pared intermedia. Y en su simulación participaban también los otros judíos. Observa la franqueza del lenguaje de Pablo. Los llamó hipócritas.
De tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Esa es la manera correcta de afrontar una situación muy difícil. Porque, en un sentido, Pablo era menor que Pedro. Pedro era el gran apóstol, el líder escogido por Jesús. Pero cuando él vino e hizo algo equivocado—¿sabe qué haría la gente en su mayoría hoy? Empezarían el movimiento anti-Pedro. Hablarían a sus espaldas, empezarían a reunirse y a decir: “lo que Pedro está haciendo está mal. ¿No se dan cuenta?”Eso es lo que yo llamo política de iglesia. La política de iglesia es una tendencia muy carnal. Nosotros, especialmente los británicos, tenemos que aprender a ser abiertos y francos y sinceros los unos con los otros—en amor, no en amargura.
He hablado acerca de los problemas; permítame brevemente sugerirle los remedios. Si cualquier cosa que he dicho concerniente a la hechicería se aplica a usted, si no se aplica a usted entonces no tiene que hacer nada más. Pero si se aplica a su caso, si como hombre usted ha estado dominando, si ha usado su fuerza y su humor para imponer su voluntad a su esposa y a su familia; o, si como mujer usted ha sido manipuladora y no ha usado palabras sinceras y medios honestos, sino que a espaldas de su esposo ha usado trucos para lograr que él haga lo que usted quiere; o, si como padres han tratado de manipular a sus hijos—y supongo que si hubiera niños aquí les hablaríamos, pero los pasaré por alto. Entonces tiene un problema. Le he dado un nombre muy desagradable, la hechicería. Creo que Dios me dio ese nombre, eso es lo que creo personalmente. Creo que lo hizo porque Él quería sacudirnos. Él quería mostrar a las personas en la iglesia que lo que están haciendo es completamente nocivo y contrario a la voluntad de Dios, y se aparta de las Escrituras. Así que usó esa palabra sucia, la hechicería, y yo la he usado deliberadamente. Podría haber pensado en algo más refinado, pero no lo hice.
Muy bien. Si, conforme a lo que he dicho, usted reconoce aquí esta noche “Yo tengo un problema con la hechicería en mi vida. Lo que él ha descrito de alguna u otra manera se aplica a mí”. Hay dos respuestas posibles.
Primero, si está usando la hechicería, arrepiéntase y renuncie a ella. Y si alguien la está usando contra usted, resista y rechácela. Puede que se encuentre en las dos categorías. Puede que la esté usando y que otros la usen contra usted. Eso puede suceder entre esposo y esposa. Luego, según convenga, busque liberarse. Le daré una oportunidad para reconocer su necesidad de liberación aquí esta noche. Si está listo, puede ser libre aquí esta noche. Pero si no lo está, y particularmente para las mujeres que han heredado ese poder que quizá ha dominado de generación en generación, puede ser que necesite una consejería especial. ¿Sabe cuál es la mejor persona a la que una mujer puede pedir ayuda? Su esposo. ¿Se da cuenta? Eso no resulta interesante para muchas, ¿o sí? Como ve, su esposo es su sacerdote.
Permítame contarle un incidente que sucedió hace años. Yo estaba predicando sobre la liberación en una iglesia episcopal, y una mujer en la parte de atrás se enojó mucho por lo que dije, se levantó y se fue con su esposo. En el trayecto Dios trató con ella, ella se dio vuelta y regresó. Cuando la reunión terminó ella se acercó a hablarme y me contó su problema. Dios me dio sabiduría, y dije: “¿Dónde está su esposo?”Ella dijo: “Está atrás”, como a regañadientes reconoció su presencia. Yo dije: “Llamé a su esposo y cuénteme su problema”. Así lo hizo. Todo lo que ella decía era “Dios me dijo esto y Dios me dijo aquello”.
Al cabo de un rato dije: “¿Sabe? Debe ser terrible vivir con usted porque estar en desacuerdo con usted es como estar en desacuerdo con el Dios Omnipotente”. Y por primera vez su esposo sonrió. ¡Por fin alguien entendía sus problemas! Luego dije: “Ahora escuche, yo no soy el que debe orar para que usted sea liberada. Su esposo es su sacerdote y usted debe pedirle que ore por usted”. Ella me miró y lo miró a él, y hubo un silencio prolongado. Luego ella dijo más bien con renuencia a su esposo: “¿Quieres orar por mí?”Y en el instante en que ella pronunció esas palabras empezó a ser liberada porque había empezado a cumplir con el requisito de Dios. ¿Lo ve? Así que, esposas, no ignoren a sus esposos. Si son creyentes y entienden las cosas de Dios, acudan a ellos primero. Luego puede que juntos necesiten consejería adicional.
Ahora, quiero dar una oportunidad para que reciban ayuda las personas que están aquí esta noche. Usted no quiere soportar este problema otras 24 horas. Ha visto la naturaleza del mismo, ha visto cuán maligno es, cuán destructivo es, cuán contrario a la voluntad de Dios y a las Escrituras. Usted dice: “Hermano Prince, tengo el problema que ha descrito. No quiero esperar más. ¿Por favor ora por mí?”Yo oraré por usted. Si quiere oración, póngase de pie, eso es lo único que le pido hacer….. La Biblia dice que todo el que clame en el nombre del Señor será librado. ¿Está de acuerdo? Así que, si usted clama en el nombre del Señor y cumple sus condiciones, será liberado.
La forma como le sugiero que lo haga es esta: yo le guiaré en una sencilla oración, pondré en su boca las palabras que necesita decir para clamar en el nombre del Señor. Cuando haya dicho la oración y haya dicho amén, deje de orar porque no se obtiene la liberación orando, logra liberarse expulsando. Me gusta esta traducción del pasaje de Marcos 16:17 que dice:
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios.”
¿Sabe qué hay que hacer con los demonios? Expulsarlos. Mientras usted esté orando bellas oraciones religiosas o hablando en lenguas, los demonios no pueden salir, usted está bloqueando la salida. Entonces ¡diga su oración y luego expulse! Use su exhalación. Un espíritu es un soplo. Las dos palabras son lo mismo en griego. La mayoría de los espíritus salen por la boca. No todos, pero la mayoría. No siempre salen en forma digna. Jesús nunca nos encomendó enseñar a los demonios cómo comportarse; nos mandó echarlos fuera. Aquí es donde su orgullo podría serle de tropiezo porque puede que usted diga: “Yo no quiero quedar en ridículo en frente de toda esa gente. No quiero llamar la atención”. Bueno, yo le digo a la gente que tiene que escoger entre dos opciones: su dignidad o su liberación. Mi consejo es deje a un lado su dignidad y reciba la liberación, porque después que usted ha sido liberado, la dignidad volverá, no la pierde. ¿Entiende lo que digo?
¿Está preparado para tomar medidas radicales contra su enemigo y librarse de él? Escuchen, los espíritus de hechicería acostumbran portarse muy mal. Acostumbran portarse tan mal como cualquier espíritu. Gritarán, lo lanzarán al piso, lo sacudirán. Y en muchas formas lo que buscan es asustarlo. No se asuste. Persevere y Dios le dará la victoria. Espero que me haya entendido. Todos los demás, que no necesitan ayuda, oren por los que sí. Tengamos un espíritu de intercesión en esta reunión. No tengamos espectadores. El número de personas de pie debe ser de varios cientos. Oren por esas personas. No quiero tomarme más tiempo; quiero guiarlos en esta oración. ¿Están listos? Digan estas palabras después de mí en voz audible, hablando a Jesús y no a mí.
Señor Jesucristo, creo que eres el Hijo de Dios, que moriste en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos. Ahora me arrepiento de todos mis pecados y me aparto de todos mis pecados. Los renuncio y los rechazo, y en particular renuncio y rechazo el pecado de la brujería, tratando de controlar a otras personas y hacer que hagan lo que yo quiero. Lo confieso como un pecado y reconozco que puede haber un espíritu de brujería que me causa hacer este pecado. Si es así, te pido perdón y lo recibo ahora por fe. Tomo mi posición contra la brujería, rompo su control sobre mi vida, la renuncio, la expulso, en el nombre de Jesús.
Ahora deje que la obra se haga. Cada espíritu de hechicería al que mis hermanos han renunciado verdaderamente en este auditorio, vete de estas personas en el nombre de Jesús. Suéltalos y apártate de ellos dondequiera que estén. En el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús. Espíritu Santo, muévete en este auditorio y dondequiera que los hermanos en sinceridad hayan cumplido con los requisitos, trae liberación a sus vidas ahora, en el nombre de Jesús. Señor, tú sabes cómo han sido cautivos, cómo han sido esclavizados. Pero Dios, acude en su ayuda, oramos, y libéralos ahora.
Ustedes, espíritus inmundos de hechicería, salgan de estas personas, salgan de este auditorio. Váyanse de este lugar, en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús. Tienen que inclinarse ante el nombre de Jesús. Están sujetos al nombre de Jesús. No pueden retenerlos cautivos porque Jesús ha venido a ayudarlos, porque Jesús los está liberando. En el nombre de Jesús, hechicería, te declaramos un enemigo derrotado. Cancelamos tus reclamos por medio de la sangre de Jesús. Tienes que irte.
Pienso especialmente en aquellos que han sido manipulados por sus padres, por las madres particularmente. Rompo ese yugo ahora, en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús. Todo aquel que ha sido manipulado por un padre es liberado en el nombre de Jesús. Liberado en el nombre de Jesús. No permita que esa dominación maligna continúe en su vida más. En el nombre de Jesús, debe irse.
Expulsamos todo espíritu de hechicería de este auditorio. Fuera, en el nombre de Jesús. Fuera en el nombre de Jesús. Vete, vete, vete. Tienes que obedecer porque te hablamos en el nombre de Jesús. No en nuestro propio nombre, no en nuestra propia justicia, no en nuestra propia sabiduría, sino en el nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Satanás, tienes que obedecernos, no puedes mantenerlos cautivos. En el nombre de Jesús. Gracias Señor…
Ahora, aquellos de ustedes que saben que han sido liberados, comiencen a agradecer a Dios en voz alta. No lo hagan si no son libres, pero si son libres, empiecen a agradecerle; cuanto más le agradezcan, más libres se volverán.
Código: MV-4375-100-SPA