Esta es la primera de cuatro charlas consecutivas sobre el tema “Los enemigos que nos acechan”. Espero que todos los que estamos aquí esta noche que estamos comprometidos con Jesús nos demos cuenta que sí tenemos enemigos. Porque es muy peligroso tener enemigos poderosos que obran en contra nuestra y ni siquiera saber que los tenemos. Los enemigos que nos acechan no son personas de carne y hueso, sino entes espirituales invisibles. Los temas que vamos a tratar en estas charlas tienen que ver con cosas que no se disciernen con los sentidos. La Biblia habla de cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre; cosas que son invisibles y espirituales. Las cosas de las cuales vamos a hablar sólo se pueden entender mediante las Escrituras. No hay ninguna otra fuente de información fidedigna.

Creo que muchas personas se imaginan que las cosas que vemos, tocamos, oímos y gustamos son las cosas verdaderamente reales. Lo cierto es que en todas las épocas, los filósofos han llegado a la conclusión de que éstas no son verdaderamente reales; son temporales, no son permanentes y muchas veces son engañosas. No podemos fiarnos de nuestros sentidos. Es increíble cuántos filósofos a través de los siglos han llegado a esa conclusión. La Biblia dice lo mismo. Pablo dice que las cosas que se ven son temporales y las que no se ven son eternas. En otras palabras, las cosas que pertenecen al mundo de los sentidos no son sino temporales; no son totalmente verdaderas; no permanecen. Pero las cosas que pertenecen al mundo espiritual invisible, que no percibimos con nuestros sentidos, son las cosas realmente verdaderas. Son las cosas que permanecen.

De modo que al tratar con un tema como éste, tenemos que empezar por cambiar nuestra forma de pensar y decir: “No voy a limitarme a las cosas que veo, toco, oigo y gusto, sino que voy a abrir mi corazón y mi mente a la revelación de cosas que pertenecen a otro mundo, la revelación que me es dada en las Escrituras mediante el Espíritu Santo. Pablo oró por los cristianos en Éfeso para que Dios les diera un espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de él. Le pido a Dios por los que estamos aquí, que mientras abrimos nuestro corazón a su Palabra, él nos dé un espíritu de sabiduría y revelación. Porque estamos tratando con cosas que sólo se pueden conocer por revelación.

En realidad, vamos a hablar de dos reinos, dos reinos que se oponen y que guerrean entre sí. Pero no son reinos naturales como Gran Bretaña o Suecia u otra naciones, sino reinos invisibles espirituales. Uno es el reino de Dios, y el otro el reino de Satanás.

Quisiera empezar leyendo en Mateo 12, sólo dos versículos, el 26 y el 28. Los fariseos habían acusado a Jesús de tener la habilidad de echar fuera demonios por estar asociado con el príncipe de los demonios, que se llamaba Beelzebú. Y Jesús señaló que eso era muy ilógico, y que era imposible que fuera verdad. Al hacerlo, dijo estas dos cosas. Antes que nada, en el versículo 26:

Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

Entonces Satanás tiene un reino, como lo señaló Jesús mismo. Me parece que para muchos cristianos es difícil entender eso. Pero aquí lo dice claramente.

Y luego dos versículos más adelante, Jesús dice:

Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

Ahí está el otro reino, el reino de Dios. Entonces aquí hay dos reinos espirituales invisibles: el reino de Dios y el reino de Satanás. Y Jesús señala que hay un aspecto en particular de su ministerio que pone de manifiesto estos dos reinos: el echar fuera demonios por el poder y la autoridad de Dios. Los demonios—entes espirituales invisibles—representan el reino de Satanás. Jesús y los que son sus siervos y siguen sus pasos representan el reino de Dios. Y cuando los demonios son echados fuera, el conflicto entre el reino de Dios y el reino de Satanás se ve claramente. Además, el hecho de que Jesús y sus siervos tengan la habilidad de echar fuera los demonios de Satanás es una prueba convincente de que el reino de Dios es más poderoso que el reino de Satanás. Personalmente, creo que es por eso que Satanás detesta y se opone tanto al ministerio de liberación, porque hace que salgan a la luz cosas que él preferiría mantener secretas, y también demuestra que el reino de Jesús es más poderoso que el reino suyo.

En esta charla quiero hablar de las características y la estructura del reino de Satanás. Busquemos Efesios 6:12 que creo que es el versículo principal que saca a relucir esto. De nuevo, quiero recordarles que estamos hablando de cosas que no se perciben con los sentidos. Voy a leer de la versión Reina-Valera de 1960. Efesios 6:12:

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

La palabra “regiones” la añadieron los traductores. Me parece mejor decir: “en los cielos”. Alguien una vez comentó que la mayoría de los cristianos han usado una puntuación incorrecta en ese versículo. Ellos lo leen así: “Porque no tenemos lucha [punto]”. Eso no es lo que él está diciendo. 

Quiero darles la versión Prince de este versículo. He estudiado griego desde que tenía diez años; estoy capacitado para enseñarlo a nivel universitario. No lo digo por jactarme, pero por lo menos me da el derecho de tener una opinión. Tal vez no tenga razón, pero tengo derecho a mi opinión. Quisiera empezar leyendo una frase de la Biblia de las Américas que dice: Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne... En una versión en inglés dice “nuestro combate de lucha libre”. Me parece que eso lo expresa muy bien. Es sumamente importante entender que estamos tratando con personas. Mientras no entendamos eso, somos en realidad como boxeadores con los ojos vendados. Estamos tratando con personas, pero son personas incorpóreas, entes espirituales. Vamos a seguir. Porque nuestra lucha... Una vez más, quiero señalar que este es un conflicto muy intenso. Me parece que de todos los posibles conflictos entre personas, la lucha libre es el más intenso. Se trata de dos personas que luchan entre sí con gran ímpetu. No es casualidad que Pablo use esa frase para hablar de nuestra guerra contra el reino de Satanás. Es una guerra total. Porque no participamos en un combate de lucha libre contra personas de carne y hueso, [ahora aquí viene la versión Prince] sino contra principados con diferentes esferas de dominio, y una jerarquía de autoridad; contra las potestades que dominan las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Lo que quiero señalar es que el reino de Satanás no es un desorden. Es un reino sumamente organizado, y no hay que atribuirle a Satanás el mérito de eso, porque a mi juicio, y hablaremos de esto en un momento, él era uno de los ángeles principales, y tenía a su cargo una gran parte de los ángeles. Y como tal, tenía un sistema de organización dada por Dios. Cuando se rebeló contra Dios e incitó a sus ángeles a rebelarse, simplemente se llevaron el sistema pero lo usaron en contra de Dios. Así que no se imaginen que Satanás no tiene un reino sumamente bien organizado. Como digo, el mérito de esto no le corresponde a él sino a Dios. Pero tomemos en cuenta el hecho de que él no es ningún tonto; es un ser sumamente astuto, poderoso y malvado.

Ahora examinemos brevemente la versión amplificada que les di. Luchamos contra principados. Digo principados porque en griego la palabra es abstracta. No son gobernantes, sino principados. Hay cierto nivel de autoridad espiritual en el reino de Satanás, el nivel de principados. Y bajo estas potestades están sub-potestades con diferentes esferas de autoridad. Y bajo éstas, a su vez hay otras sub-potestades con esferas de autoridad más pequeñas. De modo que el gobernante principal tiene una esfera de autoridad grande. Bajo él están gobernantes menores, cada uno de los cuales gobierna un territorio pequeño, y bajo éstos, otros gobernantes aun menores con esferas de autoridad aun más pequeñas. Este es el primer cuadro. En un momento, les mostraré en el Antiguo Testamento varios ejemplos muy claros de cómo funciona esto.

Luego dice “contra las potestades que dominan las tinieblas de este siglo”. Usé la palabra “dominar” a propósito ya que es una palabra satánica. Dios nunca domina. Donde hay dominación, ahí está Satanás por alguna parte. Y la ambición, el deseo y la estrategia de Satanás es llegar a dominar el mundo entero. Pero lo dominará mediante un sistema tenebroso. El reino de Dios es un reino de luz. El reino de Satanás es un reino de tinieblas. Los que están en el reino de Dios saben a quién sirven y ven con bastante claridad lo que están haciendo. Los que están en el reino de Satanás, la mayoría de ellos ni siquiera saben a quién están sirviendo, ni tampoco lo que están haciendo realmente.

Luego la tercera frase es “contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”, ejércitos enteros de entes espirituales poderosos, malvados y rebeldes en una dimensión que se llama “las regiones celestes”. Ha sido una tradición aceptada en la Iglesia que Satanás está en el infierno. La mayoría de las personas lo ven así. Mi comentario acerca de eso es que sería bueno si fuera verdad, pero no lo es. Y no hay ninguna razón para suponer que sea así. Volveremos a eso en breve pero hablemos un poco acerca de cómo llegó a existir este reino satánico.

Quiero que busquemos Isaías 14 y leamos unos versículos ahí. Estos versículos hablan de un ser llamado Lucero. La palabra Lucero, que viene del latín, quiere decir “el que trae luz”, “un ser luminoso”. En hebreo es ayella-ta-shock-ha que quiere decir la “estrella de la mañana”. De todos modos, sea cual sea el nombre que usemos, es un ser muy brillante, luminoso y glorioso. Mi opinión personal es que él era lo que se llama un arcángel.

La palabra “arc”, que también viene de una raíz griega—pero no se preocupen por todo eso—quiere decir “que rige”. De modo que un arcángel es un ángel que rige, un ángel que gobierna a otros. El mismo prefijo se encuentra en la palabra “arzobispo”. Un arzobispo es un obispo que gobierna sobre otros obispos. Y me parece que aquí tenemos un cuadro de uno de los arcángeles principales de las huestes celestiales de Dios. Su nombre es Lucero. Fue llamado así porque era tan glorioso y tan hermoso. Tristemente, cometió un gran error. Se rebeló en contra de su creador y trató de hacerse igual a Dios.

Es muy interesante hacer una comparación entre Lucero y Jesús. Lucero era un ser creado que no era igual a Dios; quiso ser igual a Dios y cayó. Con respecto a Jesús dice en Filipenses 2: 

“No estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse”. 

Él lo tenía por derecho divino. Pero se humilló y Dios lo exaltó. Ahora miremos este pequeño cuadro, empezando en el versículo 12:

¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! [estrella de la mañana] Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

Y ahora vemos el motivo de la rebelión de Lucero. En los versículos que siguen Lucero dice cinco veces que hará esto o aquello. Vemos la voluntad de la criatura que se opone a la voluntad de Dios. La palabra clave es rebelión.

Tú que decías en tu corazón: [y recuerden que Dios sabe lo que decimos en nuestro corazón] Subiré al cielo; [ascenderé] en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, [fíjense que toda esta porción habla de subir] y seré semejante al Altísimo.

El Altísimo es Dios Todopoderoso. La última parte también significa: “Seré igual a Dios”. 

Por lo tanto, lo que Satanás ambicionaba era elevarse a una posición de igualdad con Dios. Y lo que lo motivaba era que él era tan sabio, hermoso y glorioso que decía en su corazón: “Pues, yo podría ser Dios”. Mi opinión personal, y es sólo una opinión, es que él incitó a los ángeles que estaban a su cargo a unirse a él en su rebelión. Yo me imagino lo siguiente, si es que pueden imaginarse que este tipo de cosa pudiera pasar en el cielo, porque, aunque parezca mentira, todo esto empezó en el cielo. Me lo imagino hablando con los ángeles que estaban a su cargo y diciendo: “Tú sí tienes talento. Eres extraordinariamente dotado. Dios realmente no reconoce el talento que tienes. Pero si yo estuviera a cargo, sí te daría la posición que realmente mereces”. Aparentemente --y , de nuevo, esto sólo lo podemos inferir-- socavó la lealtad de una tercera parte de los ángeles de Dios y los arrastró con él en su rebelión y su caída. Por lo tanto Dios dice: Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.

Miremos también Ezequiel 28, que también nos muestra cómo era este ser extraordinario. Ezequiel 28 tiene dos partes. Cada una constituye un lamento, una declaración de calamidad. La primera parte habla del príncipe de Tiro, la segunda del rey de Tiro. Si estudiáramos a fondo el capítulo, lo cual no tenemos tiempo de hacer, veríamos que el príncipe de Tiro era un ser humano. Dice muy claramente que era un ser humano, aunque él afirmaba ser Dios. Por otra parte, cuando leemos la descripción del rey de Tiro, es muy obvio que no era ningún ser humano. Aquí tenemos un pequeño cuadro interesante de cómo opera el reino de Satanás. Está el gobernante humano, el príncipe de Tiro, pero detrás de él en el ámbito invisible está el gobernante satánico, el rey de Tiro. Y de cierta manera, el gobernante humano en realidad no es sino un títere que se mueve según es manipulado por el gobernante satánico en el reino invisible. Cuando empezamos a ver estas realidades, la historia y la política llegan a tener un significado muy diferente. Me parece que muchos de los supuestos grandes hombres de la historia no eran sino títeres manipulados disimuladamente por el reino de Satanás para hacer las cosas que hicieron. De todas maneras, veamos lo que dice la Palabra de Dios acerca de este segundo ser. Empezando en Ezequiel 28:12:

Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo, y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; [un ser del todo glorioso y resplandeciente] los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. [También era un músico experto.]

Hay varios maestros de la Palabra que creen que Lucero era el encargado de coordinar la adoración en el cielo. Creo que es importante saber que hoy día Satanás sabe mucho acerca de la música. Usa la música como una manera de cautivar a la gente. Sigamos con el versículo 14:

Tú, querubín grande, protector... En la Biblia de las Américas dice que otra traducción posible es: “querubín ungido, que cubre”. ¿Qué es lo que cubre? El trono de Dios. Las escrituras dicen claramente que hay un querubín o querubines que con sus alas desplegadas cubren el trono de Dios. ¡Qué posición de honor y gloria! ...yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. [Claro está que este no es ningún ser humano.] Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado... Y Dios le recuerda: “Fuiste creado. No eres Dios; eres un ser creado”. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. Prefiero usar la palabra rebelión. “Hasta que llegaste a ser un rebelde”, y luego leemos en el versículo 16: A causa de la multitud de tus contrataciones...

Ahora bien, en el libro de los Proverbios se usa la misma palabra para hablar de un chismoso. Se usa para hablar de un comerciante porque éste va de aquí para allá mostrando su mercancía y vendiéndola. Pero se usa para hablar de un chismoso porque éste anda de aquí para allá contando chismes. Por eso es que me parece que Satanás andaba diciéndoles a sus ángeles: “Pues, mira, si yo tuviera esa posición, realmente recibirías el reconocimiento debido. Te ascendería. Tendrías la autoridad que realmente te mereces”. Solamente es mi opinión. Pero digamos:

A causa de la multitud de tu manipulación, tus estratagemas y maquinaciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector.

Fíjense en la frase “por lo que yo te eché”. ¿Qué indica el “por lo que” ? El juicio de Dios sobre la rebelión.

Y ahora vemos lo que verdaderamente motivaba a Lucero. Llamémosle Lucero hasta que se convierte en Satanás. Versículo 17:

Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor...

¿Cuál era la motivación inicial de Satanás? ¿Cuál fue el primer pecado? Así es, el orgullo. Debemos recordarlo siempre. El primer pecado en el universo tuvo lugar en el cielo, no en la tierra. No fue la borrachera, ni el adulterio, ni siquiera la mentira. Fue el orgullo. Y créanme, sigue siendo definitivamente el pecado más mortal y más peligroso de todos los pecados. Muchas personas que asisten a la iglesia que no cometerían adulterio ni se emborracharían, son seducidos fácilmente por el orgullo y ni siquiera se dan cuenta de lo peligroso que es.

Quiero hablar de una pregunta que se hacen muchas personas. Dicen: “Si Satanás fue echado del cielo, ¿cómo puede ser que él esté todavía en las regiones celestes?” La respuesta es muy sencilla. Hay más de un cielo. Dice “las regiones celestes” en plural. En el primer versículo de la Biblia, se habla del cielo en el plural. “En el principio creó Dios los cielos [plural] y la tierra [singular]”. Si buscamos en toda la Biblia, se habla del cielo en el plural.

Sólo miraremos dos escrituras. 2 Corintios 12:2. Pablo está hablando de personas que han tenido experiencias extraordinarias en el ámbito espiritual, y dice:

Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.

Ahora bien, antes de ser predicador era experto en lógica. Una vez alguien pensó que había dicho que era experto en mágica, pero no lo soy. Y la lógica todavía la conservo. Mi lógica me dice que si existe un tercer cielo, tienen que existir un primer y un segundo cielo. No puede haber un tercero de cualquier cosa sin que haya un primero y un segundo. Entonces si hay un tercer cielo como señala Pablo, hay por lo menos tres cielos. Cielos es plural. Una escritura más sólo para confirmar eso. En Efesios 4:9–10, hablando de lo que pasó en el lapso entre la muerte de Cristo en la cruz y su resurrección y ascensión dice:

Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? [está hablando de Jesús] El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

Fíjense en la frase “todos los cielos”. De nuevo, no es correcto usar la palabra “todos” si se trata de menos de tres cosas. Tres es el mínimo. Hace años cuando era director de un instituto de entrenamiento para profesores africanos en Kenya, uno de mis estudiantes vino y me dijo: “Todos mis padres han venido a verme”. Yo dije: “Entiendo lo que quieres decir, pero no puedes decir eso porque en español no se puede usar la palabra “todos” si sólo hay dos cosas. Tiene que haber por lo menos tres cosas”. De modo que cuando Pablo dice que Jesús subió por encima de todos los cielos, el mínimo que puede haber son tres. Personalmente, creo que en total hay tres cielos. Es mi opinión personal. A veces oímos a las personas decir, aunque no tanto hoy día, “Estaba en el séptimo cielo”. Yo les sugiero que no usen esa expresión. Tengo entendido que viene del Corán, el libro islámico. No creo que haya una base bíblica para decir que hay más de tres cielos. Así que si usted se siente muy feliz, está bien decir “Estoy en las nubes”. La Biblia señala que hay muchas nubes.

Voy a ofrecerles una opinión. Esto es algo que a mí me parece probable; no tienen que creerlo. ¡Pueden ir al cielo sin estar de acuerdo conmigo! ¡Pero tal vez lleguen antes que yo! A mi juicio, el tercer cielo al que fue arrebatado el hombre que Pablo conocía es el cielo de la presencia de Dios, de su morada. Y dice que allí él oyó palabras inefables, las palabras de Dios mismo. Creo que el primer cielo es el cielo que vemos. Así que el segundo cielo debe estar ubicado entre el primero y el tercero. En algún sitio entre nuestro planeta y el cielo de la morada de Dios hay otro cielo. De nuevo, esta es mi opinión. Me parece que hay muchas cosas en la Biblia y también en nuestra experiencia que lo confirman. De modo que entre nosotros y Dios está un reino satánico. Creo que esto tiene mucho que ver con las cosas que pasan en nuestra vida.

Estoy seguro que han oído la expresión “orar hasta tener la respuesta”. Sé que al principio cuando no conocía a Dios y me ponía a buscarlo, trataba de orar durante una hora y no lograba decir una sola palabra. Sin embargo, estaba buscándolo de todo corazón. Luego de alguna manera logré romper la barrera. Al pensarlo ahora, me parece que penetré a través de las fuerzas satánicas que se estaban oponiendo a que yo tuviera un contacto personal con Jesús. De ahí en adelante, mi vida entera cambió. Así que no se rían de los pentecostales tradicionales que hablan de orar hasta recibir la respuesta. Algunos de sus métodos tal vez sean un poco fuera de lo común, pero detrás hay una verdad. Esto forma parte de nuestra guerra espiritual.

En un momento les daré unos ejemplos. Me parece que si empezamos a darnos cuenta de que hay un reino enemigo entre nosotros y Dios, entenderemos mucho más el porqué de ciertas cosas que pasan en nuestra vida espiritual. El saberlo nos enseñará acerca de la oración.

Quiero que busquemos ahora el libro de Daniel, que contiene muchísimos datos útiles en cuanto a este tema. Quiero tomar un incidente en la vida de Daniel que me parece que demuestra los principios que estoy tratando de exponer. El capítulo que quiero que busquemos es el capítulo 10, y si realmente están interesados, deberían estudiar este capítulo detenidamente en su tiempo libre. Pero para ir más rápido, no voy a leer todo el capítulo. Sólo voy a contarles brevemente lo que había pasado. En cierto momento cuando Daniel era un creyente muy maduro, se dedicó a ayunar por veintiún días, tres semanas, haciendo un ayuno que ahora llamamos “el ayuno de Daniel”. No se abstuvo completamente de comer, pero sólo comió alimentos básicos y sencillos y no tomó vino, ni bebidas exóticas. Como dice en la Biblia al Día, se privó de manjares. Estaba buscando a Dios de todo corazón para tener un entendimiento del destino futuro de su pueblo, el pueblo judío. Por tres semanas oró y no pasó nada. Este es un ejemplo de lo que estaba diciendo. Entonces un ser celestial prodigioso vino con la respuesta a su oración. La presencia de este ser era tan irresistible que los que estaban con Daniel simplemente huyeron aterrorizados. Y el cuerpo de Daniel quedó totalmente sin fuerzas, casi como Juan más tarde cuando vio a Jesús después de la resurrección y la ascensión y dijo: "caí como muerto delante de El". Pero este ángel había venido con la respuesta a la oración de Daniel. Había sido enviado por Dios.

Lo que quiero enfatizar es que el ángel fue enviado el primer día que Daniel empezó a orar. Pero no llegó hasta tres semanas después, porque mientras se dirigía desde el trono de Dios hasta donde estaba Daniel en la tierra, se encontró con oposición satánica. La oposición que encontró no provenía de seres humanos. Ningún ser humano podía resistir un ángel así. Esto no ocurrió en la tierra, ni en el cielo de Dios, sino en algún sitio entre el cielo de Dios y la tierra. En mi opinión, en el reino de Satanás. En otras palabras, el ángel tuvo que penetrar y pasar a través del reino de Satanás para llegar con el mensaje que Dios le había encomendado. Y dice lo siguiente. Va a hablar de ciertos seres, uno llamado el príncipe de Persia, otros llamados los reyes de Persia, y más adelante, el príncipe de Grecia. Al observar estos seres, vemos que ninguno de ellos es un ser humano; todos son seres angelicales, ángeles satánicos que hicieron todo lo posible para impedir que viniera el ángel a Daniel.

Permítanme señalar algo que me parece emocionante. La oración de Daniel conmovió el cielo entero. Hizo que se enviara el ángel de Dios y que los ángeles de Satanás vinieran a oponérsele. Daniel tuvo que orar hasta recibir la respuesta. Tuvo que perseverar por veintiún días antes de recibir respuesta. Queridos hermanos, algunas veces cuando oran y no reciben una respuesta, no quiere decir que estén orando por algo que no conviene. Más bien, están orando por lo que deben orar, pero hay oposición. Y uno de los temas que vamos a tratar de abarcar en estas charlas es cómo vencer la oposición, cómo orar hasta recibir una respuesta, cómo sobreponerse a los obstáculos y cómo ganar la victoria sobre estas potestades.

De todas maneras, miremos lo que el ángel le dijo a Daniel en los versículos 12 al 13. Daniel 10: 12–13:

Entonces [el ángel] me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios... ¿Cómo se humilló? Mediante el ayuno. Recuerden eso. El ayuno es una manera designada para humillarnos delante de Dios. ...desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 

En otras palabras, Dios lo envió el primer día que Daniel empezó a orar. ¿Por qué no llegó? No porque un ángel se tarde veintiún días en venir desde el trono de Dios. Esa no es la razón. Versículo 13:

Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso [me resistió] durante veintiún días...

¿Quién es el príncipe del reino de Persia? Probablemente Satanás, pero en todo caso un ángel satánico que Satanás había puesto sobre el Imperio Persa para llevar a cabo los propósitos de Satanás y oponerse a los propósitos de Dios en el Imperio Persa.

Quisiera hacer un paréntesis. ¿Por qué era importante el Imperio Persa en esa época? Si estudiamos la historia de Israel, hubo cuatro imperios gentiles que dominaron sucesivamente al pueblo judío después que ellos se rebelaron y se apartaron de Dios y fueron exiliados de su propia tierra. El primero fue Babilonia, que los llevó al exilio. El segundo fue Medo-Persia o Persia, que era el imperio que regía en el tiempo de Daniel. El tercero fue Grecia; el cuarto fue Roma. Y todos los propósitos de Dios para el género humano se centraban en el pueblo judío porque sólo del pueblo judío podía venir el Mesías y Salvador. Y ya que los propósitos de Dios se centraban en Israel, la oposición de Satanás también se centraba en Israel. En otras palabras, cuando uno está haciendo la perfecta voluntad de Dios, ahí es donde tendrá más oposición satánica. Es importante recordar eso.

De modo que lo que Satanás estaba tratando de hacer era mantener al pueblo judío, Israel, en servidumbre e impedir que regresara a su propia tierra. Lo que Daniel estaba pidiendo en oración era que Israel pudiera regresar a su tierra. Este príncipe satánico del reino de Persia se le opuso. Luego el ángel sigue diciendo:

...pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme...

Así que este ángel no podía vencer la oposición solo. Esta es una escena fascinante. ¿Por qué vino Miguel? ¿Cuál es la labor específica de Miguel entre los arcángeles? Él tiene una misión muy importante. Mantengan su dedo en Daniel 10 y busquen un momento Daniel 12:1.

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe [el arcángel] que está de parte de los hijos de tu pueblo...

¿Quiénes son “los hijos de tu pueblo” cuando se le está hablando a Daniel? Así es, el pueblo judío. De modo que cada vez que Miguel es el protagonista podemos tener la seguridad de que los eventos históricos están girando alrededor del pueblo judío. Porque su tarea específica es velar por ellos, protegerlos de los intentos de Satanás de destruirlos, que han sido, como todos sabemos, muy numerosos.

Para volver a Daniel 10:13, el ángel concluye diciendo:

...y quedé allí con los reyes de Persia.

“Reyes” es plural. Me parece que al contrario de lo usual, el príncipe era el gobernante supremo y los reyes estaban bajo él. De modo que había un príncipe y bajo él varios reyes. Eso es lo que dije. Gobernantes con diferentes esferas y un orden jerárquico de autoridad.

¿Cuál era la misión de aquellos reyes? Dios no nos dice, pero personalmente creo que por ejemplo, tomemos Gran Bretaña. Satanás tiene un príncipe sobre Gran Bretaña; eso no lo dudo. No lo dudo de ninguna manera. Bajo esa máxima autoridad hay gobernantes menores que probablemente dominan cada una de las principales ciudades del país. Como predicador itinerante, he aprendido por experiencia a sacar la antena espiritual cuando llego a una ciudad, y tratar de discernir cuál es la potestad satánica sobre esa ciudad en particular. Luego en el reino persa había muchos otros grupos étnicos. Yo tiendo a creer que hay una potestad satánica sobre cada grupo étnico importante. Si puedo decir esto sin ofender a nadie, creo que es particularmente obvio en el caso del indio americano, que tienen una historia muy trágica. Porque con todas las bendiciones espirituales y materiales que le han llegado a Norteamérica, los indios casi no las han disfrutado. Y están sumidos en la brujería. Personalmente, creo que el ente satánico encargado de mantener a los indios americanos atados y en tinieblas hasta ahora ha prevalecido. Pudiéramos hablar de muchos otros grupos étnicos pero no nos lo permite el tiempo.

Y por supuesto también había muchas diferentes religiones en el Imperio Persa. Yo tiendo a creer que cada grupo religioso o secta tenía sobre él un gobernante en particular. 

Entonces, aquí está el ángel de Dios siendo resistido por todo un grupo de ángeles satánicos que trataban de impedir que llegara a Daniel. Sin embargo, cuando vino Miguel, penetró y pasó a través de la oposición satánica, dio su mensaje, pero le dijo a Daniel: “Quiero decirte lo que va a pasar cuando regrese”. Y ahora seguiremos con el versículo 20 de Daniel 10.

El me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia...

En otras palabras, la batalla contra el príncipe de Persia no se había acabado. ¿Qué le pasaría al Imperio Persa si el príncipe de Persia fuera derrotado? Lo más probable es que se vendría abajo, lo cual sucedió un poco más tarde. Pero no fue el último imperio. Así que el ángel dice:

...y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. 

El gobernante satánico del próximo gran imperio. Bajo Alejandro Magno, el Imperio Griego totalmente derrotó y destruyó al Imperio Persa y llegó a dominar una parte muy extensa de la superficie de la tierra. En diez años, Alejandro conquistó desde Grecia en el oeste hasta la India en el este, incluyendo también la zona de la costa sur del Mediterráneo, una de las más grandes hazañas en cuanto a conquistas militares. Pero había otra persona allí; detrás de él había un príncipe. En realidad, tiendo a creer que la mayoría de los acontecimientos importantes de la historia humana sólo se entienden completamente cuando comprendemos esto.

Luego el ángel dice en el versículo 21:

...pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad...

En otras palabras, en realidad vine a decirte lo que dice la Palabra de Dios. Y encontrarán que de eso tratan los próximos capítulos. Y dice:

...y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe. Y luego sigue en el primer versículo del próximo capítulo, que es parte de lo que está diciendo: Y yo mismo, en el año primero de Darío el medo, estuve para animarlo y fortalecerlo.

Ahora, Darío fue el primer gobernante medo-persa, que acabó con el Imperio Babilónico y tomó su lugar. Darío, y después de él Ciro, hicieron posible que el pueblo judío empezara a regresar a su propia tierra. Así que, de cierta forma, la derrota de Babilonia por mano de Darío fue una victoria espiritual importante dentro de los propósitos de Dios. Y este ángel dice: 

“Yo fui el que fortaleció a Darío”. 

Una vez más vemos que los gobernantes y comandantes humanos no actúan solos, dentro de un vació. Detrás de ellos están potestades angelicales invisibles, tanto divinas como satánicas. Los ángeles de Dios fortalecen a aquellos hombres y gobernantes que harán avanzar los propósitos de Dios en la tierra y los ángeles de Satanás resisten a estos hombres. Esa es una razón muy importante por la que los cristianos deben orar por los gobernantes de su nación. Si es posible, deben reprimir la actividad de los ángeles satánicos y desatar la actividad de los ángeles de Dios.

Pero recuerden que en esta situación, no pasó nada hasta que Daniel no oró. No sé de nada que nos desafíe más a orar que esta revelación. Y me parece a mí, aunque parezca curioso, que la oración de Daniel fue en parte lo que le permitió al ángel pasar a través de la oposición satánica. Hermanos, tal vez hayan estado subestimando el poder que tienen sus oraciones.

Así que Satanás, después de haber caído de la posición que tenía como Lucero, y habiendo establecido su reino rebelde y antagónico en los lugares celestiales, gobierna allí a una hueste de ángeles rebeldes. La palabra clave para describir a Satanás y los que están con él es la palabra “rebelde”. Rebelión contra Dios.

Ahora, también existe un nivel inferior del reino de Satanás en la tierra. De nuevo, la palabra clave que describe a aquellos sobre los cuales él gobierna en la tierra es la palabra “rebelde”. Esto lo muestra claramente Efesios 2. Estamos hablando ahora, no del reino de Satanás en los lugares celestiales, sino de aquellas personas que él rige en la tierra. Efesios 2, y estas palabras se dirigen a cristianos:

Y él os dio vida a vosotros, cuando estábais muertos en vuestros delitos y pecados... Luego habla de cómo vive la gente antes de convertirse y empezar a servir a Dios. ...en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire... ¿Quién es el príncipe de la potestad del aire? Satanás, así es. ...el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia...

¿Cuál es la palabra que describe a los hijos de desobediencia? Rebeldes, así es. Cualquier persona que está en rebelión contra Dios automáticamente se somete al control de Satanás. ¿Me explico? No es suficiente asistir a la iglesia y cantar himnos; hay que desistir de nuestra rebelión contra Dios y someternos a Jesús. Es ahí donde hay un cambio. Muchas personas que asisten a la iglesia todavía son rebeldes, y como tal, en verdad son controlados por Satanás. Entonces Pablo sigue diciendo en el versículo 3:

...entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo...

¿Hay alguien aquí que no esté de acuerdo? Personalmente yo sé que yo sí vivía así. No tengo duda alguna de la condición en que me encontraba antes de conocer al Señor. Era rebelde, y estaba en el reino de los rebeldes. No lo sabía. Pensaba que era muy inteligente, y que tenía mucho éxito. Pensaba que tenía todas las respuestas a todo...hasta que empecé a leer la Biblia y descubrí que no era así. No puedo entrar en detalles, pero sólo quiero decir que Pablo dijo: 

“Nosotros los apóstoles, y me incluyo a mí mismo, todos estábamos en esa categoría. Rebeldes siendo manipulados por Satanás mediante un poder espiritual que no comprendíamos”. Como títeres, no sabíamos quién estaba moviendo las cuerdas; simplemente obrábamos según las cuerdas eran movidas....entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos...

Fíjense que no se trata sólo de la voluntad de la carne, sino que también nuestra mente está enajenada y en enemistad contra Dios hasta que nos entregamos a él. Los intelectuales son algunos de los enemigos de Dios más vehementes. Luego él dice:

...y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Esto habla del nivel inferior del reino de Satanás en la tierra: el género humano sobre la tierra. Todo ser humano rebelde, sin importar su raza o denominación religiosa, si no está verdaderamente sometido a Jesucristo, el gobernante designado por Dios, es rebelde, y Satanás lo controla con poder espiritual.

Ahora, aquí hay una frase muy interesante. Dice que él es el gobernante de la potestad del aire. No puedo extenderme, pero hay dos palabras principales en griego para decir “aire”. Una es aer de la cual nos viene la palabra “aire”. La otra es aither de la cual nos viene la palabra “éter”. No me preocupan tanto las palabras en español sino el hecho de que aer es el aire cerca de la superficie de la tierra, y aither es el aire más enrarecido, de más arriba. ¿Qué palabra creen ustedes que se usa aquí? El aire terrenal. En otras palabras, Satanás reina sobre la superficie de la tierra. Es su territorio. Esto da lugar a una serie de suposiciones muy interesantes porque dice que cuando Jesús regrese seremos arrebatados para recibir al Señor en el aire. ¿Qué aire? El aire terrenal. Pero no podemos entrar en detalles. Pudiéramos presentar muchas teorías al respecto, pero no lo haremos ahora.

Sólo quiero mostrarles una imagen singular de Satanás que tal vez nunca hayan notado en el libro de Job. Job 41. Todo este capítulo habla de un ser llamado “Leviatán”, que es algún tipo de monstruo marino. No sabemos mucho acerca de Leviatán, pero ¿les parece que la Biblia, que es un libro que nunca usa palabras innecesarias le dedicaría treinta y cuatro versículos a un simple monstruo marino? No. La verdad es que Leviatán es un tipo, un símbolo de Satanás. Podemos estudiarlo con detenimiento y darnos cuenta. Sólo quiero mostrarles esta declaración final en Job 41:34:

Menosprecia [en la Biblia de las Américas dice: “mira”] toda cosa alta; es rey sobre todos los soberbios. [Es muy orgulloso.]

Ese es Satanás. Dondequiera que el orgullo entra en el corazón humano, pues esa es la influencia que hizo que Satanás se rebelara contra Dios. El orgullo hace que estemos bajo el control de Satanás. No importa que seamos pentecostales, bautistas o católicos; eso no tiene importancia. Lo importante es la actitud de nuestro corazón hacia Dios. Y a menos que tengamos un corazón verdaderamente sometido y rendido a Dios por medio de Jesucristo, podemos expresarnos con un lenguaje muy religioso y decir que somos esto o aquello, pero lo cierto es que estamos bajo el gobierno del rey Leviatán porque él es rey sobre todos los hijos del orgullo.

¿Cuántos sermones en contra del orgullo oyen ustedes? No tienen que responder. Me parece que la Iglesia hoy día le da demasiada importancia a cosas que en realidad son secundarias. Sé que cuando yo era pastor hace años, estaba muy en contra de que las personas fumaran. El fumar era un vicio terrible. El problema era que en esa época no permitíamos que personas que fumaran se hicieran miembros de la iglesia, pero no decíamos nada acerca de los que reñían con su esposa. Me sentía muy hipócrita diciéndole al joven que fumaba que no podía ser miembro de la iglesia cuando sabía que había personas en la congregación que tenían actitudes y comportamientos muy malos hacia su cónyuge. Porque cosas como fumar, beber y emborracharse son solamente pequeñas ramas del árbol. ¿Saben cuál es la raíz? La rebelión. Y en el evangelio de Mateo, cuando se presenta el evangelio, Juan el Bautista dice:

“El hacha está puesta a la raíz de los árboles”.

Así es. Esa debería ser nuestra meta.

Bien. Ahora quiero darles, para concluir, un pequeño resumen de las ambiciones y los propósitos de Satanás. Él tiene propósitos muy específicos. Tiene dos ambiciones principales. Primero, dominar a toda la humanidad. Recuerden que una de las frases en Efesios 6:12 era “contra las potestades que dominan las tinieblas de este siglo”. Y su otro propósito es recibir adoración. Necesitan entender eso. Él pretendía ser igual a Dios, y fue descalificado, pero no ha dejado de querer ser igual a Dios. Hay una sola manera en que él puede todavía decir que es igual a Dios. ¿Cuál es? Recibiendo adoración. Porque el único digno de recibir adoración es Dios. De modo que cada vez que Satanás recibe adoración, dice: “Ahí está. Todavía soy Dios”. Si verdaderamente analizamos todo lo que hace Satanás, su propósito final es recibir la adoración de todo el género humano. A mi juicio, desde una perspectiva profética, está muy cerca de alcanzar su meta.

Yo creo que Satanás y sus ángeles en los lugares celestiales eran los dioses del paganismo. Todos los dioses que se reconocen y se adoran en todas las sociedades y las razas paganas no son sino diferentes representaciones de Satanás y sus ángeles. Zeus, Hermes, Poseidón, todos los dioses griegos de los cuales yo sabía tanto y que ahora me importan tan poco. Sólo diferentes nombres para ángeles satánicos. Y al examinar todas las culturas del género humano vemos diferentes nombres pero los mismos seres. Y cuando adoran, ¿qué están adorando? Satanás y sus ángeles.

Hay una manera en particular que tiene el hombre caído de relacionarse con el reino satánico. La palabra general es brujería, la cual prevalece en todas las sociedades paganas de diferentes formas. Casi no se puede encontrar un sector importante de la humanidad que todavía tenga algún trasfondo pagano donde no haya una persona llamada “brujo” o “curandero”. Hay diferentes nombres en diferentes idiomas, pero la misma persona. De cierta manera, el brujo es el sacerdote de Satanás. Él es el medio a través del cual las personas pueden ponerse en contacto con el reino de Satanás. ¿Por qué quieren hacerlo? Por dos razones principales. Antes que nada, le tienen mucho miedo a los desastres que Satanás pudiera traer a su vida. Y la mayoría de sus sacrificios y ritos son para aplacar estos seres tan crueles y temperamentales. Y en segundo lugar, quieren tener poder. La brujería es una manera de conseguir poder. Les digo a los que son misioneros en países extranjeros que cuando vayan a África o a la India, nunca les digan a las personas que Satanás no es un ser real, porque todos ellos saben que sí lo es. Los demonios son reales; ellos los conocen bien. Lo que hay que decirles es que los demonios son reales pero que Jesús es real y él ha derrotado a los demonios. Y que él nos da poder para derrotarlos. Finalmente, la brujería como práctica religiosa es una expresión de la rebeldía del hombre contra Dios. La brujería es la religión natural del hombre caído. Y se extiende por todo el género humano. No es algo extraño ni fuera de lo normal.

La última cosa que quiero decir, y es importante, es que en la actualidad, la brujería está tomando gran impulso nuevamente. Parece que donde llegó el cristianismo, estos seres satánicos fueron obligados a retroceder pero nunca fueron derrotados del todo. Y ahora están diciendo: “Ahora nos toca a nosotros; vamos a volver”.

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