Cuando hacemos una proclamación, la hacemos personal, cuando la Biblia dice "sois", decimos "nosotros". En otras palabras, estamos aplicando la Escritura a nosotros mismos. Vamos a hacer lo siguiente, estamos en Efesios 2: 8-10, que es el tema de lo que quiero hablar esta noche.

Porque por gracia nosotros somos salvos por medio de la fe; y esto no de nosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Sólo quiero delinear el curso que he estado buscando a seguir. Antes de venir aquí, y aun el año pasado, hablé con el Hno. Don y le dije que siento que Dios quiere hacer algo en este campamento donde nos encontramos ahora y que de alguna manera se abrirá un camino para comenzar un avivamiento en Gran Bretaña. No me refiero a decir que el avivamiento comenzará aquí en este campamento, desearía que así fuera. Tal vez suceda. Pero creo que algunas cosas se pueden decir y que las vidas de las personas pueden cambiarse y alinearse con los propósitos de Dios para que se abra una pequeña fuente aquí para que fluya a través de la vida de ustedes en toda Gran Bretaña. Como resultado, Dios puede hacer algo que afectará el destino de esta nación.

¿Cuántos de ustedes estarían de acuerdo conmigo que el destino de Gran Bretaña necesita ser cambiado? ¿Cree que Dios puede hacerlo? La canción que oímos fue muy apropiada; Dios puede hacerlo si cumplimos Sus condiciones. Él no puede hacerlo sin nosotros.

He escuchado muchas oraciones para un avivamiento y he escuchado profecías para un avivamiento; en algunas creí y en otras lo cuestiono. Pero permítanme decirle que ninguna profecía para un avivamiento pasa por alto la necesidad de que cumplamos las condiciones de Dios para el avivamiento. Cualquier profecía que solo sugiere que vendrá un avivamiento pero que nosotros no tenemos mucho que hacer al respecto, en mi opinión, está engañando al pueblo de Dios, es crear una actitud de pasividad que en realidad se opone a los propósitos de Dios.

Esta noche quiero tratar específicamente con lo que personalmente considero ser el mayor problema que ha preocupado a la Iglesia de Jesucristo desde el primer siglo hasta el siglo veinte. Si yo tuviera que preguntarle que me sugiera lo que estoy pensado me podría dar muchas respuestas diferentes. La respuesta que le daré puede sorprender a algunos de ustedes, pero es mi opinión considerada, y se fortalece más año tras año, que el mayor obstáculo individual a los propósitos de Dios en la iglesia es el legalismo. Algunos de ustedes tal vez no pensarían así.

Le daré una definición del legalismo. El legalismo está tratando de obtener el favor de Dios por lo que hacemos, tratando de alcanzar la salvación haciendo algo para ganarla. Otra definición es pensar que nos estamos ganando el favor de Dios, ganándonos la salvación por lo que hacemos. Me parece que la mayoría de los cristianos profesantes en todo el mundo actualmente están atrapados en esa trampa, la trampa del legalismo.

Estoy consciente de que hay otras cosas, hay lo que se llama antinomianismo, que se niega a aceptar cualquier ley y sólo lo hace a su propia manera. Eso, por supuesto, es totalmente contrario a la Escritura. Pero de acuerdo a mi observación personal, en muchos casos el antinomianismo en la vida de las personas es una reacción contra el legalismo. Es el legalismo que incitó a la gente a recurrir al antinomianismo.

Ahora vamos a las Escrituras. Job 9:2, Job hace una pregunta muy importante. No hay otra pregunta más importante que alguien pueda hacer. Él dice:

“Ciertamente yo sé que es así; ¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?”

¿Cómo puede un hombre ser justo delante de Dios? Si estudian las respuestas de sus amigos, que se burlaban de la idea de que alguien pudiera ser justo delante de Dios. Dios es totalmente santo y nosotros tan profanos e indignos, ellos acaban de decir que es ridículo suponer que cualquiera podría ser justo delante de Dios. Pero muchos, muchos siglos atrás--no sabemos exactamente cuándo fue escrito el libro de Job-- Dios dio su propia respuesta y se encuentra en la epístola a los Romanos. Si usted quiere entender a Romanos, la clave principal es la justicia. ¿Cómo puedo ser justo delante de Dios? En el capítulo 1, versículos 16 y 17, Pablo explica esto:

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío, primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

¿Que es lo que se revela? La justicia de Dios. La palabra clave que tiene lugar tres veces en ese versículo es la palabra fe. La justicia se logra sólo a través de la fe; no hay otra manera de lograr la justicia. Pablo da un poco de su historia personal como un judío ortodoxo en Filipenses 3, y sólo quiero citar unos versos. Hablando sobre cómo había sido un judío ortodoxo muy celoso, observando toda la ley que pudo observar, y sigue en los versículos 7 a 9:

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;…

De eso es de lo que estamos hablando. No es mi propia justicia que se observa guardando un conjunto de reglas, pero la justicia que es de Dios por la fe.

Y luego el habla sobre el resultado de esa justicia, continuando en el versículo 10:

…a fin de conocerle, (Es Jesús) y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos…

Pero en realidad es la resurrección de entre los muertos. No es la resurrección final; es la primera resurrección de los justos solamente. Pablo dice si en alguna manera llegase a esa resurrección. Tenemos una cierta idea de que el objetivo de la vida Cristiana es llegar al cielo. Ese no es el verdadero objetivo de la vida Cristiana. El cielo es un lugar de parada maravilloso, pero no es el destino. El destino es la resurrección. Allí es cuando los propósitos de Dios serán cumplidos. Mientras que nuestros espíritus están en el cielo nuestros cuerpos se descomponen en la tumba. Pero Jesús murió para redimir el espíritu, alma y cuerpo, y la redención no está completa hasta que el cuerpo ha sido redimido junto con el espíritu y el alma. Eso será en la primera resurrección, cuando los muertos en Cristo resucitarán y todos seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. Esta corrupción se convertirá en incorruptible; esto mortal se vestirá de inmortalidad. Allá es a donde me dirijo, hermanos, y allá fue adonde se dirigió Pablo. Él dijo no importa lo que cueste, yo no quiero perderme la resurrección.

Yo creo que nadie se irá a la deriva en la resurrección. Creo que se requiere de un propósito fijo, de una voluntad fija, el compromiso de vivir de cierta manera. Pero eso no es posible, queridos amigos, por la religión de obras. La religión de obras nunca nos hará llegar; sólo se llega por la justicia que es de Dios por la fe.

La alternativa que ya he mencionado, es legalismo. La he definido, pero la definiré de nuevo. Es tratar de obtener la justicia por lo que uno hace, por las leyes que guarda, las reglas que observa, por las buenas acciones. Una definición alterna es pensar que usted ha obtenido eso. Creo que es incluso más común. Creo que nuestras iglesias están llenas de personas que piensan que están obteniendo la justicia de Dios por llevar una buena vida, guardando los diez mandamientos, obedeciendo la Regla de Oro. Eso no le da la justicia de Dios por la fe. Sólo hay una manera, es muy simple, es creer. El evangelio es el poder de salvación para todo aquel que cree. Porque por gracia hemos sido salvos mediante la fe. Para que no seamos vanidosos, y esto no de vosotros, pues es don de Dios;.No teníamos la fe para ser salvos hasta que Dios nos dio la fe para ser salvos.

Eso fue muy claro para mí porque cuando fui confrontado con el Evangelio yo quería creer realmente y no pude hasta que Dios me dio la fe. Fue un regalo. Me llegó milagrosamente, sobrenaturalmente. E inmediatamente me dio la fe, y yo creí. Antes de eso yo estaba involucrado profundamente en el yoga, a diferencia de algunos de ustedes, o tal vez al igual que algunos de ustedes. El gran obstáculo entre Jesús y yo era mi participación en el yoga. Yo podía creer que él era un gurú o un maestro maravilloso; No podía creer que Él era el Hijo de Dios. En el momento en que Jesús echó fuera de mí el espíritu del yoga supe al instante que Jesús es el Hijo de Dios.

La reacción de Pablo al legalismo es muy interesante. Hay una carta en el Nuevo Testamento de Pablo que, por lo general, dicen los teólogos, trata con el legalismo. ¿Cuál es? Gálatas. Cuando Pablo escribió, la mayoría de sus epístolas comenzaron dando gracias a Dios por la gracia de Dios en las personas a las que estaba escribiendo, a pesar de que había una gran cantidad de errores. Por ejemplo, en 1 Corintios comienza su carta en el capítulo 1 diciendo en el versículo 4 y siguientes--y recuerden, que el mismo decía en 1 Corintios que había una gran cantidad de problemas en la iglesia. Había un hombre que vivía con la mujer de su padre. Había personas que estaban emborrachándose en la mesa del Señor. Había una cierta cantidad de disputas y división y de egoísmo. Pero a pesar de todas esas cosas así es como Pablo se dirigió a ellos:

Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia; así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.

Eso necesitó algo de fe, ¿no es así?, creer que podrían estar sin falta en el día de nuestro Señor Jesucristo cuando leemos algunos de sus problemas. Pablo creyó por ellos.

Y después dijo:

Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

Así es como Pablo comenzó su carta a los Corintios. Pero cuando llegó a los Gálatas, que no tenían ningún problema moral, no había borracheras, no había inmoralidad. Ellos llevaban, en cierto modo, muy buena vida legalista. Pero Pablo estaba mucho más molesto por el legalismo de los Gálatas de lo que estaba por el pecado de los Corintios. Esto es dramático. Esta es la forma en que inicia su carta en Gálatas 1:6. Él no dice una sola palabra de gracias a Dios por la gracia que les ha dado, gracias a Dios por todo lo bueno que les ha dado. Todo lo que dice es:

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

¿Cuál fue el problema que lo molestó tanto?; en el idioma moderno decimos, “enardecido” por la situación. Legalismo. Eso es tan contrario a nuestra visión contemporánea de la religión, Pablo estaba mucho más angustiado por el legalismo de lo que estaba por los pecados evidentes de la carne.

Déjeme hablarles acerca de la naturaleza carnal. Hay varias traducciones de la Biblia actualmente y hay muchas buenas. Pero, personalmente, creo que hay ciertas palabras técnicas en la Biblia que tiene que estudiar para comprender. Si fuera a estudiar la electricidad, la cual no entiendo, tendría que aprender ciertas frases técnicas; de lo contrario no podría convertirse en electricista. Creo que hay sólo unas pocas palabras técnicas en el Nuevo Testamento que usted tiene que entender o no entenderá realmente el libro. Una de ellos es la frase "la carne". Digo esto porque la NVI, que en muchos aspectos es una excelente traducción, tiende a traducirlo como "naturaleza pecaminosa." En mi opinión eso oscurece lo que Pablo está diciendo. Tiene que estudiar para comprender cuando Pablo dice "la carne". Es una palabra técnica que es esencial para entender si usted realmente va a apreciar la verdad del Evangelio. La carne, como yo lo entiendo, es la naturaleza que cada uno de nosotros ha heredado por la descendencia de Adán. Y recuerde que Adán no tuvo descendientes hasta que fue un rebelde. Cada descendiente nacido de Adán tiene en él la naturaleza de un rebelde. Esa es la naturaleza de la carne. Pablo a veces usa la palabra carne sólo para indicar el cuerpo carnal en el que estamos. Tiene que discernir cuál es su significado. Pero cuando habla en estos pasajes -la carne, él está hablando acerca de la naturaleza que heredamos como descendientes de Adán. De acuerdo a la Biblia, la cual yo creo, podemos provenir de muchas naciones diferentes, pero todos tenemos un ancestro común y su nombre es Adam. Adam se convirtió en un rebelde y no tuvo ningún descendiente hasta que se convirtió en un rebelde. Cada descendiente nacido de Adán tiene en él la naturaleza rebelde de Adán, la Escritura también lo llama anciano o el viejo Adán.

Es necesario que entienda la naturaleza de la carne. En nuestro idioma tenemos la palabra “carnoso” pero no es usada generalmente en la Biblia. ¿Cuál es la palabra que se usa en la Biblia como un adjetivo que corresponde al sustantivo carne? Carnal. Si usted sabe algo acerca de las lenguas romances, todas tienen una palabra para carne o carne que está directamente relacionada con la carne, carnal. Por lo tanto, la carne es carnosa. No me opongo al uso de la traducción carnoso, pero tenemos que acostumbrarnos a usar la frase carnal y creo que es mejor seguir con eso.

Permítanme decir algo sobre la NVI. La aprecio mucho pero su intento es traducir la Biblia al idioma contemporáneo. Yo le hago esta pregunta, ¿hasta dónde se puede utilizar el idioma contemporáneo y estar divorciado del pensamiento contemporáneo? Porque, el pensamiento contemporáneo no es el pensamiento de Dios. Creemos de una manera muy diferente actualmente al de las personas que escribieron la Biblia. No estoy objetando la NVI, la uso frecuentemente, especialmente en mis transmisiones. Sólo quiero señalarle que a veces hace las cosas son demasiado fáciles. Usted lee en 1 Juan 2:17, el orgullo de la vida. Utiliza toda una serie de frases. La verdad del asunto es que, tarde o temprano tiene que entender lo que significa en la Biblia "el orgullo de la vida." Es el ego auto afirmativo en cada uno de nosotros que dice: "Yo soy importante, mírame, voy a hacer esto. El mundo gira alrededor de mí.” Ese es el orgullo de la vida. Suficiente de esto.

La esencia de la naturaleza carnal es la siguiente: el deseo de ser independiente de Dios. Mi convicción personal es que cuando Dios termine lo que está haciendo en esta época y tal vez en la próxima época llegue a su fin, no habrá nada ni nadie independiente de Dios en el cielo o en la tierra. Los que quieren permanecer independientes de Dios serán confinados a un lugar que Jesús llama las tinieblas de afuera.

Como ve, normalmente no vemos la maldad atroz del deseo de ser independiente de Dios. Dios creó este universo y por lo que revela la Biblia, sólo hay dos criaturas que siempre han querido ser independiente de Dios. El primero fue un grupo de ángeles, el segundo fue la raza humana. No hay ninguna otra cosa en el universo que busque ser independiente de Dios. Los animales no son independientes de Dios, las estrellas no son independientes de Dios, los mares no son independientes; todos ellos dependen de Dios. La raíz del problema de la humanidad es este deseo heredado de ser independiente de Dios.

He aconsejado a la gente muchas veces; algunos han venido de otro lado del mundo, en busca de una respuesta a sus problemas. Con frecuencia les digo, "Escuche, el viajar nunca conseguirá alejarlo de su problema, porque donde quiera que vaya, el problema va con usted. Su problema está en usted, es esa naturaleza interior que desea ser independiente de Dios".

Cuando Satanás tentó a Adán y a Eva en el jardín, dijo, "Si comes de este árbol serás como Dios." No hay nada malo en el deseo de ser como Dios, es un deseo muy bueno. El problema fue que querían ser como Dios, sin depender de Dios. Esa es la raíz del problema de la humanidad. El método más común que la humanidad emplea para lograr la independencia de Dios es por la religión. Si sigo todas estas reglas, si voy a la iglesia, cualquiera que sea, si asisto a la mezquita, si mantengo mis cinco reglas como musulmán, sea lo que sea, eso es todo lo que necesito hacer. Eso no está bien. Ningún conjunto de reglas puede hacerle independiente de Dios. El mismo deseo de ser independiente de Dios, el cual se expresa con frecuencia en la religión, es la raíz de sus problemas.

Vamos a ver lo que Pablo dice acerca de la naturaleza carnal. ¿Entiende ahora lo que quiero decir con la naturaleza carnal? Esa cosa que está en usted y en mí. A veces ese rebelde en usted puede ser muy religioso; él puede utilizar una gran cantidad de lenguaje espiritual. Pero sigue siendo un rebelde. Pablo dice acerca de la carne en Romanos 8:8:

Y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Nunca podrá hacer nada en su naturaleza carnal que pueda agradar a Dios, porque está actuando desde su rebelión.

Dios ha provisto una manera diferente de lograr la justicia y que no es manteniendo un conjunto de reglas, ni tampoco por ser religioso, sino creyendo.

Estamos tan acostumbrados, en el mundo protestante, a esto que no nos damos cuenta de esta sorprendente declaración. Es una de las declaraciones más sorprendentes en la Biblia. Lo que estoy enseñando creo que es doctrina que ha sido teóricamente aceptada por la verdadera iglesia a través de todas las épocas, pero actualmente la mayoría de cristianos profesantes, incluyendo a los Carismáticos, no tienen un concepto real de la doctrina que se supone deben de creer. Hablamos de ser salvos por la fe o justificados por la fe, pero no sabemos de lo que estamos hablando. De alguna forma contra lo que estoy luchando esta noche es la ignorancia. Tengo que decirlo de una manera amorosa que algunos de ustedes son ignorantes. Perdónenme, pero es cierto.

Recuerde, el tema de Romanos es la justicia. En Romanos 3:20:

Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

Dondequiera que lea en el Nuevo Testamento "ley", en la mayoría de los lugares la palabra "la" ha sido puesta por los traductores. No puedo pasar tiempo con esto, pero yo diría que está en el ochenta por ciento de los lugares, y este es uno de ellos. Lo que Pablo dice en realidad es "por éstos de la ley ninguna carne será justificada." Principalmente está pensando en la ley de Moisés pero incluye cualquier otra ley. El mantener una ley nunca lo hará justo ante los ojos de Dios. Después de todo, si la ley de Moisés no pudo hacerlo, sería absurdo creer que cualquier otra ley lo hará. La Ley de Moisés fue dada por Dios, fue santa, era perfecta. Yo sonrío a la gente como los bautistas, Pentecostales y otros, que dicen "somos libres de la ley" y después hacen su propio conjunto de reglas tontas y esperan que usted las observe. Hermanos, si vamos a observar cualquier ley, ¿por qué no la ley de Moisés? Al menos esa fue dada por Dios. No fue inventado por los Bautistas o Pentecostales o Metodista o Católicos Romanos o cualquier otra persona.

Pablo continúa en Romanos 3:27–28:

¿Dónde, pues, está la jactancia?

¿Que impulsa a la jactancia? ¿Qué es lo que nos hace querer presumir, en una palabra? Orgullo. ¿Ve con que estamos tratando? ¿Ve la raíz del problema? Es el orgullo. Se expresa en la religión. La religión es el camino del orgullo que dice "yo no necesito a Dios; Tengo mi propio conjunto de reglas. Hago las cosas a mi manera. Sigo las reglas de mi iglesia." Eso es jactancia. Pablo dice que la justicia que viene por la fe excluye toda posibilidad de jactancia, no tenemos nada de que jactarnos.

¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado [o contado por justicia ante Dios] por fe sin las obras de la ley.

La fe sin las obras de la ley. No es la fe más la ley, es la fe y solo la fe. Usted ha escuchado, estoy seguro, la frase en latín que fue utilizada por los reformadores, sola fide, lo que significa solo por la fe. Muchos de ellos dieron sus vidas por esas dos palabras. Este no es un pequeño problema; es algo que el diablo va a disputar con toda la ferocidad que es capaz porque sabe que, si podemos captarlo, será derrotado.

Vayamos un poco más en Romanos 4. Llegamos a la declaración más sorprendente en Romanos 4, éste sigue siendo el mismo tema, pero Pablo va al ejemplo de Abraham, que es el padre de todos los que creen, y considera cómo Abraham fue justificado. Y dice comenzando en el versículo 1:

¿Qué diremos, entonces, que halló Abraham, nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué jactarse…

Usted entiende, las obras lo llevan a la jactancia.

… pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.

No fue por lo que hizo, sino por creer. Él es el padre de todos.

Ahora bien, al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;

Ahora escuche esto, porque esta es la declaración más impresionante:

Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia…

¿Qué es lo primero que tiene que hacer si su fe es contada por justicia? Usted tiene que dejar de obrar. "Al que no obra." Tiene que terminar con cada intento para ganarse la justicia con Dios por lo que hace. Si no ha llegado a ese punto nunca ha entrado en la provisión de Dios a través del Evangelio. Me supongo que probablemente hay un cincuenta por ciento de ustedes aquí esta noche, eso es sólo mi suposición, que nunca han llegado al lugar donde hayan dicho que no hay nada que yo pueda hacer para ganarme el favor de Dios para lograr la justicia. De hecho, tengo que dejar de intentarlo. ¿Puede recibir esto? "Al que no obra, su fe le es contada por justicia." Mientras usted este obrando, tratando, su fe no es contada por justicia. No es la fe más las obras, solo es la fe.

La fe es seguida por las obras, pero ese es un tema aparte.

Si usted me dice, y es una pregunta muy razonable, Hermano Prince, si no soy hecho justo por mantener un conjunto de reglas, entonces ¿cómo soy hecho justo? ¿Cuál es el camino de la justicia que el Nuevo Testamento describe? Es declarado de manera muy sencilla en Romanos. ¿Puedes creer que está en Romanos? Vea cual es el tema de Romanos. Romanos 8:14:

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.

Y la palabra hijos ahí significa hijos maduros, no niños, sino hijos maduros. Así que, ¿cuál es la marca de ser un hijo de Dios? ¿Cómo vive un hijo de Dios? ¿Manteniendo un conjunto de reglas? No. Sino siendo guiados por el Espíritu Santo. Es un tiempo presente continuo. Mientras sean guiados continuamente por el Espíritu de Dios, ellos y sólo ellos son hijos de Dios. La única manera de vivir como un hijo maduro de Dios es ser guiado por el Espíritu.

Todo el mundo piensa que eso es muy riesgoso. Sin embargo, se dará cuenta de que cuando es guiado por el Espíritu no es independiente. ¿Ve la diferencia? Depende del Espíritu Santo momento a momento. Hay una canción que solíamos cantar, "momento a momento me mantengo en su amor." Esa es la vida Cristiana, es momento a momento guiados por el Espíritu Santo.

Y, no puede tener las dos formas. Es una u otra. Ya sea que haga obras para su propia justicia o que sea guiado por el Espíritu Santo. Usted tiene que decidir cuál va a escoger. Gálatas 5:16 dice:

Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.

Hermanos y hermanas, déjeme decirle que el remedio para la lujuria no es un conjunto de reglas. Mientras más lucha contra la lujuria más poder tiene la lujuria sobre usted. No pienso en lujuria, no debo pensar de esta manera, no debo mirar esas imágenes, no debo, no debo, no debo. Mientras más dice no debo, más poder tiene sobre usted. Domina su pensamiento. La solución es caminar en el Espíritu.

Pablo sigue y dice en el versículo 17: ¿Recuerda cómo hemos definido la carne?

Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis.

¿Recuerda eso? La naturaleza carnal y el Espíritu Santo se oponen entre sí, no trabajan juntos.

Entonces Pablo continúa diciendo:

Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley

Entonces ¿qué camino escogerá? No puede tener ambos. No se puede estar bajo la ley y al mismo tiempo ser guiados por el Espíritu. Usted tiene que tomar una decisión. La actitud de la mayoría de los Cristianos que conozco es para ellos muy riesgoso confiar en el Espíritu Santo. ¿Puedo confiar realmente en el Espíritu Santo para que me guíe? Déjeme decirles algunas de las cosas que el Espíritu Santo hará por ustedes. Permítanme decir, en primer lugar, sólo una pequeña imagen. La relación entre el Espíritu Santo y la Biblia. Esta es una imagen personal que yo uso, tal vez no le afecte, pero para mí la Biblia es como un piano. Tiene un número fijo de libros, un número fijo de capítulos, es completa de principio a fin. Y así es un piano, tiene ciertas notas blancas, ciertas notas negras, ciertas octavas, y los pedales. Pero, no produce la música. Cuando yo no era salvo, para mí la lectura de la Biblia era como mirar a un piano que no tenía pianista. No salía nada de él. Pero cuando viene un pianista no hay límite de lo que puede producir, es infinito. ¿Quién es el pianista? El Espíritu Santo, así es. ¡Es maravilloso tener un piano, es maravilloso tener una Biblia y llevarla a todas partes, sobre todo uno grande! Especialmente si se tiene una gran cantidad de notas. Pero sin el Espíritu Santo usted tiene un piano sin música. ¿Lo ve? Usted depende del Espíritu Santo. ¿Es vergonzoso eso? No se puede prescindir de él. No hay sustituto para El.

Déjeme decirle lo que el Espíritu Santo hará por usted. En relación con la Palabra de Dios, tres cosas: número uno, Él le dirigirá a la Palabra de Dios. Cuantos de ustedes saben que cuando realmente se ha nacido de nuevo del Espíritu tiene un apetito insaciable de una cosa; la cual es la Palabra de Dios. ¿Quién le da ese apetito? El Espíritu santo. No tenga miedo, no hay conflicto entre el Espíritu Santo y la Palabra de Dios.

Número dos, el Espíritu Santo interpretará la palabra de Dios para usted. Usted lo necesita, no se puede entender la Palabra de Dios sin el Espíritu Santo. Escuche, hay muchos de mis libros por ahí atrás no sé cuántos son. ¿Pero si estuviera leyendo uno de mis libros y se encuentra con un pasaje que no entiende muy bien --lo cual yo creo que podría pasar-- y sucede que yo estoy ahí, que sería lo más sensato hacer? Venir y preguntarme. El Espíritu Santo es el autor de la Biblia. Toda la Escritura es inspirada por Dios. Si usted quiere saber lo que significa la Biblia, pregúntele al autor. Él le dirá. No confíe solo en los predicadores y no confíe solo en las iglesias. Si el predicador está ungido por el Espíritu, entonces el Espíritu les enseñará. Pero no acepte sólo la doctrina sin el Espíritu Santo.

Número tres, el Espíritu Santo le mostrará cómo aplicar la Palabra de Dios. Hay muchas cosas en la Biblia que son más bien oscuras. No sabemos exactamente lo que quieren decir, pero el Espíritu Santo es el intérprete, Él le mostrará cómo aplicarla.

Quiero decirle estas tres cosas, por favor entienda que creo en la Biblia. Creo que es esencial para la vida cristiana. Creo que es totalmente autoritativa. Pero también creo en el Espíritu Santo. El Espíritu Santo le dirigirá a la Palabra de Dios, Él va a interpretar la Palabra de Dios, y Él le mostrará cómo aplicar la Palabra de Dios. Si usted tiene una Biblia usted necesita al Espíritu Santo. No es una opción. Cultívelo, hágase amigo de él. Él es una persona. Él no es sólo media frase al final del Credo de los Apóstoles. Él no es una abstracción teológica. Es una persona tanto como Dios Padre es una persona y Dios el Hijo es una persona. Dios el Espíritu es una persona. Nunca tendrá un mejor amigo en su vida que el Espíritu Santo.

Déjeme decirle dos cosas que el Espíritu Santo nunca le llevará a hacer. Nunca le llevará a hacer cualquier cosa contraria a las Escrituras, porque Él es el autor de las Escrituras, Él nunca se contradice a sí mismo. Esa es una razón por la que necesita vivir con su Biblia, para ver las conducciones. ¿Son realmente del Espíritu Santo? Si no son consistentes con las Escrituras no son del Espíritu Santo.

Número dos, el Espíritu Santo nunca le llevará a hacer nada contrario a Su propia naturaleza. Su naturaleza es santo. Así que no tenga miedo del Espíritu Santo. Es un gran riesgo, pero es un riesgo mucho mayor no buscar al Espíritu Santo. Después de todo, la vida Cristiana se vive por la fe. Es decir, no hay manera de vivir una vida cristiana sin riesgos.

Una mujer me dijo una vez: "Si realmente hubiera sabido que fue Dios, lo hubiera hecho." Le dije, si realmente supiera, no necesitaría de la fe.

He dado un ejemplo en muchas ocasiones y tal vez algunos de ustedes lo han escuchado. La diferencia entre un conjunto de reglas y el Espíritu Santo. El ejemplo es este, usted tiene que encontrar como llegar a cierto destino. Nunca ha estado allí antes. Tiene dos alternativas. Una es un mapa, la otra es un guía personal. Siempre me imagino a un joven graduado de una universidad que ha recibido sus grados y está bastante satisfecho de sí mismo. Dios le dice: "¿Qué prefieres, el mapa o un guía?" Él dice: "Estoy muy bien educado y tengo una buena comprensión. Dame el mapa. Yo sé cómo leer un mapa. "Así que partió, el camino está despejado, el sol brilla, los pájaros cantan. Él dice: "Esto está muy fácil!" Pero como treinta y seis horas más tarde está oscuro, está lloviendo, está en medio de un bosque y no sabe si está al norte, sur, este u oeste. Una suave voz le dice: "¿Puedo ayudarte?" "Oh Espíritu Santo, te necesito." Así que el Espíritu Santo lo toma de la mano, lo saca del bosque, lo pone en el camino, y parten de nuevo. Después de un tiempo, se dice: "Bueno, yo fui muy tonto. Pude haberlo hecho por mi cuenta, realmente no necesito estar tan nervioso." Se da la vuelta y el guía personal ya no está allí. Él dice: "Voy a seguir adelante." Alrededor de cuarenta y ocho horas más tarde, ¿sabe dónde está? Está en medio de un pantano y cada paso que da se hunde más profundo. Una suave voz le dice: "Tal vez me necesitas ahora." "Oh Espíritu Santo, sácame de esto." Y allá van de nuevo. Luego se vuelve a su guía y dice: "Oye, sabes, tengo un mapa aquí; tal vez eso ayude." El Espíritu Santo dice," yo no necesito el mapa, conozco el camino. Además, yo soy el que hice el mapa." después usted puede empezar a interpretar el mapa, a explicárselo. ¿Lo ve? Sin el Espíritu Santo el mapa sólo lo llevara al pantano.

Ahora usted dice que no necesitamos la ley. Oh, sí la necesitamos, pero tenemos que entender lo que la ley hará por nosotros y lo que no hará por nosotros. Cuando hablo de la ley estoy hablando acerca de las reglas. Puede ser ley del gobierno, puede ser ley de la iglesia, puede ser un conjunto de reglas de una denominación o una congregación o lo que sea. La ley tiene dos funciones, y no estoy diciendo sólo dos funciones. En primer lugar, define y restringe el mal. Establece límites. Actualmente, con la ruptura de la ley en Gran Bretaña todos los límites están siendo abolidos. Realmente no hay límite a lo que la gente puede hacer. Así que necesitamos la ley pero no nos hace justos.

En segundo lugar, la ley permite a la gente vivir juntos en armonía. Si no existiera la ley no podríamos vivir juntos. Veamos las normas de tráfico, aquí en Inglaterra se conduce por el lado izquierdo, en los Estados Unidos se conduce por el lado derecho. No importa mucho de qué lado conduzca pero si usted no sabe de qué lado están conduciendo las personas se va a meter en problemas. Eso es sólo un ejemplo sencillo. Si va a convivir con la gente va a tener que mantener ciertas reglas simples. Si usted es una familia, el padre de familia está obligado a poner ciertas reglas simples sobre la hora en que los niños se van a la cama, sobre la forma en que guardan sus juguetes, todo tipo de cosas. No estoy en contra de las reglas; Estoy totalmente a favor de reglas si son sensibles. Todo lo que digo es que las reglas no lo hacen justo.

Hablemos por un momento acerca de las reglas de la iglesia, las denominaciones. No estoy en contra de ellas. Si usted pertenece a una iglesia o una denominación, creo que debe respetar y obedecer sus reglas. Si usted no puede hacer eso probablemente no debería de pertenecer a ella. Sin embargo, ellos no lo hacen justo. La mayoría de las reglas de la iglesia, y podría haber excepciones, en realidad no tratan las cuestiones básicas, se ocupan de cuestiones secundarias. Le dejan la impresión de que si sigo estas reglas es todo lo que necesito hacer. Ahí es donde son muy engañosas.

Déjeme darle un ejemplo sencillo del Sermón del Monte, las Bienaventuranzas. Solo seleccionaré seis. Jesús dijo:

“Bienaventurados los pobres en espíritu…”

¿Las reglas de la iglesia lo hacen pobre en espíritu? No tienen nada que ver con ello.

“Bienaventurados los mansos. . .”

¿Cuantas reglas de una iglesia producen mansedumbre?

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia...”

¿Las reglas de una iglesia lo hacen hambriento y sediento de justicia?

“Bienaventurados los misericordiosos. . .”

La mayoría de las reglas de la iglesia no exigen misericordia. Algunas lo hacen.

“Bienaventurados los de limpio corazón...”

Las reglas de una iglesia no pueden hacerlo limpio de corazón.

“Bienaventurados los pacificadores...”

En términos generales, las iglesias con más reglas son las que tienen más peleas. ¿Es cierto esto? Si escoge, y yo no voy a nombrar a ninguno de ellos, si escoge a los grupos más legalistas. Bueno, voy a mencionar algunos. Los Hermanos, los Bautistas, para mencionar sólo dos. No estoy en contra de ninguno. No se puede contar el número de divisiones que se han producido en cualquiera de esos grupos. ¿Por qué? Debido a sus reglas. Adhieren todo a sus reglas. Y cuando uno vive por reglas tiene que seguir haciendo más y más reglas. Bueno, Moisés hizo diez, pero muchas iglesias tienen mucho más que eso.

Mi amigo Bob Mumford fue pastor hace años y me dijo que tenía treinta y tres reglas para su iglesia. Un miembro de la iglesia vino a él y le dijo: "Moisés dio diez, ¿cómo es que usted da treinta y tres?" Usted se dará cuenta de que si hace reglas tendrá que hacer más reglas. ¿Sabe usted cuántas normas o leyes hay en el judaísmo ortodoxo actualmente? Seiscientas trece. Los judíos ortodoxos, si son honestos con usted, le dirán, "Ninguno de nosotros observamos más de treinta y dos de ellas."

Déjeme darle otra Escritura que me ha impresionado. Sólo considere si las reglas de la iglesia pueden producir esto. Efesios 5:20. Es parte de una descripción de lo que significa ser lleno del Espíritu Santo. Dice:

Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Esa es una demanda asombrosa, dando siempre gracias por todo. Por ejemplo si tiene un accidente automovilístico y su auto queda todo abollado. ¿Se detiene y da gracias por el auto? O bien, un miembro de su familia muere. ¿Le da las gracias? No es natural; nunca lo podrá hacer por un conjunto de reglas. Ninguna regla producirá ese resultado. Sólo hay una cosa que producirá ese resultado, es la gracia.

Como ve, Dios ha diseñado la vida cristiana para que no pueda vivir sin la gracia de Dios. La motivación detrás de la mayoría de las reglas es esta, la vida cristiana es bastante difícil, pero vamos a seguir con nuestro conjunto de reglas. En realidad, Dios ha diseñado la vida cristiana de tal manera que no pueda vivir sin la gracia de Dios, usted depende totalmente de la gracia de Dios.

Permítanme sugerirle tres resultados que normalmente se dan por depender de reglas en la iglesia para obtener justicia. Número uno, promoverán la justicia propia y el orgullo como los fariseos en Lucas 18 cuando subieron al templo. Había un recaudador de impuestos, usted conoce la parábola. Jesús dijo en Lucas 18:10:

“Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo y el otro recaudador de impuestos.”

Los recaudadores de impuestos eran excluidos para la sociedad judía.

“El fariseo puesto en pie, oraba para sí de esta manera…”

Quiero que note la frase "oraba para sí." Él no estaba orando a Dios, estaba orando para mismo.

“Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos.”

Dijo estas palabras con un amargo desprecio.

“Yo ayuno dos veces por semana; doy el diezmo de todo lo que gano. Pero el recaudador de impuestos, de pie y a cierta distancia, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, ten piedad de mí, pecador.” Y Jesús comentó [ahora escuchen] Os digo que éste [el recaudador de rentas] descendió a su casa justificado pero aquél no.”

¿Quien alcanzó la justicia? No fue el fariseo con sus leyes, pero el recaudador de impuestos suplicando por misericordia. Básicamente, el mantener las reglas lo hará muy orgulloso, hablando religiosamente.

En segundo lugar, el mantener las reglas de la iglesia distraerá su atención de las cuestiones realmente importantes. Como Jesús dijo a los fariseos, y ellos son realmente el ejemplo bíblico de las personas que viven bajo reglas religiosas, en Mateo 23:23:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas.”

Él dijo que no está mal pagar el diezmo de la menta y el eneldo y el comino, pero las cosas que realmente importan: la justicia, la misericordia y la fe--esos fariseos estaban tan entretenidos con sus reglas sobre los diezmos que eran ajenos a las exigencias de la justicia, la misericordia y la fe.

Y luego está el efecto de mantener las reglas que tiende a tener sobre nosotros. Tiende a enfocarnos en una periferia, en los problemas secundarios, y nos causa que ignoremos lo principal. ¿Recuerda lo que dije la primera noche, el tema principal es el amor? El propósito de este mandamiento es el amor. Cualquier cosa que se desvíe de eso son palabras ociosas y vana discusión. ¿Cuántas iglesias en realidad se centran en el amor? ¿Cuántas iglesias tienen reglas que, si pudieran, están diseñadas para producir amor en las personas?

Creo que probablemente esté de acuerdo conmigo en que, básicamente--hay maravillosas excepciones, pero la mayoría de las personas legalistas son personas sin amor. Eso no es un accidente, es causa y efecto. Eso es lo que hace el legalismo.

¿Cuál es la alternativa? Este es un tema que podría tratarlo toda una semana, pero voy a tratar de ser breve. La alternativa es la gracia. ¿Qué es la gracia? Usted puede obtener algunas definiciones teológicas. La gracia es el favor de Dios hacia los inmerecidos y los no merecidos. Está bien, eso es teología. Pero no hace que la gracia suene muy emocionante. La gracia es algo intangible pero absolutamente real y muy poderosa. Es un poder. Es sobrenatural. Yo he dicho muchas veces que la gracia comienza donde termina la capacidad humana. Mientras lo haga por si mismo usted no necesita la gracia de Dios. Cuando llegue al final de todos sus recursos hay un recurso sobrenatural de Dios que está disponible para usted, es la gracia.

La Ley y la gracia son de exclusividad mutua. Volvamos a Romanos por un momento. Note cuántas veces tenemos que ir a Romanos. Es porque el tema de los Romanos es la justicia. Esta es una afirmación sorprendente. Si usted nunca ha sido sorprendido por esta declaración. Si usted nunca ha sido sorprendido por esta declaración, en realidad nunca la ha entendido. Romanos 6:14:

“Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia.”

Permítanme señalar que fui un maestro de lógica y eso a veces me ayuda. Déjeme señalar dos consecuencias lógicas. En primer lugar, no se puede estar bajo ambas. Es la ley o es la gracia. No se les puede mezclar, no puede tener ambas cosas, usted tiene que escoger.

En segundo lugar, si usted está bajo la ley el pecado tendrá dominio sobre usted. ¿Puede aceptar esto? Es esa una interpretación razonable de la Escritura. Pablo dijo en otro lugar en 1 Corintios 15:56:

…el poder del pecado es la ley.

Esa es una declaración sorprendente, ¿verdad? Le diré por qué, a mi manera simple, porque cuando se tiene la ley es como tener algo en frente de usted, por ejemplo, una loza con diez mandamientos. Está fuera de usted, es externa, y se dice a sí mismo: "Voy a guardar eso." ¿En qué está confiando? Está confiando en usted mismo. Cuando hace esto se activa al viejo hombre, incluso si estaba muerto. Una gran cantidad de cristianos comienzan en la gracia y terminan en la ley. Se remontan al pasado para confiar de nuevo en su propia capacidad y sus propios esfuerzos. Cuando hace esto reactiva al hombre viejo que murió cuando vino a Cristo. Voy a leer esas palabras otra vez. Espero que se las lleve en su corazón. Reflexione sobre ellas. Vea si afectan la forma en que vive.

“el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia.”

Me gustaría pedir a cada uno de ustedes, no tiene que contestar en voz alta, ¿Cuál de las dos es? ¿Dónde está? ¿Está bajo la ley o está bajo la gracia? No es una y la otra; es una o la otra.

El pasaje que Ruth y yo citamos decía “por gracia hemos sido salvos mediante la fe.” Creo que las personas en ciertos movimientos han invertido eso y han dicho “por fe hemos sido salvos mediante la gracia,” pero no es así. Por gracia hemos sido salvos mediante la fe, y esto no de nosotros, es el don de Dios. La fe que nos salvó fue un regalo que Dios nos dio para que pudiéramos ser salvos. No por obras, para que nadie se gloríe, eso es correcto. Verás, lo que las obras producen es orgullo.

Soy muy consciente de que la Biblia dice que la fe sin obras está muerta, Santiago 2:26. Pero usted tiene que tener el orden correcto. Primero la fe, después las obras. Las obras son el producto, el resultado de la fe. Si usted tiene una fe real producirá resultados reales en su vida. Si no hay resultados reales usted no tiene una fe verdadera, sólo tiene fe nominal.

Y ahora este pasaje que leí en la noche del domingo, quiero volver a leerlo esta noche, Gálatas 5:6. ¿No es interesante cómo nos volvemos de Romanos a Gálatas y viceversa? Gálatas 5: 6:

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.

Así que la fe sin obras está muerta, la fe obra por el amor. Por lo tanto, la fe sin amor está muerta. ¿Recuerda lo que dijimos? ¿Que dijimos? Creo que lo diremos de nuevo. La fe sin amor está muerta. Dígalo otra vez. La fe sin amor está muerta.

Permítanme cerrar muy brevemente recalcando por unos momentos sobre el funcionamiento y los efectos de la gracia. Mi objetivo es darle un apetito por la gracia porque no hay palabras para expresar lo maravilloso que es la gracia de Dios, es totalmente deseable, es inestimablemente preciosa es la gracia de Dios. Solo leeré unos cuantos pasajes de Pablo. 1 Corintios 15:10. Pablo se está comparando con aquellos que fueron apóstoles antes de él y él dice en el versículo 9:

Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí.

La palabra gracia aparece tres veces en ese versículo. Pablo dice: "No merecía nada. Yo era el peor, era el principal de los pecadores. Pero Dios eligió demostrar Su gracia en mí, y por Su gracia soy lo que soy. Su gracia no me fue otorgada en vano, sino que por Su gracia he trabajado más abundantemente que todos ellos; sin embargo, no yo, sino la gracia de Dios que estaba conmigo. ¿Puede ver que la gracia es algo que está en usted? No es sólo una abstracción teológica; es algo infinitamente poderoso, inagotablemente rica.

Y luego, en 2 Corintios 12-- y quiero ofrecerle esto como una palabra de consuelo y consolación para los que tienen problemas insolubles. Y puede haber muchos de ustedes aquí esta noche. No es el primero. Pablo tenía un problema que no podía resolver y Dios no lo resolvía por él. Aquí es cuando es realmente muy desalentador cuando sabe que Dios podía hacerlo, pero que no lo hizo. Esto es lo que dice, 2 Corintios 12: 7:

Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente…

¿Cuál fue el problema que estaba custodiado en su contra, en una palabra? Orgullo, así es.

… me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.

Ahora, esta es mi teoría personal. Creo que había un ángel satánico, un principado o poder, algo por el estilo, que tenía una sola asignación: crear problemas a Pablo. Y el problema que atravesó fue absolutamente antinatural. A cada lugar que llegaba terminaba en una revuelta, por lo general terminó en la cárcel o golpeado o echado fuera de la ciudad. No sucedió con los demás apóstoles. Ellos tuvieron sus problemas, todos ellos, pero había algo totalmente antinatural por lo que Pablo tuvo que pasar. Él dijo fue un ángel de Satanás que me abofeteo. No tenía ninguna otra asignación, sino crearme problemas. Dondequiera que fui, el agitó los problemas. Él dijo:

Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.

No una ni dos, sino tres veces Pablo dijo: “Dios, quita a este ángel de mi espalda. No creo que pueda soportarlo más.” No lo dijo. Quizás nunca lo diría. Dios le dijo:

Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

Dios dijo todo lo que necesitas es mi gracia. Nunca es insuficiente, siempre es suficiente. Y para aquellos que vinieron aquí con problemas y que se irán con problemas, y tal vez has orado y ayunado, sólo quiero decirle que la gracia de Dios es suficiente, al igual que lo fue para Pablo.

Nosotros los predicadores no podemos resolver los problemas de todos. A veces ni siquiera podemos resolver los nuestros. Pero la gracia de Dios es suficiente para cada uno que confía en él.

Y luego hace una afirmación asombrosa. Les digo, he leído este versículo cientos de veces y tuve que decirle a Dios: “Dios, sé que está en la Biblia, sé que Pablo lo dijo, pero no puedo decirlo honestamente.”

Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Y continúa diciendo:

Me gozo en las debilidades. . .

Escuchen esto.

… me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

¿Qué lo hizo fuerte cuando estaba débil? La gracia de Dios. ¿Puede decir eso, me deleito en las debilidades, en las angustias, en las persecuciones? No sé si puedo, pero sé que estoy mucho más cerca de poder decirlo de lo que estaba, tengo que decirlo. En parte, a través de observar a mi esposa, porque ha tenido durante varios años diversos problemas físicos extremadamente debilitantes. Dios ha venido en su ayuda en varias ocasiones, a veces con sanaciones milagrosas. Pero los problemas no están todos resueltos. He observado en mi esposa, y lo digo en su presencia, la creciente gracia de Dios en ella. Dos de las peores cosas para su condición son los viajes en avión y sentarse en reuniones. Quiero decir, si tuviera que elegir un estilo de vida, esa sería la última cosa que elegiría. Muchas mujeres habrían dicho: "Bueno, Dios no me ha sanado, así que simplemente me rindo." Ella no dijo eso. ¿Por qué no? La gracia de Dios.

Hermanos y hermanas, cuando se llega a la parte más baja, es cuando la gracia de Dios es más generosa. Él siempre la tendrá disponible para usted; El nunca retendrá Su gracia para dársela. Tal vez no resuelva su problema. ¿Por qué volver a la ley? ¿Por qué volver a un conjunto de reglas tonto cuando se puede tener la gracia de Dios?

Quiero que quede claro, yo creo en reglas, pero no creo que las reglas nos hagan justos.

Veamos lo que dijo Pablo en Efesios 1 y creo que eso es lo más lejos que iremos esta noche. Efesios 1. Usted nota que hay ciertas cartas de Pablo que el sólo escribió. Algunas fueron escritas por él y por otros, pero ciertas epístolas contienen su revelación única. Romanos es una, Efesios es otra. Romanos contiene la justicia de Dios, Efesios revela a la iglesia. Es una revelación única de la iglesia. Sólo quiero leer algunos versículos de Efesios 1, que comienza en el versículo 3:

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor…

Permítame preguntarle, ¿puede cualquier conjunto de reglas hacerlos santos y sin mancha delante de Dios en amor? Es absurdo. Las personas que viven por reglas han perdido la visión del llamado de Dios.

… habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia.

¿Por qué Dios ha sido tan bueno con nosotros? Porque quiere que lo alabemos por la gloria de Su gracia. Queremos ser una demostración viva de la gloria de Su gracia. Hermanos y hermanas, cuando las cosas son más difíciles y las presiones son mayores, es entonces cuando realmente tienen una oportunidad única de dar a Dios la gloria por Su gracia. Cuando todo va bien, la gente dice: "Después de todo, yo podría hacer eso." Cuando todo va mal y no te rindes, y continúas orando y alabando a Dios y amándolo, estás satisfaciendo Su corazón. Él quiere que Su gracia traiga gloria a Su nombre.


Y luego dice en el versículo 7:

En quien [en Jesucristo] tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia…

Quiero decirle que, Dios no es pobre en la gracia. Él tiene suficiente para todo el mundo y bastante para compartir. Recuerde eso.

Y luego Pablo continúa en el siguiente capítulo, capítulo 2, comenzando en el versículo 4:

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Aquí hay tres tiempos pasados conectados con la muerte y la resurrección de Jesús y su efecto en nuestras vidas. Dios, estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida, nos resucitó y, no se detenga ahí, Él nos entronó. Todo esto es en tiempo pasado. No es el futuro, es aquí y ahora. En Cristo se nos ha dado vida, resucitado de la tumba del pecado, y exaltado para sentarnos con El en Su trono. Ahora, ¿podría cualquier conjunto de reglas lograr eso para usted? Se dará cuenta que Pablo dice que es la riqueza de Su gracia.

Y ahora un pensamiento final de Efesios que siempre me emociona. Pablo dice que su trabajo como predicador en Efesios 3: 9 fue:

… y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales…

Es intencional, eso significa que el propósito de Dios fue su multiforme sabiduría para que a través de nosotros sea dado a conocer a todas las huestes del cielo. ¿No es emocionante? Y se dará cuenta que la palabra multiforme en griego es multifacética. No hay dos de nosotros iguales. Dios nunca hace a una persona una copia de papel carbón de otra. Y cada uno de nosotros es una demostración única de los poderes celestiales de la gracia de Dios. ¡Qué destino! ¡Qué destino!

Hermanos y hermanas, ¿cómo podríamos cambiar esto por un conjunto de reglas tontas de la iglesia? Escúcheme. Mantenga las reglas de su iglesia. Si pertenece a la iglesia es necesario seguir las reglas. Si no puede mantener las reglas, no pertenezca a la iglesia. Pero nunca se imaginen que eso los hará justos. No es así. No es así.

Creo que eso es todo lo que tengo que decir. Yo sólo confío en que, de alguna manera, por la gracia de Dios, haya sido capaz de darle a probar la gracia de Dios, una especie de deseo de la gracia de Dios, una cierta capacidad para aceptar la gracia de Dios cuando las cosas son más difíciles, cuando su necesidad es mayor. Les digo esta noche que Dios me ha dado un corazón de compasión para cada uno de ustedes. Sé que hay muchos de ustedes con situaciones extremadamente difíciles. Problemas del hogar, situaciones de trabajo, situaciones de relaciones. Hermanos y hermanas, ni el Hno. Don Double ni yo ni el Hno. Yanker ni nadie que haya estado en la plataforma pueden resolver todos sus problemas. Pero podemos dirigirlo a la gracia de Dios. Su gracia es suficiente. Él quiere que seamos una demostración para todo el universo eterno que está arriba por encima de nosotros de lo que Su gracia puede hacer en las vidas humanas.

Ruth y yo tuvimos recientemente a una mujer joven para trabajar con nosotros brevemente, ella había sido casi todo lo que se puede ser. Una prostituta, una madre soltera, una drogadicta. Fue tan mala madre que los servicios sociales tuvieron que quitarle a su hijo. Y, ella fue salva. Le diré que si usted no supiera nada de su pasado no podría creer lo que dejó atrás de ella porque ahora ella es pura y radiante en todos los aspectos de su vida. Esa es la gracia de Dios. No se engañe, no se conforme con menos.

Señor, ¿qué debo de decir ahora?

Creo que tengo que decir una cosa. Hay algunos de ustedes aquí esta noche que en realidad nunca se han entregado totalmente a la gracia de Dios. En realidad, nunca han dejado que la gracia de Dios entre en sus vidas. Es como si El estuviera dispuesto, y usted ha estado esperando, pero, por incredulidad, a través del egocentrismo, a través de la auto-confianza, nunca se ha abierto. En realidad, nunca ha venido al lugar donde entienda que, si va a ser hecho justo, lo primero que tiene que hacer es dejar de hacer obras.

Algunos de ustedes son buenos miembros de la iglesia, pero esa revelación nunca les ha llegado. Y esta noche quiero orar por usted para que Dios le muestre que cuando llegue al final de todo lo que puede hacer, es ahí donde comienza Su gracia. Si desea que oremos por usted aquí en la plataforma con ese fin, de que lleguen hasta el final de todos sus esfuerzos de querer hacerse justos, y acepte la gracia de Dios, si quiere una oración para ese fin, y este es el único problema que voy a plantear esta noche, sólo pónganse de pie donde se encuentre. Voy a pedir a los hermanos que están detrás de mí que vengan y se unan a mí en la plataforma. Recuerde lo que está diciendo, en realidad nunca he llegado al final de mis propios esfuerzos para ser bueno y para ser justo. Tal vez sea un reconocimiento difícil, pero si quiere nuestras oraciones, donde quiera que esté en este auditorio, simplemente póngase de pie.

Miren, al ponerse de pie, una cosa que han hecho es humillarse. Están diciendo realmente: "Sé que no he podido lograrlo. He intentado mucho, he trabajado duro, pero nunca funcionó." Escuchen, si alguna vez hablan de ello, se equivocan. No es eso, es Él. No funciona, Él sí funciona.

Muchos de ustedes tal vez necesitan buscar consejería. Muchos de ustedes tal vez necesitan ser instruidos de forma básica en el Evangelio. Y si es así, lo animamos a que busque su pastor o alguna otra persona que le puede aconsejar. Pero ahora vamos a orar por usted.

“Padre Celestial, estamos tan agradecidos esta noche por las personas que han llegado al final de sí mismas, que han visto que no podían, por sus propios esfuerzos, lograr el tipo de resultados que tú les ofreces gratuitamente a través de tu gracia. Señor, invocamos tu bendición ahora en el nombre de Jesús sobre cada persona que está aquí, que tu gracia venga sobre ellos ahora. En el nombre de Jesús, libera gracia en sus corazones, vidas y situaciones. Situaciones que tal vez eran intolerables antes, pero tú les darás victoria a través de tu gracia. Gracias por cada uno que está recibiendo tu gracia por fe en este momento, de acuerdo con la Palabra de Dios. Por gracia hemos sido salvos por medio de la fe, y esto no de nosotros mismos; pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos su obra maestra, creados en Cristo Jesús, para buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Hermanos y hermanas, solo quiero que se den cuenta de que en este momento el cielo está mirando hacia abajo. Los ángeles están asombrados y están diciendo o pensando: “¿Quieres decir que esas personas que están de pie allí esta noche van a compartir el trono contigo? Ellos son los fracasados, son los inadaptados, son las personas que no pudieron tener éxito.” Dios dice: “Ellos serán la demostración de mi gracia para todo el universo por toda la eternidad.” Amén.

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