El Espíritu del Anticristo

Derek Prince
*First Published: 1989
*Last Updated: marzo de 2026
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Esta es la tercera charla en una serie de charlas sobre el tema: “Los enemigos que nos acechan”. En nuestras primeras dos charlas, hablamos en primer lugar de las características y la estructura del reino de Satanás. Señalé que hay dos reinos espirituales que se oponen: el reino de Dios y el reino de Satanás. Ambos son reinos espirituales; ambos son invisibles a los ojos naturales en este momento, pero muy reales. Vimos que el reino de Satanás empezó con un arcángel que se llamaba originalmente Lucero, que incitó a un grupo de ángeles a rebelarse contra Dios y estableció un reino antagónico en un sitio llamado en el Nuevo Testamento “los lugares celestiales”. Esa frase “los lugares celestiales” ocurre cinco veces en la Epístola a los Efesios, que es el libro donde más se expone la revelación de Dios a la Iglesia. Me parece que no es casualidad que ahí se haga hincapié en los lugares celestiales. A la Iglesia de Jesucristo le corresponde luchar en los lugares celestiales contra otro reino que también está ubicado en los lugares celestiales. Para los que están confundidos, quisiera señalar que en la Biblia la palabra “cielos” aparece en el plural desde el primer versículo en adelante. Hay más de un cielo. En algún sitio entre nuestro planeta y el trono de Dios, el cielo de la presencia de Dios, hay un reino satánico enemigo que se opone a Dios.
Luego hablamos en nuestra segunda charla de una de las actividades principales del reino satánico, una de las principales maneras en que se manifiesta su poder, que es la brujería. Para muchas personas, la palabra “brujería” da a entender algo propio de la Edad Media, que desde hace mucho tiempo dejó de tener significado en nuestro mundo actual. ¡Pero no es así! La brujería es muy real, y creo que en toda la historia, nunca se ha practicado tanto como se practica hoy. Muchas naciones que una generación atrás se hubieran considerado “cristianas”, hoy están invadidas por las fuerzas siniestras de la brujería.
Procuré dar una definición breve de tres aspectos de la brujería. Primeramente, como obra de la carne, como una de las maneras en que se expresa la naturaleza caída del hombre. Mencioné tres palabras clave: manipular, intimidar y dominar. La meta de la brujería es sencillamente controlar a las personas de modo que hagan lo que uno quiere. No usa medios lícitos. La brujería está muy ligada a la rebelión. Es el fruto de la rebelión del hombre contra Dios.
El segundo aspecto de la brujería es que es una religión satánica sobrenatural con diferentes aspectos y facetas. En la mayoría de los países, al sacerdote de la brujería se le conoce como “brujo”. No pudiéramos encontrar ni un solo sitio en toda la tierra donde la gente no haya practicado la brujería, la mayoría desde tiempos inmemoriales. Y en muchísimos lugares del mundo, todavía es la actividad espiritual que prevalece.
Luego, en tercer lugar, hablamos de la brujería dentro de la Iglesia, lo cual es uno de los golpes maestros de Satanás. Pablo les escribió a los cristianos gálatas y dijo: “¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó..? [o “embrujó” en otra versión]. Vimos que la prueba de que estaban embrujados era que la obra de Jesucristo en la cruz había sido encubierta. Por lo tanto, habían sido privados de todos los beneficios que Jesús había obtenido para ellos. Esta obra de la brujería se expresó en la Iglesia a través de dos cosas principales: la carnalidad, el depender de la carne en vez del Espíritu, y un fruto de la carnalidad, que es el legalismo. Me parece —y no creo que esté exagerando— que es muy probable que la mayoría de los cristianos profesantes correspondan a esa descripción. Se han apartado de la gracia y del poder sobrenaturales del Espíritu Santo, y ahora recurren a métodos humanos, y de cierta forma están enredados en muchos procedimientos legalistas. En algunos sitios he comentado que el cristianismo no es una serie de reglas. A veces la gente me mira con asombro. Creo que casi lo aceptarían más fácilmente si dijera que no existe ningún Dios.
Pues, esta noche vamos a hablar de otra manifestación importante del reino de Satanás y de su resistencia a Dios y a la Iglesia de Jesucristo. Vamos a hablar de algo que he titulado “El espíritu del anticristo”. Tenemos que buscar primeramente el pasaje en 1 Juan donde más se habla de esto. 1 Juan 2, empezando con el versículo 18:
Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Fíjense que el advenimiento y la actividad del espíritu del anticristo van a ser más intensos a medida que nos acerquemos al final de los tiempos. Salieron de nosotros [hablando de aquellos anticristos], pero no eran de nosotros [es decir, de la Iglesia de Jesucristo]; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. [Una traducción alterna, y probablemente la más correcta es: “todos vosotros lo sabéis”.] No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.
Antes que nada quisiera tratar de explicar brevemente el verdadero significado de esa palabra curiosa: “anticristo”. Primeramente, debemos tener en cuenta que la palabra “Cristo” viene de un vocablo griego, Christos, que quiere decir exactamente lo mismo que la palabra en hebreo Meshiach, del cual nos viene la palabra “mesías”. Es increíble cuántos judíos y cristianos no se dan cuenta que Mesías y Cristo son dos palabras que significan lo mismo. Así que cuando decimos “anticristo”, significa anti-mesías. Y tal vez sea más fácil entender el concepto si usamos la palabra “mesías”.
La preposición...espero que sepan lo que es una preposición. Si no lo saben, no se preocupen. No necesitan saberlo. ¡Los que no saben lo que es una preposición también pueden ir al cielo! En todo caso, la preposición “anti” viene del idioma griego. Tiene dos significados, y ambas se aplican aquí. Primeramente significa “en contra de”. Así que en primer lugar quiere decir en contra del Mesías. También significa “en lugar de”. De modo que el propósito final es poner un mesías falso en lugar del Mesías verdadero.
En primer lugar, esta potestad busca excluir al mesías, y luego, sustituirlo por un mesías falso. Así que el procedimiento conlleva dos etapas. Cuando empiecen a entender esto, creo que verán que el espíritu del anticristo actúa poderosamente en casi toda la Iglesia profesante.
Ruth y yo tenemos amigos en los Estados Unidos que pertenecen a una iglesia evangélica tradicional de la vieja escuela. No quiero nombrar la denominación. Me dijeron que en su iglesia, se podía hablar de Buda, de Sócrates, de Platón o de Martín Lutero King sin que nadie se enojara, pero si se hablaba de Jesús, todos se enojaban. ¿Qué es eso? El espíritu del anticristo. ¿Entienden? Está en la primera etapa; está eliminando al verdadero Mesías. Pero todos debemos tener en cuenta que los propósitos de Satanás no terminan ahí. Su meta es sustituir al verdadero Mesías con uno falso. Así es que funciona.
Esto se hace evidente cuando vemos que esta obra de Satanás sólo entra en vigor donde Jesús ha sido predicado. La gente no puede rechazar a Jesús si nunca ha oído de él. La brujería es diferente; es propia de todo el género humano caído. En realidad, como dije anteriormente, es la religión universal de la humanidad caída, bajo diferentes formas y con sus diferentes manifestaciones y ceremonias. Pero el espíritu del anticristo sólo se puede manifestar donde ya se ha predicado a Cristo.
Cuando Jesús fue tentado en el desierto al principio de su ministerio, dice en el evangelio de Mateo que él le dijo a Satanás: “Quítate de delante de mí”. Esa es la manera normal de traducirlo. Pero también sería muy posible traducirlo: “Sigue detrás de mí”. En mi opinión, es una realidad espiritual que dondequiera que se proclame a Jesús y se predique el evangelio, Dios permitirá que luego se predique el mensaje opuesto. La verdad es que la humanidad se verá obligada a escoger entre el verdadero Mesías y el falso. El hecho de que Dios no excluya las opciones erradas es parte de su manera de tratar con nosotros. Es nuestra responsabilidad escoger correctamente. Creo que esto se aplica en gran manera a nuestra generación. Creo que esta generación de una manera u otra va a tener que decidir entre el verdadero Mesías y el falso. Y el espíritu del anticristo es sumamente activo, mucho más de lo que la mayoría de ustedes se imaginan, y nos presiona para que escojamos mal.
Ahora, además del pasaje que leímos en 1 Juan 2, tal vez debamos leer 1 Juan 4:2–3:
En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios... Algunos de ustedes tendrán otras traducciones más cortas que dicen: “todo espíritu que no confiesa a Jesús...”. El significado es el mismo. ...y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.
Si miramos los dos pasajes juntos, veremos que hay tres manifestaciones del espíritu del anticristo. Primeramente, hay muchos anticristos. En el curso de la historia de la humanidad, han surgido y se han manifestado muchísimos anticristos. Hablaré un poquito acerca de unos cuantos en un momento.
En segundo lugar, está “el anticristo” como persona. No muchos anticristos, sino uno específico. A mi juicio, esa es la manifestación final, el producto final del espíritu del anticristo, el cual que yo sepa, todavía no ha sido manifestado en la historia de la humanidad. A menudo le digo a la gente que ya vemos su sombra proyectada sobre el escenario, aunque todavía no hemos visto su persona. Pero al final de esta era, las Escrituras muestran claramente que habrá un gobernante final que es la personificación misma de la maldad y que ejerce un poder supremo. Éste dominará a toda la humanidad por un período breve. Se trata del anticristo en persona.
En tercer lugar, está el espíritu del anticristo. El espíritu del anticristo es el espíritu que obra a través de cada anticristo. Juan nos habla de ciertas características del espíritu del anticristo que son muy importantes. En primer lugar, cuando surge, está muy ligado al pueblo de Dios. Porque Juan dice en 1 Juan 2:19:
[Los anticristos] Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Así que el espíritu del anticristo cuando surge, siempre está ligado de alguna manera al pueblo de Dios. Pero ese no es realmente su lugar y a su debido tiempo eso saldrá a relucir. Esa es una característica del espíritu del anticristo.
La segunda es que niega que Jesús sea el Mesías. 1 Juan 2:22 dice:
¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo...
Luego Juan nos revela la tercera característica:
Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.
Esto es muy importante. El espíritu del anticristo no niega la existencia de Dios. De hecho, dice ser el representante de Dios. Lo que sí niega es la relación que existe entre el Padre y el Hijo dentro de la Trinidad. Y dondequiera que vean esto, lo más probable es que estén presenciando una manifestación del espíritu del anticristo.
Y la cuarta característica del espíritu del anticristo que vemos en 1 Juan 4 es que éste niega que el Mesías haya venido. Probablemente cree en un mesías que está por venir, pero niega que el Mesías haya venido ya.
Quisiera repetir esas cuatro características, porque son sumamente importantes.
Primeramente, cuando surge el espíritu del anticristo, está muy ligado al pueblo de Dios.
En segundo lugar, niega que Jesús sea el Mesías. Obviamente no se trata de paganismo, porque los paganos ni siquiera han oído hablar de Jesús. ¿Me explico? Sólo puede surgir donde se haya proclamado a Jesús.
En tercer lugar, niega la relación entre el Padre y el Hijo dentro de la Trinidad. No necesariamente niegue la existencia de Dios, pero sí niega la existencia de un Dios que se revela como Padre e Hijo.
Y en cuarto lugar, niega que el Mesías haya venido; lo más probable es que enseñe que el mesías está por venir.
Ahora, miremos unos ejemplos históricos. Confieso que lo que voy a decir es un poco controversial.
El problema con la verdad es que tiende a ser controversial. No tengo ningún deseo de ofender a nadie, y no deseo hablar mal de otras religiones. Lo que quiero hacer es presentar la verdad. Sin embargo, la primera y la más tenaz y duradera manifestación del espíritu del anticristo se halla en el judaísmo.
Siempre pensábamos que el cristianismo se había apartado del judaísmo. Eso es básicamente lo que le dirán los judíos. Yo no soy judío, pero mi esposa sí lo es, y estamos sumamente allegados al pueblo judío. Me he dado cuenta que no es así. Lo que pasa es que el cristianismo, las enseñanzas de Jesús y de sus discípulos —no la religiosidad que vino después, sino las enseñanzas de Jesús y de sus discípulos— son la verdadera continuación de la religión del Antiguo Testamento. Y el judaísmo es el que se ha apartado. Es muy importante entender esto, sobre todo si uno está tratando con personas judías, como lo hacemos nosotros a menudo.
De modo que esa es la primera característica: cuando surge, está muy ligado al pueblo de Dios. En realidad, no soy ningún experto en cuanto al judaísmo, pero si analizamos sus enseñanzas, veremos que aunque no lo reconozcan los judíos, gran parte de esta religión consiste en negarse a creer en Jesús. Mucho de lo que se enseña es una manera de negar las afirmaciones de Jesús.
La segunda manifestación del espíritu del anticristo dentro del judaísmo es muy sencillo. El judaísmo niega que Jesús sea el Mesías. Pero sí cree en un mesías que está por venir.
En tercer lugar, niega la relación entre el Padre y el Hijo dentro de la Trinidad. Rechaza la afirmación de Jesús de ser el Hijo de Dios, y no acepta el hecho de que Dios tenga un hijo.
En cuarto lugar, como ya dije, niega que haya venido el Mesías.
Para que vean que esto es algo que tiene vigencia en la actualidad, voy a contarles algo interesante que pasó el verano pasado, en 1988. Unos carteles muy bien hechos aparecieron en todas las calles principales de la ciudad de Jerusalén. Decían en hebreo: “¡Ha llegado el Mesías! Si quiere conocerlo, vaya al monte de los Olivos cierto domingo, y él estará ahí”. Muy bien impresos...no tengo ninguna idea de quién las habrá imprimido. Sí sé que un reportero se presentó allí para ver qué pasaría, pero no encontró al Mesías. Les digo esto para que vean lo importante que es este tema. Si uno les habla a los judíos con una actitud compasiva y usa la palabra “mesías”, la expresión de su rostro cambia, porque es una palabra que tiene un significado especial para el pueblo judío.
Ahora quiero compartir con ustedes una opinión mía. No tienen que estar de acuerdo conmigo. Quiero buscar Mateo 27 un momento y leer un versículo. En mi opinión, en este versículo vemos la primera manifestación fuerte del espíritu del anticristo. Mateo 27:21. Han traído a Jesús delante del gobernador, Poncio Pilato. Pilato encuentra a Jesús completamente inocente, pero los líderes religiosos judíos se empeñan en acusarlo e incitan a toda la multitud judía a ponerse en su contra. Debemos recordar que muchas de las personas en esa multitud deben haber formado parte de aquella otra multitud que sólo una semana antes había recibido con gozo a Jesús al entrar él en Jerusalén, tendiendo en su camino ramas de palmera y diciendo: “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. Esto nos muestra algo que creo que no debemos olvidar: los seres humanos son muy inconstantes. En sólo una semana cambiaron por completo su actitud. Pero no creo que haya sido solamente una reacción humana natural; creo que se estaba librando una tremenda batalla espiritual en el ámbito invisible. Y desafortunadamente, prevaleció el espíritu del anticristo. Pasó lo siguiente: El gobernador, Poncio Pilato, llevó afuera a Jesús y dijo: “Tienen el privilegio de que yo libere a un prisionero cada año en esta época. ¿Quieren que libere a Jesús o a Barrabás?” Barrabás era un agitador político, un asesino y un hombre violento. Nunca había hecho nada bueno para nadie. En cambio, Jesús nunca le había hecho daño a nadie. Había sanado, bendecido y dado de comer a miles de personas. No había ninguna razón lógica para volverse en contra de Jesús. No tenía nada que ver con la lógica; estaba obrando una fuerza espiritual. Me parece que este es el versículo clave, Mateo 27:21:
Y respondiendo el gobernador [Pilato], les dijo [a la multitud de judíos]: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte?
Israel es como un ejemplo de lo que pasará con la humanidad, porque creo que en cierto momento, todo ser humano tendrá que tomar una decisión: ¿Quieren a Jesús, el Salvador, el sanador, el justo...o quieren a Barrabás, un agitador político violento y malvado? De cierta manera, Barrabás es un tipo del anticristo. Y escogieron, ¿a quién escogieron? A Barrabás. Escuchen, no seamos demasiado prontos a acusarlos. Asegurémonos de no cometer el mismo error cuando llegue el momento. Estaba obrando una potestad espiritual, y ésta invadió a la multitud y la transformó. Se volvieron casi locos de ira, celos y furia, sin que hubiese causa alguna. Yo personalmente creo que fue en ese momento que el espíritu del anticristo impactó por primera vez a la humanidad. Y en cierto sentido ha querido dominar al pueblo judío desde ese momento.
Jesús les había advertido. Si buscamos Juan 5:43, en ese momento estaban poniendo en duda su afirmación de que era el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús dijo:
Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.
Esto se ha comprobado. En otras palabras, “Yo soy el verdadero Mesías, pero no quieren recibirme. Si viniera un falso mesías en su propio nombre, lo recibirán”. La enciclopedia judía registra unos cuarenta falsos mesías que han venido desde entonces y que el pueblo judío ha recibido. Sólo para nombrar unos cuantos, probablemente el más famoso sea Bar Kockva, quien organizó una sublevación contra Roma en el año 138 d.C., creo. Luego hubo Moisés de Creta, creo que más o menos en el año 500 d.C. quien convenció a las personas que debían salir desde Creta y adentrarse al mar porque ahí se encontrarían con el mesías. Miles de personas lo hicieron y se ahogaron. Luego en el año 1666, que supuestamente era el año milagroso, Sabbototsfe dijo ser el mesías y fue recibido con mucho entusiasmo por multitudes.
Una de las enseñanzas falsas del judaísmo, que no se enseña en todas sus ramas, pero sí en algunas, es que el que le devuelve el templo al pueblo judío es el Mesías. Saben, estoy seguro que el sitio en donde se encontraba el templo, el lugar sagrado de todo el pueblo judío, todavía lo ocupa una mezquita musulmana. Los judíos ni siquiera tienen permiso de ir allí, aunque en realidad controlan toda la zona. Personalmente, creo que si surgiera un personaje político que de alguna manera pudiera intervenir en la situación política del Oriente Medio y obtener para el pueblo judío el derecho de construir ahí su templo, lo recibirían como mesías con mucho entusiasmo y él atraería a toda la comunidad judía en todo el mundo. Quizás no falte mucho para que pase eso.
Ahora miremos otra manifestación importante del espíritu del anticristo. En la actualidad, es sumamente importante que nosotros los cristianos estemos informados acerca de esto. Se trata del Islam, el nombre que se le da a la religión de Mahoma. La palabra “Islam” significa perfección, entereza, realización.
Mahoma surgió en el siglo siete de esta era en la península árabe; dijo ser un profeta y dijo haber recibido de un arcángel en una cueva la revelación de la religión que llegó a ser el Islam. Él alegaba que su religión, el Islam, era el cumplimiento del Antiguo y del Nuevo Testamento. Alegaba que en los evangelios los cristianos habían pervertido la verdad y que él, mediante el Islam, la estaba restableciendo. Eso es básicamente lo que afirmaba Mahoma. Al principio creyó que ya que rechazaba la idolatría y también las enseñanzas del cristianismo, que los judíos lo seguirían. Pero sufrió un desengaño. Cuando no lo siguieron, se puso en su contra y empezó a perseguirlos.
Consideremos las enseñanzas del Islam. Personalmente, creo que en estos momentos, en el mundo entero, el Islam es la potestad más fuerte y más malévola que se opone a la verdad de Dios. Es una tragedia que tantos creyentes en el occidente hayan totalmente malentendido y subestimado el Islam. Si llegara al poder, aplastaría antes que nada a los judíos, y luego a los cristianos. En los países musulmanes a través de los siglos, a los cristianos y judíos se les ha designado como dimne que quiere decir “personas de segunda categoría”. Le conviene al Islam tener allí a algunos cristianos pero mantenerlos en una condición tan baja y humillante que la superioridad del Islam es manifiesto a todos.
Ruth y yo estuvimos en Pakistán en 1985, predicando allí el evangelio. Una de las primeras cosas que pasó fue que nos llevaron a ver la comunidad cristiana de Karachi. Todavía recuerdo las terribles náuseas que sentí al ver la escualidez, la pobreza, y la degradación de las personas.
Las aguas negras fluían por las calles; simplemente hacían sus necesidades ahí en la calle. Esta era la imagen del cristianismo que se le presentaba al pueblo paquistaní. Les convenía, ¿entienden? No querían eliminar totalmente a los cristianos; sólo querían demostrar la superioridad total de los musulmanes. Por ejemplo, los musulmanes nunca se rebajan a limpiar las letrinas, así que en Pakistán los cristianos son los que limpian todas las letrinas. Esa es básicamente la imagen que tienen los paquistaníes del cristianismo. Este es sólo un ejemplo de las incontables maneras en que los judíos y los cristianos han sido una minoría completamente reprimida y despreciada en los países islámicos. El juramento de un cristiano no se acepta en los tribunales islámicos. Un cristiano no puede testificar en contra de un musulmán.
Es verdad que el Islam no ha cometido nada tan horrendo como el Holocausto, pero tiene una larga historia de trece siglos de represión y desprecio hacia el cristianismo. Es difícil para el que no está familiarizado entender hasta qué punto desprecian a los cristianos. Las cualidades que nosotros, a causa de nuestra herencia y tradición cristianas, consideramos buenas, como la misericordia y el perdón, a los musulmanes no son sino debilidad. En la actualidad, con relación a la situación en el Oriente Medio, los políticos de occidente, aun si no son cristianos, tienen un punto de vista cristiano; vienen de una tradición cristiana. Hablan de misericordia, paz y perdón. Los musulmanes consideran todo eso una tontería. Según la manera de pensar musulmana, la venganza es un deber sagrado. Sólo quiero poner de manifiesto el espíritu totalmente diferente que existe allí, porque no siempre sale a relucir.
Como señalé, en el Islam se ven la mayoría de las características de este espíritu: cuando se originó, estaba muy ligado al Antiguo y Nuevo Testamento. Decía ser el fruto de esa revelación de Dios. Pero rechaza ciertas verdades fundamentales de la fe cristiana. Niega la muerte redentora de Jesús en la cruz. Mahoma enseñó que Jesús no murió, sino que un ángel vino y se lo llevó de la cruz antes que muriera. Ya que no hay muerte, no hay expiación, y ya que no hay expiación, no hay perdón. Y el musulmán no tiene en ningún momento la certeza de que sus pecados le hayan sido perdonados.
En segundo lugar, niegan con un fanatismo desproporcionado que Jesús sea el Hijo de Dios. Uno puede hablarles a los musulmanes de Jesús como profeta, y escucharán con mucha atención. De hecho, el Corán reconoce a Jesús como profeta, y hasta como un salvador y mesías, pero cuando uno dice que Jesús es el Hijo de Dios, suscita la más enconada y amarga oposición. En la famosa mezquita llamada la Cúpula de la Roca, construida en el lugar donde se encontraba el Templo de Salomón en una época, en las inscripciones en árabe alrededor de la mezquita, dice dos veces que Dios no tiene necesidad de tener un hijo. El que no haya visto esto, no tiene ninguna idea de la tremenda oposición que existe en cuanto a este concepto.
Y luego, como ya dije, niega la relación que existe entre el Padre y el Hijo dentro de la Trinidad. Es interesante notar que las dos religiones que hemos examinado, tanto el judaísmo como el Islam, se originaron en el Medio Oriente. Si visitan Israel, y hacen una gira, el guía probablemente les dirá en algún momento que el Medio Oriente es donde se originaron las tres grandes religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el Islam.
Yo creo —y esto lo digo para que lo piensen— creo que el espíritu del anticristo logrará eliminar a Jesús en la Iglesia cristiana profesante. A la larga habrá un cristianismo sin Jesús. Será un sistema moral y legal, un sistema lleno de todo tipo de ceremonias y religión, pero sin Jesús. El hecho de descartar a Jesús abre la puerta para que haya una religión que es una combinación de judaísmo, cristianismo e Islam. Yo me inclino a pensar —y es sólo mi opinión personal— que el anticristo encabezará una religión así, que una el judaísmo, el Islam y el cristianismo apóstata. Creo que no estamos tan lejos de verlo; fíjense que en los últimos años tanto el Papa como el Arzobispo de Cantorbery han celebrado en iglesias cristianas ceremonias religiosas en las que sacerdotes islámicos, así como hindús e indios americanos eran recibidos como hermanos. ¿Se fijan? Uno lee en el periódico este tipo de noticia, pero detrás está el espíritu del anticristo. Su meta es eliminar a Jesús. Él es la piedra de tropiezo. La cruz es la piedra de tropiezo. Si Jesús y la cruz fueran eliminados, el cristianismo pudiera fusionarse con muchas religiones. Yo personalmente creo que no estamos muy lejos de ver eso. Es mi opinión. Creo que tenemos que tener mucho cuidado de cómo abordamos estas cosas porque me parece que el espíritu de engaño está obrando.
Luego, como dije, ha habido muchas personas y muchos sistemas anti-cristianos menores. Por ejemplo, hace unos treinta años yo estaba en Kenya trabajando como educador. De cierta manera, respeto mucho a Jomo Kenyata, el primer presidente de Kenya. Pero en el período antes de la independencia de Kenya, al surgir la llamada sublevación Mau Mau, —tal vez se acuerden de la palabra Mau Mau— los seguidores de Mau Mau tomaron todos los himnos que los misioneros les habían enseñado y les pusieron otra letra, poniendo a Jomo en el lugar de Jesús. Pues, ese es un ejemplo sencillo del espíritu del anticristo. No estoy diciendo que Jomo Kenyata fue un anticristo porque creo que de cierta forma fue un hombre bueno, aunque nunca fue cristiano. Pero creo que cumplió su misión. No quiero criarme fama de estar en contra de él. Pero el espíritu que estaba obrando era el espíritu del anticristo.
Ahora hablemos de la manifestación final del espíritu del anticristo: la persona del anticristo. Aquí estamos hablando de algo que todavía está en el futuro, que yo sepa. Si no está en el futuro, yo no me he enterado. Siempre hay la posibilidad de que uno se equivoque, y yo no estoy diciendo de ninguna manera que todo va a ser exactamente como digo yo. Pero quiero que se fijen en los siguientes textos bíblicos, que son muy importantes, para que por lo menos no sean ignorantes de su contenido, y de lo que Satanás está planificando. Y tal vez puedan formar una opinión acerca de hasta dónde Satanás ha llegado con sus planes.
Busquemos antes que nada, 2 Tesalonicenses 2, que habla principalmente del advenimiento, la revelación y la manifestación del anticristo. También habla de cómo prepararse para el regreso del Señor. Y por supuesto estos dos temas están muy ligados porque lo último que hará Satanás antes de la segunda venida de Jesús será manifestar al anticristo. De hecho, Pablo dice,
que el Señor destruirá al anticristo con el resplandor de su venida.
Personalmente, no deseo ser ningún héroe. Estoy dispuesto a dejar que Jesús se encargue del anticristo. Me parece que él es el único que puede hacerlo. Creo que cuando venga el verdadero Cristo, el verdadero Mesías, destruirá al falso mesías. Creo que una de las principales razones de su venida es derrocar y vencer al anticristo.
En todo caso, busquemos 2 Tesalonicenses 2, empezando con el versículo 1 y leyendo hasta el versículo 3:
Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo... Ese es el tema de este pasaje. La palabra “venida” ahí es parousia en griego, que es una palabra que generalmente se usa para señalar la segunda venida del Señor Jesucristo. Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, [es decir que la Iglesia será arrebatada para recibirlo en el aire] os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, [No se turben ni se dejen engañar] ni por espíritu, [es decir, una falsa profecía o un maestro falso], ni por palabra...
Como algunos mensajes proféticos que se propagan, como el que se propagó recientemente que decía que Jesús venía el 12 de septiembre. Saben, estoy asombrado. No sé si esto se diseminó en Gran Bretaña, pero multitudes de cristianos lo creyeron en los Estados Unidos. Eso me muestra la espantosa y profunda ignorancia de los cristianos, por lo menos en Estados Unidos. No sé si los cristianos en otras naciones sean menos ignorantes; en realidad no puedo juzgar al respecto. Quiero decir, hay miles de personas que creyeron a este maestro que dijo que Jesús venía en la fiesta de Rosh Hashana, que es el Año Nuevo judío. Probablemente ni siquiera les avergüence el hecho de que no fue así. Eso es lo más increíble; todavía pueden seguir creyendo lo que dicen algunos, aun después de que éstos se han equivocado por completo.
De todos modos, ahora entiendo por qué Pablo escribió estas palabras.
...no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra... ¡Fíjense el descaro de Satanás! Fue capaz de hacer que ciertas personas escribieran cartas usando el nombre de Pablo y firmaran como si se tratara de Pablo.
Una vez tuve un amigo, un ministro que todavía es amigo mío. Es un hermano muy querido. Si les dijera su nombre, la mayoría de ustedes lo conocerían. Cuando era pastor de cierta iglesia, solía prestar casetes de sus enseñanzas. Un grupo que tenía una enseñanza muy errónea consiguió sus casetes, y por el lado virgen grabó su propia enseñanza sin decir nada y devolvió el casete, y de ahí en adelante, cuando la iglesia prestaba los casetes con las enseñanzas de aquel pastor, también estaban prestando al otro lado del casete, esta enseñanza completamente errónea. ¿Entienden? No crean que Satanás no es descarado. Él es sumamente descarado. Su descaro no tiene límites.
Bien. Sigamos. ...en el sentido de que el día del Señor está cerca. Aun en esa época, algunas personas estaban enseñando que ya había venido. Nadie os engañe en ninguna manera. ...porque no vendrá sin que antes venga la apostasía...
La palabra “apostasía” en griego es apostacia. Significa un rechazo intencional de la verdad revelada. Creo que estamos viviendo en los días de la apostasía. Hablaremos de eso en breve.
...sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado [o el hombre de iniquidad], el hijo de perdición...
Ahí tenemos otros dos calificativos del anticristo. Es el hombre de pecado, la encarnación máxima de la rebelión del hombre contra Dios y su rechazo de las leyes de Dios. Y es el hijo de perdición, el que va rumbo a la perdición eterna. Es interesante; en el Nuevo Testamento se le dice “hijo de perdición” a una sola persona. ¿Saben quién es? Judas. Judas Iscariote. Pues, fue un apóstol falso.
Así que, una vez más esto nos da a entender que esta persona al principio estará vinculada de alguna manera con la Iglesia cristiana. Personalmente, creo que será una persona que ha recibido el bautismo en el Espíritu Santo. Será un “supercristiano”. De veras lo creo.
...el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios...
No seguiremos con este tema por los momentos. Pero ahora tenemos tres calificativos diferentes para señalar al mismo ser: el anticristo, el hombre de pecado y el hijo de perdición. Y hay otro calificativo importante en Apocalipsis 13. Busquemos Apocalipsis 13, empezando en la segunda parte del versículo 1. Esta es parte de la visión que tuvo Juan.
Vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.
¿Quién es el dragón? Satanás, así es. Eso está sumamente claro.
Entonces aquí vemos que vendrá una persona a quien Satanás dará su poder. ¿Por qué le dará Satanás su poder? Porque le permitirá a esa persona subyugar a todo el género humano y convencer u obligar a todos a hacer aquello que Satanás más quiere que hagan: que lo adoren a él. ¿Entienden? Esa es su meta, y ha estado obrando con paciencia y perseverancia por muchísimos siglos para llegar a ella. Ya para este momento, está muy cerca de conseguir lo que quiere. Sigamos:
Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia...
Aquí hay una falsa resurrección. No sé si esta persona será asesinada. Aparentemente estará muerta y revivirá. ¿Qué hubiera pasado en los Estados Unidos si el presidente Kennedy hubiera revivido después de haber sido asesinado? Casi todos le hubieran seguido ciegamente. Sigamos en el versículo 4:
...y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
Ese es el cuarto calificativo: la bestia. La bestia salvaje. Es una palabra en griego que quiere decir una bestia salvaje, un animal de caza, tal como un leopardo o un león o un animal así.
Ahora, en Apocalipsis se hace un contraste muy marcado entre dos personas: la bestia salvaje que es el gobernante de Satanás, y el Cordero, que es el gobernante de Dios. Y creo que es muy importante que todos nosotros recordemos esto para que no cultivemos en nuestro espíritu las características de la bestia, sino las del Cordero. Fíjense, cuando el Espíritu Santo descendió al principio del ministerio de Jesús y buscó a alguien sobre el cual posarse, ¿qué características buscó? Las del Cordero, así es. Juan el Bautista dijo: “He aquí el Cordero de Dios”. Y fue sobre él que descendió el Espíritu Santo. Me parece que este es uno de los asuntos importantes que nos concierne a cada uno de nosotros, porque en el mundo actual hay tanta competencia y tanta tensión, y la gente obra de una manera tan violenta e impetuosa que es bastante fácil permitir que el carácter de la bestia empiece a infiltrarse en nuestra vida. Pero Dios quiere que tengamos el carácter del Cordero.
Miremos el cuadro del Cordero que nos presenta Apocalipsis 5. Pudiéramos leer todo el pasaje, pero vamos a leer sólo una parte. Empezando en el versículo 5, Juan tuvo una visión de un rollo en la mano de Dios. No se había hallado a nadie digno de abrir el rollo, y por esa razón, Juan estaba llorando.
Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. En realidad, esto es impresionante, porque Juan estaba buscando un león. ¿Qué fue lo que vio? Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado...
Pues, el León es un Cordero. Es una contradicción intencional. El gobernante designado por Dios no tiene las características de la bestia, sino las del Cordero. Y ha sido exaltado por encima de cualquier otro porque entregó su vida, se humilló y escogió el camino de la mansedumbre y de la humildad. Porque no se resistió a sus perseguidores y los que lo arrestaron. En realidad creo que la Iglesia en esta época va a tener que demostrar las mismas características. Quiero decir, no creo que sea fácil.
Quiero compartir con ustedes la siguiente opinión, aunque no sea muy popular; me parece que la Iglesia posiblemente regrese al Padre de la misma manera que su Señor: muriendo en la cruz. Como dice el himno, me parece que venceremos cuando cedamos. El poder de Dios se perfeccionará en nuestra debilidad. Creo que eso es algo que vamos a tener que aprender. Actualmente, en la Iglesia se enseña mucho acerca de todo lo que podemos hacer y todo el poder que tenemos y todo lo que la fe puede lograr, pero me parece que lo que hace eso es inflar al hombre natural, la naturaleza carnal. Y para que podamos alcanzar el propósito de Dios para nuestra vida, esa naturaleza tiene que ser crucificada.
Pudiéramos seguir leyendo acerca de la adoración al Cordero, pero me parece que eso lo pueden leer por sí mismos. Regresemos ahora a Apocalipsis 13 y miremos rápidamente algunas partes de este relato. Hemos visto que todos adoraron a la bestia. Todos estaban convencidos de que era inútil luchar contra ella.
Quién sabe cómo se producirá eso, pero imagínense que un gobernante mundial llegara al poder y tuviera acaparadas todas las armas nucleares, de modo que nadie más las pudiera obtener. Nadie lucharía contra él. El solo pensarlo significaría muerte segura. No estoy diciendo que ocurrirá eso, pero lo que quiero señalar es que pudiéramos estar muy cerca de la situación que se describe aquí.
Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
Desafía a Dios abiertamente. No es un enemigo secreto; blasfema descaradamente al Dios Todopoderoso. De nuevo, hoy día hay personas muy cerca de nosotros que tienen ese tipo de actitud.
Y se le permitió... ¿Quién se lo permitió? Supongo que Dios. Da miedo pensar en eso. Y se le permitió hacer guerra contra los santos...
¿Quiénes son los santos? Supongo que somos nosotros. Espero que seamos nosotros. Sin embargo, es una esperanza ambigua, verdad? Es decir, quiero ser un santo, ¿pero quiero que la bestia luche contra mí? Pues, tal vez tengamos que escoger entre dos alternativas.
Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos...
Quiero inculcarles la idea de que como cristianos no siempre ganamos la victoria fácilmente. De hecho, creo que parte de nuestra fe es el estar dispuestos a que parezca que nos han derrotado, aunque en realidad no sea así.
Fíjense, a Jesús le importa muy poco la opinión del mundo. ¿Alguna vez han meditado acerca de eso? ¿Cómo apareció él a los ojos del mundo por última vez? Como un cadáver en la cruz. Nunca ha tratado de corregir esa impresión; sólo se les ha aparecido a personas que creían en él. ¿Qué tan importante es para nosotros la opinión del mundo? ¿Nos importa más de lo que le importó a Jesús? Pablo dijo:
“Lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo”.
Sigamos un poco. Versículo 8.
Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Esa es una declaración increíble. Lo adorará todo el género humano, menos los que Dios ha escogido para sí, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero desde la fundación del mundo.
Luego echaremos un vistazo a otra persona malévola que vemos aquí: la segunda bestia. Leamos el versículo 11:
Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
Parecía ser un cordero, pero en realidad tenía la voz de un dragón. A mi juicio, este es un personaje religioso. Normalmente nos referimos a él como “el profeta falso”. Creo que la religión falsa va a aliarse con el mesías falso. Me parece que esto ya está pasando. Por ejemplo, en China, donde actualmente el movimiento oficial de “libertad” bajo el obispo Ding se ha aliado con el gobierno comunista ateo y es el que más persigue a los cristianos verdaderos. Creo que lo mismo pasó en la Unión Soviética cuando la cabeza de la Iglesia Rusa Ortodoxa apoyó totalmente a Stalin, y ahora están desconcertados porque no saben qué decir al respecto.
Pienso que el dirigente político entenderá la importancia de la religión y utilizará la religión falsa para consolidar su poder.
Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
No tenemos tiempo de estudiar esto detalladamente, pero fíjense en la falsa Trinidad. En la Edad Media, cuando se usaba latín en los servicios religiosos, solían decir diabolos simeus dei, “el diablo es imitador de Dios”. En realidad, él nunca concibe nada que sea totalmente nuevo; lo único que puede hacer es producir una mala imitación de lo que Dios ha concebido. Pues, hay una falsa Trinidad: Satanás, la bestia y el falso profeta. ¿Se fijan? Dan la imagen, en cierto sentido, de una Iglesia falsa.
Bien. Para terminar, volvamos rápidamente a 2 Tesalonicenses 2. Volvamos a leer aquel versículo clave, versículo 3:
Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá [hablando de la venida del Señor] sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado...
Como dije, la palabra “apostasía” viene de una palabra en griego que significa en primer lugar, un rechazo intencional de la verdad revelada. Me parece que estamos rodeados de apostasía en el mundo de hoy. A través de los siglos, ha habido personas religiosas y líderes de la Iglesia que eran personas inmorales, codiciosas y malvadas, pero no rechazaron abiertamente las grandes verdades fundamentales de la fe cristiana. De hecho, esas verdades eran el medio que usaban para consolidar su poder. Pero en este siglo, creo que empezando en Alemania, tenemos líderes de la Iglesia, representantes oficiales de la Iglesia, que han negado todas las grandes verdades fundamentales de la fe cristiana: la deidad de Jesús, su nacimiento virginal, su muerte redentora, su resurrección física y su segunda venida. Muchos de ellos han ocupado y todavía ocupan puestos de honor y autoridad dentro de la Iglesia cristiana profesante. Como saben, en Gran Bretaña, creo que dos terceras partes de los obispos anglicanos han abrazado las declaraciones hechas por el obispo de Durham. No estoy apuntándole a nadie; simplemente estoy señalando que esto es algo que ocurre en este siglo, que no creo que haya ocurrido en ninguno de los siglos pasados. A mi juicio, ya tenemos delante de nosotros la apostasía. La Iglesia es el baluarte en contra del error, así que Satanás tiene que penetrar la Iglesia antes de poder introducir el error.
Código: MV-4264-100-SPA